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viernes, 22 de mayo de 2020

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Putaca o Putca. Putka Chico. Ascensión de Proaño y Bustamante. Parte IV

Unidas por una arista curvada hacia el noreste, las Agujas Nevadas I (5840 m), II o Central (5886 m) y III (5775 m) a la derecha. Foto Sevi Bohórquez, 1988.

En la Parte III nos preguntábamos al final: ¿alcanzaba aquella arista curvada alguna cima señalada con nombre propio y altura concreta en la cartografia? Aquí pretendemos aclararlo averiguando si dos expediciones alcanzaron el mismo pico, le dieron distinto nombre y su cima coincide con la del Putka Chico o Putaca Suroeste.
La Aguja Nevada Chica y la Agujita

Si consultamos suficientes documentos divulgados hasta 1975 sobre las cimas que aquí nos interesan, y no acabamos ingresados en un hospital psiquiátrico por sobredosis de datos confusos o contradictorios, colegiremos que los suizos Hans Frommenwiler y Erich Haltiner subieron en 1959 desde la laguna de Parón al collado oeste de la Aguja Nevada I y alcanzaron la cima de la Aguja Nevada Chica (ca. 5500 m) por su arista norte. Este mismo recorrido, aunque con variantes o atajos, fue el de los polacos Jurkowski y Gutkowski que en 1973 nombraron Agujita —de 5500 m en la revista Taternik y de 5450 m en American Alpine Journal (AAJ)— la misma cima o, probablemente, otra algo más baja en la arista norte del mismo pico.

Cuando observamos este pico desde enfrente vemos que tiene dos cimas, sin cotas ni nombres en la cartografía oficial. La más alta, con 5560 m en la carta germana, está al suroeste de la otra más próxima al collado de la Aguja Nevada I. Esta otra, la más baja, imperceptible en esa cartografía, tal vez sea la Agujita escalada por la cordada polaca e incluso podría ser la misma cima de 5500 m alcanzada ocho años antes por la expedición de la sección de Monza del Club Alpino Italiano. Ambas cimas están alejadas, al noreste, del Putka Chico escalado en 2019 por la cordada ecuatoriana. Acerca de la pregunta inicial podemos responder entonces que la arista curvada por donde escaló el Grupo de Múnich de 1955 lleva a la Aguja Nevada Chica de 5560 m.

Para nuestro propósito tal vez sea irrelevante averiguar ahora si la cordada polaca continuó hasta esta cima suroeste. Al aceptar tan soslayable incógnita, el asunto parece concluido. Sin embargo, al confrontar aquellas conclusiones con la información publicada después por nuevas fuentes surgirán ciertas dudas. Los polacos Adam Zyzak, Michal Kulig y Ryszard Pawlowski ¿alcanzaron en 1978 una Agujita distinta que la de sus compatriotas?

El cordal montañoso de las Agujas Nevadas y la laguna de Parón vistas desde el noreste. Foto Sevi Bohórquez, 1998.


¿La misma Agujita en distinto lugar?

Encontramos una pista sobre la localización de esta desconcertante Agujita en la Revista Peruana de Andinismo y Glaciología (RPAG), que publicó la nota que recibió de «los miembros del “Akademick Klub Alpinistyczny Katowicach”»: «29 VIII [1978] Kulig[,] Pawlowski y Zyzak subieron Aguja Nev II por cresta sur, nueva ruta con segunda ascensión a Agujita 5600 m. conquistada por polacos en 1973 y con vivac en descanso». ¿Deberíamos entender «ascensión a Agujita […] en descenso»?

La RPAG indica en otro párrafo el itinerario del trío polaco: «La cresta hasta plateau es poco difícil pero más arriba muy difícil. Toda la ruta sube sobre el filo de la cresta o algunos metros a derecha este. Parece, que la parte inferior puede servir como mejor modo de descenso de Agujita y plateau de Ag. Nevada II». En la hoja gráfica entre las páginas 36 y 37, la fotografía B-3 muestra las Agujas con un pie de foto equivocado: «Desde la Pirámide, Adam Zyzak de Polonia, tomó esta foto del sistema occidental de las agujas de Parón. Por la izq. la cresta sur de la Aguja Nevada II, Agujita y Aguja Nevada I».

De todas formas, incluso corrigiendo el orden de estos nombres, resulta difícil discernir cuál de las cimas menores es la Agujita en la imagen. Si entendemos que esa Aguja Nevada II es en realidad la Aguja Nevada I, tendría más sentido que el trío polaco al bajar de ésta fuera hacia la Agujita escalada por sus compatriotas cinco años atrás.

La duda sobre la localización de esta Agujita se aclararía en una escueta nota del propio Zyzak, publicada en AAJ, 1979 p. 237, con algunos datos distintos sobre su escalada de 1978: «El 28 de agosto, Kulig, Pawilowski y yo, después de una escalada de nueve horas desde el campamento a 15,750 pies [4800 m], alcanzamos la cumbre de la Aguja Nevada I (19,160 pies) [5840 m] por una nueva ruta en el espolón sur, comenzando desde el lago Parón y cruzando la Agujita, escalada por polacos en 1973. En la prolongación del espolón escalamos la pirámide cimera directamente. Vivaqueamos en el descenso». Nótese que «cruzando la Agujita» quizá pueda significar que atravesaron por una parte baja de ella, no que alcanzaran su cima.

El Cerro Parón y las cimas del cordal montañoso hasta el collado suroeste de la Aguja Nevada I vistas desde el sureste. Foto Sevi Bohórquez, 2009.


La Agujita 31 años después

La localización de la Agujita es distinta en el volumen IV de la enciclopedia Wielka, que incluye las cimas del Nevado Putaca (P 5585 m) en el cordal de los Aguja e indica donde está la Agujita: «Aguja Nevada (5886 m; mapa p. 146), macizo glaciar en los Andes peruanos, en la parte central de la Cordillera Blanca, en una cresta lateral que separa el valle de Parón en el sur del valle de Santa Cruz en el norte. Culmina en los siguientes picos, sucesivamente desde el oeste: P 5585 m, A.N. Chico (5560 m), A.N.I (5840 m), A.N.II (5886 m) y A.N.III (5575 m). La difícil de alcanzar Agujita (5550 m) se eleva en la cresta del lado sur de A.N.III.»

La enciclopedia polaca considera, pues, que la Aguja Nevada Chica alcanzada por los suizos es distinta que la Agujita escalada por Jurkowski y Gutkowski, le otorga a ésta 50 o 100 metros más —según se consulte Taternik o AAJ—, pero la ubica muy distante, al noreste: entre las Agujas Nevadas II y III. De cualquier manera aludida, siempre se trata de la misma Agujita escalada en 1965 y situada justo a la izquierda de la Aguja Nevada I. Comprendamos, al respecto, que cuando gestionamos demasiados datos es fácil escribir algo distinto a lo que deseamos, y rara vez detectaríamos nuestras propias equivocaciones por mucho que releyéramos el texto.

Las indagaciones para esclarecer lo relacionado con ascensiones en el cordal de las Agujas Nevadas no se agotan aquí. Notemos sólo, para terminar, que en lo divulgado por la expedición italiana de 1965 parece claro que alcanzó, desde la Quebrada de Parón, la cumbre del Nevado Putaca (5585 m) y lo nombró «Nevado Città Sesto San Giovanni». Queda por averiguar si llamó Nevado Claudio (5500 m) al P 5560 —alcanzado seis años antes por los suizos— o si fue a la Agujita escalada por los polacos en 1973. Viene al caso recordar que estos últimos nombres italianos, como los de la expedición española de 1961 para otras cimas andinas, fueron bautizos reprobados, con bastante franqueza, por defensores de la toponimia autóctona como John F. Ricker y Hubert Adams Carter cuando dirigía el American Alpine Journal.

Moraleja

Con todo lo expuesto, nuestra intención ha sido mostrar, por un lado, que al desdeñar la información antigua y dar por válida la moderna podemos equivocarnos y, por otro, lo engorroso de algunas indagaciones cuando los datos sobre una cima o una ascensión son contradictorios en distintos documentos. Estos problemas, a veces irresolubles por falta de fuentes fiables, dificultan y enlentecen la edición de una noticia en una revista especializada, de una simple nota en un anuario alpino, de un registro en una guía o del texto de un libro. En fin, conviene recordar que sólo un par de fuentes secundarias consultadas podrían ser insuficientes para atribuir hoy una primera ascensión andina y, dar ésta por válida, quizá fomentara una creencia errónea que al cabo de los años resulte imposible o indeseable corregir.

Comunicaciones personales y agradecimientos
Hermann Huber (Alemania); Felipe Proaño (Ecuador); Mario Cossa y Mario Beretta (CAI Monza); Carles Capella y equipo del Servei Gral. d'Informació de Muntanya/>
Principales fuentes consultadas
● Alpine Journal.
● American Alpine Journal.
● Berge der Welt, vol. 13. 1960/61. p. 173 y Mountain World, (versión inglesa), pp. 175-178.
● Die Alpen (Le Alpi, Las Alps), Revista del Club Alpino Suizo, 1er trim. Año 36, 1960, pp. 41-62.
● Fantin, Mario. Alpinismo Italiano nel Mondo. Tomo II. Torino; Milano: Club alpino italiano-Commissione centrale delle pubblicazioni (CAI-CCP), 1972, pp. 685-686, 707.
● Fantin, M. Pioneri ed epìgoni italiani sulle vette di ogni continente. Italia: misma editora, 1975.
● Fantin, M. Le Ande. Italia: misma editora, 1979.
● Journal Swiss Foundation for Alpine Research. Zürich: 1959, vol. 2, n.º 7, pp 70-74.
● Lo Scarpone. Revista del Club Alpino Italiano. Milano: CAI, año 35, nº 14, 16 de julio de 1965.
● Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, nº 13, 1978-1979, pp. 14, 36-37.
● Ricker, John F. Yuraq Janka. 1977, pp. 70-73.
● Societa Alpinisti Tridentini. Nevado Caraz. Trento: Editrici Temi, 1972.
● Taternik, nº 1, 1974, p. 17; nº 2, 1985, p. 64.
● Kiełkowski, Jan y Kiełkowska, Małgorzata. Wielka Encyklopedia Gór i Alpinizmu Tom IV. Polonia: Stapis, 2009. ISBN: 978-83-61050-09-4

Cartografía
● BORCHERS, Philipp (editor). Cordillera Blanca y el Callejón de Huaylas (Perú) Parte Norte 0/3a (DÖN). E.1:100.000. Munich: Klein & Volbert, 1935 y facsímil 1988.
● Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a. E.1:100.000. Insbruck: Oesterreichischer Alpenverein, 2000.
● Hojas 18-h Corongo y 19-h Caraz. E 1:100.000. Lima: Instituto Geográfico Nacional del Perú, reimpresión de 1996.
● Map 2. E 1:100.000. En RICKER, John F. Yuraq Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff: Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977.

viernes, 15 de mayo de 2020

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Putaca o Putca. Putka Chico. Ascensión de Proaño y Bustamante. Parte III

Cima del Cerro Parón (5325 m), con el Putka Chico (5380 m) detrás y parte del Nevado Putaca (Putca, Putka o P 5585 m) a la derecha. Foto Iñaki San Vicente, 1988.

Todavía generan confusión las contradicciones o datos erróneos publicados, aparte de los ya mencionados en Parte II, sobre ciertas ascensiones e intentos en los picos de la divisoria que se extiende al suroeste de las Agujas Nevadas de la Cordillera Blanca peruana. Son datos paradigmáticos, revelan el grado de conocimiento de quienes comunicaron acerca de tales actividades andinistas, de quienes escribieron después libros, del autor de una guía de referencia o de la picaresca de quienes la plagiaron y, en particular, de cuánto cuesta a veces averiguar quién alcanzó primero cierta cima. Como leer una retahíla de pruebas sobre lo dicho aburriría bastante, incluso disgustaría, sólo referiremos aquí a lo esencial de los intentos y ascensos que ayudarán a distinguir las cimas que podrían confundirse con las del Putka Chico.

Ascensiones pioneras en las Agujas Nevadas o Nevados Aguja

Aunque los alpinistas germanos Erwin Hein y Erwin Schneider llegaron a la laguna de Parón en agosto de 1932, las primeras ascensiones en la vertiente norte de la Quebrada de Parón fueron documentadas por el «Grupo de Munich de 1955» compuesto por Hermann Huber, Alfred Koch, Helmut Schimidt, Heinz Grald y los porteadores ancashinos Pedro Méndez y Guillermo Morales. The American Alpine Journal publicó al año siguiente, entre otra información, acerca de la actividad del grupo: «Atacaron después la torre de sólido granito, el Nevado Agujas (5550 m).1 Este ascenso falló a unos 260 m de la cumbre en la tarde del 26 de junio por dificultades para escalar. Giraron al cercano Cerro Parron, cuya cima de 5324 m alcanzaron a las 5:30 de la tarde». La rigurosa guía de John Ricker, Yuraq Janka, registró veintidós años después el mismo intento pero en distinta cima:2
Huber llamó al pico "Co. Parón"*. Lo escaló desde el final oeste de la Laguna Parón después de un infructuoso intento en P 5585m.
Este intento, anecdótico dentro de la notable actividad andinista del grupo bávaro ese año 1955 en las cordilleras norteñas peruanas, tiene hoy cierta relevancia por su relación con cuanto intentamos aclarar y, como veremos más adelante, porque podría servir de muestra de mencionados cambios en la mentalidad andinista.

Alfred Koch (arriba) y Heinz Grald fotografiados por Hermann Huber, el 26 de junio de 1955, mientras escalaban la arista SE de la cima al oeste del collado de la Aguja Nevada I.

Recordemos que los Nevados Aguja de la cartografía de la Sociedad Alpina Alemana y Austriaca (DÖAV) abarcan todas las cimas entre el collado noroeste del Cerro Parón y el collado suroeste del primer Nevado Caraz. Por esto, por las referencias contradictorias sobre dicha cima intentada —5550 m en la nota de AAJ y 5585 m en la guía Yuraq Janka— y por la rapidez con que los bávaros alcanzaron la cumbre del Cerro Parón, parecía lógico pensar que habían escalado en una de las aristas orientales de los Nevados Putaca de la cartografía peruana. Así pues, sólo Huber, el único alpinista vivo de los cuatro, podría aclarar ¿por cuál arista escalaron y qué cima intentaron alcanzar?

Hermann Huber, consultado el 28 de abril de 2020, explicó:
En aquella época no había carretera desde Caraz a la quebrada de Parón. Resultaba difícil incluso llegar a la laguna que obstruía el paso hacia los nevados que cerraban la quebrada. Estábamos hambrientos, esperando que Pedro Méndez nos trajera la comida con los burros. Así que mientras esperábamos decidimos escalar, directamente desde nuestro campo base en la orilla oeste de la laguna, la arista que baja curvada hacia el sur y situada más al oeste del col de la cadena de la Aguja Nevada. Nos gustaba ver allí aquel granito de calidad y fuimos a probarlo. Abandonamos la escalada por falta de medios adecuados y porque íbamos lentos por la dificultad para escalar algunas placas rocosas con nuestras anchas botas, pensadas para un pie con dos o tres calcetas, fabricadas a mano por un conocido zapatero de Munich. Mis botas con suela de goma profilada y juego de Tricouni, regalo de mi padre, las regalé a mi querido ayudante Guillermo Morales antes de volver a Baviera. Desde la arista mirábamos hacia el pico de granito, el Cerro de Parón, algo lejano al oeste, y decidimos abandonar la arista para ir a escalarlo.
Cuando descendieron de aquella arista, ese mismo día atravesaron hacia el oeste. Por incómodas pedreras inclinadas llegaron al collado más al suroeste de los referidos Putaca, menos cercano que cuanto anotaron las publicaciones. Desde aquí escalaron la arista noroeste del Cerro Parón y, en efecto, alcanzaron su cumbre sobre las cinco y media de la tarde:3
No estimamos bien la distancia ni el tipo de terreno, así logramos la cumbre tarde y cansados. La larga travesía por las pedreras y el descenso entre las plantas de ichu (esparto andino), por la noche, sin lámparas frontales, fue una tortura especial aunque recompensada por un día memorable.4
Queda claro, pues, que el grupo de Múnich no «intentó» alcanzar la cima del Nevado Agujas ni tampoco del P 5585 m.

Entonces, aquella arista curvada ¿alcanzaba alguna cima señalada con nombre propio y altura concreta en la cartografia?




Alfred Koch en la arista SE al oeste del collado (visible a la derecha) de la Aguja Nevada I. Foto Hermann Huber.
Continúa en Parte IV

Notas
1 The American Alpine Journal 1956, p. 131.
2 Yuraq Janka, publicada en 1977, es la guía de referencia más rigurosa y exhaustiva sobre primeras ascensiones en la Cordillera Blanca.
3 Hora crepuscular en estas latitudes.
4 Esta aventura de ida y vuelta al campo base de la laguna de Parón en un sólo día, por terreno nunca hollado y con la indumentaria de entonces, indica cualidades físicas y alpinísticas propias de los mejores de sus generación.

Cartografía consultada
● BORCHERS, Philipp (editor). Cordillera Blanca y el Callejón de Huaylas (Perú) Parte Norte 0/3a (DÖN). E.1:100.000. Munich: Klein & Volbert, 1935 y facsímil 1988.
● Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a. E.1:100.000. Insbruck: Oesterreichischer Alpenverein, 2000.
● Hojas 18-h Corongo y 19-h Caraz. E 1:100.000. Lima: Instituto Geográfico Nacional del Perú, reimpresión de 1996.
● Map 2. E 1:100.000. En RICKER, John F. Yuraq Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff: Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977.

Comunicaciones personales y agradecimientos
Agradecemos la colaboración de Hermann Huber

sábado, 25 de abril de 2020

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Putaca o Putca. Putka Chico. Ascensión de Proaño y Bustamante. Parte I

Nevado Putka Chico (5380 m) con la vía de Proaño y Bustamente en el espolón sureste. Foto, Sevi Bohórquez, 1988. Línea, Felipe Proaño. Pulse en la imagen para aumentarla.


Sobre una cima ignorada del Nevado Putka

El 27 de agosto de 2019, Felipe Proaño y Simón Bustamante alcanzaron un pico de 5380 m justo al norte del Cerro Parón (La Esfinge, 5325 m) de la Cordillera Blanca peruana. La cordada ecuatoriana consideró virgen el pico, sobre el que había indagado y donde no encontró vestigios de ascensiones anteriores. Ambos compañeros entendieron que habían escalado hasta la cima occidental del nombrado Nevado Putaca en la cartografía oficial. Como en la lengua quechua el sufijo -raju significa `nevado´, comunicarían luego que habían escalado el «Putacaraju Oeste» sin pensar en las connotaciones de tal nombre.

En el ámbito andinista, no obstante, sorprende cualquier hallazgo reciente de cimas vírgenes superiores a 5000 m en las cordilleras del norte del Perú. Surgen dudas debido al triple par de problemas que dificulta la tarea de averiguar si tales elevaciones fueron alguna vez holladas. Así, al analizar lo publicado acerca de las ascensiones en el cordal montañoso donde se alza el pico, podría quedar confuso, por ejemplo, si el grupo de Munich de 1955 intentó escalar el mismo espolón que el par ecuatoriano y si los polacos Witold Jurkowski y Roman Gutkowski llegaron en 1973 a la misma cima.


Proaño encabeza el cuarto largo, en los agradables tramos semiverticales del espolón SE del Putka Chico. Foto, Simón Bustamante. Pulse en la imagen para aumentarla.


La escalada de Proaño y Bustamante

Felipe Proaño Iturralde (31 años) y Simón Bustamante Andrade (19 años) estaban sorprendidos la mañana del 25 de agosto de 2019 en la cima del Cerro Parón, habían escalado la vía de 1985 de la cara oriental en tan sólo cuatro horas y dieciseis minutos. Proaño, escalador profesional, autor de la guía Rutas de Escalada en Ecuador, relataría luego que miraron hacia el norte atraídos por la cima nevada más próxima:
Oculto a mano izquierda, ignorado frente a la presencia de formaciones de mayor magnitud y dimensiones, veíamos el pico al suroeste del Nevado Putaca […] Aún disponíamos de dos días y medio para escalar.
Sólo tenían emprotradores y friends, no llevaban material de percusión, nada semejante a clavos o buriles, porque no estaba en sus planes abrir rutas en la Quebrada de Parón. Sin embargo, cuando regresaron al campo base divisaron una posible vía de escalada, poco compleja, con posibilidades interesantes, por el espolón E hasta la cima nevada. Sin poder resistir la tentación se dirigieron al espolón esa misma tarde:
Asumiendo los riesgos de la incertidumbre, a mediodía avanzamos hacia su terreno vertical. Escalamos seis largos de cuerda, de entre 60 y 40 metros, hasta un collado en una arista afilada bajo el muro rocoso final. Una tormenta de nieve nos obligó a descender. Llegamos al campo base con las últimas luces. A la mañana siguiente volvimos a subir por la morrena. Sobre las 7:00 horas empezamos a escalar los seis largos conocidos y escalaríamos otros cinco de baja dificultad técnica por buen granito, a través de un sistema de diedros y tres largos de roca suelta cerca de la cima. Después de once largos en total, en el segundo día de escalada lográbamos una muy inesperada cima.

Recuerdo que el último largo terminaba en una “jenga” de rocas sueltas, parecía que al quitar una de ellas todo se vendría abajo. Los últimos 15 o 20 metros fueron de escalada de cuarta o quinta clase en un “mini” largo de acceso a la cumbre, lo más directo posible hacia ella. Fuimos hasta la cumbre porque es siempre nuestro objetivo final, más importante que el trayecto cuando abrimos una ruta.

Proaño en el quinto largo, por la corta pero expuesta travesía hacia el paso clave de la ruta. Foto, Simón Bustamante. Pulse en la imagen para aumentarla.

Creo que la cumbre como objetivo principal es tan importante como regresar a casa. Si en los Andes apuntamos sólo a una arista, o a una antecima, entonces ¿para qué estamos ahí?

Descendimos con diez rápeles, sin incluir el destrepe de la travesía horizontal del quinto largo. Los dos primeros rápeles fueron confusos, pero nos pusieron en la línea correcta. En todos ellos dejamos fisureros o cintas cosidas. Antes de las tres de la tarde estábamos de nuevo en la base de la ruta, donde hay una cueva perfecta para salvaguardarse de una tormenta o pernoctar antes del ascenso. Aunque nuestra ruta, “Justo en las Ganas” 6a+ (5.10-), no sea la más difícil ni larga en mi trayectoria como escalador es de las que más orgulloso estoy. Creo que esta nueva vía, quizá la más fácil de la zona, podría servir de calentamiento antes de escalar en el Cerro Parón.

En Huaraz nos dijeron que tal vez, pero no es seguro, esa cima fuera visitada hace unas décadas desde la Quebrada Santa Cruz por alpinistas italianos. Comunicamos después que habíamos escalado el Putacaraju Oeste, por la orientación aproximada del pico respecto al Nevado Putaca. Fue muy interesante darse cuenta nuevamente de las grandes oportunidades que presenta la Cordillera Blanca y el mismo Valle de Parón.
Los dos andinistas del Ecuador mandaron una breve nota de sus actividades al anuario alpino norteamericano sin conococer todavía el nombre local del pico ni si alguien lo escaló antes.

Véase además una síntesis posterior del contenido publicado (en lengua inglesa) en The American Alpine Journal

Continúa en Parte II Confusión de cimas y nombres en la Quebrada de Parón

Comunicaciones personales y agradecimientos
Agradecemos la colaboración de Felipe Proaño y Hermann Huber


Simón Bustamante en la cima del Nevado Putka Chico. Foto, Felipe Proaño. Pulse en la imagen para aumentarla.