miércoles, 15 de noviembre de 2017

Documentación e información. Nuevas políticas de Andes Info

Nevado Shacsha (Shaqsha 5703 m) de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú.
Foto Consuelo Amorós

La gestión de información es todo lo concerniente a obtener la información correcta, en la forma adecuada, para la persona indicada, al costo correcto, en el momento oportuno, en el lugar indicado para tomar la decisión precisa.
Traducción no literal extraída de WOODMAN, Lynda. Information Management in Large Organizations. En Information Management: From Strategies to Action. Editado por Blaise Cronin. London: Aslib, 1985.
Documentación y documentalistas

Varias facultades de Ciencias de la Documentación de universidades españolas coinciden al explicar que el «objetivo básico del Graduado de Información y Documentación es formar profesionales capaces de seleccionar, gestionar, organizar y preservar la documentación y la información para que pueda ser utilizada por terceros independientemente del lugar donde esté depositada o de su formato y soporte.»

El entorno académico considera así la Documentación, disciplina al servicio de otras (incluida la del Periodismo) y de quien necesite acceder a los documentos originales o bien a la información que contienen. Sin embargo, quien ignora la existencia de aquella graduación académica suele pensar que un/a documentalista es quien se dedica a producir documentales cinematográficos o videográficos. Algo similar a esto ocurre en la profesión restauradora, suele confundirse con la nombrada restauración en el ámbito hostelero.

Valga lo dicho como introducción para recordar que el valor de nuestro tiempo se multiplica cuando especialistas de la Documentación nos dedican parte del suyo de forma altruista.

«Valoro a mis amigos por la cantidad y la calidad del tiempo que me dedican.»
Confidencia de Fernando Marné Caballero en el campo I del Nun, Himalaya de Cachemira, 1979.
Tiempo y reciprocidad

En Andes Info tenemos más vocación documentalista que periodista, nos dedicamos al estudio de ascensiones en los Andes del Perú, pretendemos transformar en conocimiento para los demás los datos o la información que tenemos o recibimos. Siempre dedicamos tiempo y conocimiento con altruismo a quienes lo solicitaron, sólo pedimos a cambio una memoria breve de la actividad relacionada con la información que mandamos. Procuramos que nuestra «difusión» de tales memorias —previa revisión y adaptación al estilo de Andes Info— fuera beneficiosa para la reputación de quienes nos las enviaron y de utilidad para quienes las consultaran o consulten. Así que al difundir evitamos en lo posible el uso de adjetivos y el ameno «color» periodístico.

En alguna ocasión notamos cierta falta de reciprocidad. Nuestra dedicación a la comunidad andinista ha sido unas veces poco valorada, otras agradecida epistolarmente y rara vez públicamente. Parte de cuanto difundimos suele ser copiado, pegado y «divulgado» por otros medios «informativos», sin una mínima referencia a la fuente consultada; salvo en el caso de publicaciones serias cuando nos citan. Nunca socavó nuestro ánimo que algunos de los informes o revisiones que mandamos a personas e instituciones cayeran «en saco roto», aunque llegáramos a pensar luego que podríamos haber dedicado ese tiempo perdido a la familia, a las amistades, a escalar, a las conferencias que nos pidieron y no pudimos complacer o simplemente a pasear bajo los árboles.

Desde hace meses nos desborda la cantidad de peticiones de información que recibimos, requieren por lo general bastante indagación y un ímprobo esfuerzo de síntesis, lamentamos nuestra falta de tiempo para atenderlas. Todas estas razones aconsejan que Andes Info se centre a partir de ahora en la revisión y publicación de las crónicas o informes que reciba sobre nuevas rutas, ascensiones relevantes, artículos históricos o datos que merezcan difusión entre la comunidad andinista. Invitamos, pues, a la aventura de investigar por sí mismo/a acerca de vías desconocidas y posibilidades de abrir otras hasta las cimas que, como escribiera Joseph Poindexter, «atraen, inspiran y desafían».

Con nuestro agradecimiento por vuestra comprensión y colaboración, os deseamos salud, ánimo y tiempo para disfrutar en las montañas o con las indagaciones sobre ellas.

Sevi Bohórquez

viernes, 10 de noviembre de 2017

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Hualcán. Cara N. Nueva vía de Monasterio y Berg

Cara N del Nevado Hualcán (6125 m) de la Cordillera Blanca. Berg en el primer largo del muro superior, el segundo día de escalada. Foto Aritza Monasterio


Los días 28 y 29 de julio de 2017 el guía vasco-peruano Aritza Monasterio y el canadiense Alik Berg abrieron la posible primera vía de la cara norte del Nevado Hualcán, era una de las últimas paredes vírgenes de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú. Alcanzaron la cumbre (6125 m), la cima oriental. Nombraron su vía, «Nadie sabe nada», que tiene 1000 metros de desnivel y dificultad general ED1 M6 85° VI. Al descender por la cara sur completaron una «travesía integral con estilo andino íntegro».

Aritza Monasterio Bilbao, alpinista vasco, nacido en 1965, visitó la Cordillera Blanca en 1991. Desde 1993 reside en Huaraz (Perú), donde obtuvo el título de Guía Oficial de Montaña. A partir de entonces, además de guiar clientes hasta distintas cimas andinas, formar a las nuevas generaciones sudamericanas de guías, participar en rescates complicados o escalar solo la vía del glaciar de los Polacos de la cara oriental del Aconcagua, es conocida su profesionalidad y, sobre todo, su discreción aunque tenga en su historial nuevas rutas en montañas como el Alpamayo y en las caras más difíciles del Chacraraju, del Taulliraju, del Siulá Grande o del Trapecio. En la actualidad, cuando termina la temporada de andinismo en Perú, también guía en las montañas de Nueva Zelanda.


Entrevista a Aritza Monasterio sobre su vía en la cara oculta del Hualcán

En tu escueta nota por Facebook para tus amistades sobre vuestra nueva vía en el Hualcán usas el término «estilo andino íntegro», ¿qué lo diferencia del estilo alpino?
A mi modo de verlo y percibirlo hemos abierto esta vía con las características generales del estilo alpino, pero además prescindimos de personal de apoyo, arrieros, burros, porteadores, guardianes de campo y aparatos de comunicaciones como teléfonos satelitales o simples móviles para contacto externo, etc.

Interpretamos entonces que se trata de un estilo impecable desde el punto de vista ético del andinismo. ¿Cuándo y cómo descubriste la vertiente norte del Hualcán?
La vi por primera vez en el año 2006, cuando entré a la quebrada Cancaracá grande para intentar escalar la cara sur del Nevado Ulta.

Parece increíble que a estas alturas del siglo XXI esa cara del Hualcán permaneciera inescalada. ¿Podría considerarse uno de los últimos problemas de la Cordillera Blanca?
No sé si podría calificarse así, la escalamos pensando que era una pared virgen muy atractiva en una de las grandes montañas de los Andes peruanos.


Recorrido de Monasterio y Berg, orientado al NNE, en la cara N del Nevado Hualcán (cima Este 6125 m), sobre la cabecera de la quebrada Cancaracá grande. Los círculos de color azul marcan cada vivac. Foto y línea Aritza Monasterio



¿Qué te atrajo de la pared y te animó a escalarla?
Me atrajo lo remoto, lo aislado, lo escondido de esa vertiente alargada y las dimensiones de la montaña. Me atrajo más todavía cuando investigué sobre posibles escaladas anteriores en esa pared y no encontré ninguna. Esto fue lo que me animó a escalarla, lo tenía en mente desde el año 2007. Creo que a lo largo de mi vida siempre me ha motivado escalar montañas por vías nuevas, la aventura de adentrarme en terreno desconocido es para mí un desafío personal.

¿Por qué crees que nadie había abierto una vía en esa cara?
No tengo la certeza de que ninguna expedición hubiera intentado antes, o haya escalado, esa cara del Hualcán. Si no tiene rutas previas a la nuestra será debido a lo aislado y oculto que acabo de decir, además de los propios peligros objetivos de la pared y de que resulta complicado acceder a ella; a pesar de que no está demasiado lejos de la ciudad de Huaraz.

¿Cuándo decidiste escalarla?
Aunque decidí escalarla hacia el 2007-2008, fui por primera vez en 2009. La meteorología fue muy desfavorable, aquella vez no pasamos del campamento que instalamos en el glaciar. También estuve el año pasado, en 2016, con unos amigos eslovenos, no logramos encontrar paso en la zona alta del glaciar, estaba demasiado fracturada, caótica, era muy peligroso acceder a la pared.

¿Habías escalado antes con Alik Berg? ¿Es guía como tú? ¿Cómo le conociste?
No había escalado antes con él. Alik no es guía, aunque sí un maravilloso alpinista o andinista en toda su acepción y freelance de trabajos verticales en Canadá. Lo conocí por un amigo común neozelandés que le recomendó contactar conmigo y alojarse en nuestro Albergue Andinista.

¿Cuándo le propusiste abrir la vía del Hualcán?
Alik abrió a mediados de julio una vía en la cara este del Chacraraju Este con Quentin Lindfield Roberts, que regresó a Canadá. Así que, cuando terminé de guiar a un grupo de clientes, quedé con Alik para escalar algo. Le propuse uno de mis objetivos, la línea que consideré más segura y lógica de la vertiente norte del Hualcán, y partimos entonces hacia la montaña.

¿Presentó la logística alguna particularidad?
No realmente. Fue una salida ligera de dos personas durante seis días, con todo a la espalda desde el principio hasta el final. El día antes de partir compramos los billetes de autobús público, después organizamos el equipo y la comida en el patio trasero de mi casa.


Recorrido de Monasterio y Berg desde Carhuaz, línea de color rojo. Los puntos por la quebrada Cancaracá grande indican el ascenso aproximado hasta la cumbre (cima Este 6125 m) del Nevado Hualcán. Base cartográfica IGN del Perú.
Imagen Toño Rodríguez y Sevi Bohórquez



¿Cuál fue el trayecto desde Huaraz hasta el pie de la pared?
El primer día, 25 de julio, viajamos desde Huaraz en bus de línea regular, que pasó por Carhuaz, subió al pasaje de Ulta o Punta Olímpica y luego nos bajamos en la curva donde empieza la quebrada Cancaracá grande. El mismo día subimos por esta quebrada hasta acampar a unos 4200 metros en un costado de la morrena lateral norte.

¿Instalasteis un campamento base, vivaqueasteis sobre la marcha, dónde?
No instalamos campo base, sólo montamos la tienda para pasar la noche. El segundo día acampamos en el glaciar, a unos 5000 metros, cerca de la pared pero lo suficiente lejos para evitar que nos alcanzaran avalanchas y caídas de rocas. Dedicamos la tercera jornada a observar la cara norte y elegir la línea definitiva, orientada ligeramente al nornoroeste. Resultó ser la línea que tenía prevista desde hacía tiempo, la más lógica y menos peligrosa para escalar. El cuarto día escalamos hasta vivaquear en la pared a unos 5850-5900 metros, al pie del muro rocoso/mixto superior. El quinto día salimos de la pared, alcanzamos la cumbre, descendimos hasta cerca de los 6075 metros y vivaqueamos en el plató cimero. La sexta y última jornada completamos la travesía de la montaña: descendimos por la vertiente sur, bajamos a la laguna 513, llegamos a la población de Hualcán y regresamos a Huaraz.

¿Fue difícil esta vez llegar a la base de la cara?
Sí, fue un acceso complicado a través de un glaciar muy fracturado y caótico, con muchas grietas y seracs. Entiendo que la recesión acelerada de los glaciares en la Cordillera Blanca complica cada vez más el acceso a ciertas vertientes de los nevados.

¿Fue la escalada más difícil y arriesgada de lo previsto?
Creo que estaba dentro de lo que tenía en mente. Quizá la zona mixta superior fuera más difícil, expuesta y complicada de lo que aparentaba desde abajo.


Primer día de escalada, en la mitad inferior de la pared. Berg (izquierda) en los primeros corredores de hielo. Monasterio (centro) en los corredores y (derecha) en el penúltimo largo antes del vivac al pie del muro superior. Fotos Alik Berg y Aritza Monasterio



¿Fue la meteorología benigna?
En líneas generales sí. Los dos primeros días, hasta que llegamos al campo alto del glaciar, estuvo nublado y no podíamos ver la pared. Más allá de esto, el buen clima «nos acompañó» durante la escalada.

El vivac en la pared, ¿fue incómodo y frío como es habitual?
Vivaqueamos con una pequeña tienda de una sola capa. No fue un vivac muy cómodo, pero sí lo suficiente, ya que tuvimos que tallar una pequeña repisa en el hielo donde apenas cabía la tienda y permanecimos atados toda la noche. La temperatura descendió bastante, fue una noche despejada y estábamos a mucha altura.

Una parte de las últimas generaciones de aperturistas de vías desdeña las cimas andinas, suele utilizar un pretexto si no las alcanza o bien oculta este hecho con ambigüedades o eufemismos en sus crónicas. Cuando llegaste al fácil plató cimero que une las cimas del Hualcán, ¿por qué sentiste la necesidad de alcanzar la cumbre?
La cumbre «a como dé lugar» no es para mí lo mas importante, sino el estilo y filosofía empleados en una ascensión. «Más con menos» sintetiza mi forma de ver la montaña. Dicho esto, alcanzar la cima es culminar una ascensión, concluir una tarea que para mi no finaliza hasta que se desciende de la montaña.


Aritza Monasterio en la travesia mixta (hielo-roca) del muro superior de la cara norte del Nevado Hualcán, el segundo día de escalada. Foto Alik Berg



¿Cómo te sentiste al alcanzar la cumbre? ¿Qué te dijo tu compañero?
Estábamos muy cansados, pero emocionados interiormente después de tanto esfuerzo para alcanzarla. No recuerdo bien que me dijo Alik, creo que nos felicitamos mutuamente en inglés, well done, good work, `bien hecho, buen trabajo´, o algo similar, y nos abrazamos efusivamente. Ya prácticamente había oscurecido, teníamos que regresar pronto al plató somital entre las dos cimas del Hualcán para instalar el segundo vivac.

La ruta de descenso, ¿fue la prevista?
En principio tuve la idea de descender por la arista suroeste, pero al final pensé que podría ser menos complicado bajar por la vía normal del Hualcán, por la vertiente sur, como dije antes, era lo previsto, y así lo hicimos. Rapelamos una sola vez, para cruzar una rimaya. La ascensión por una cara y el descenso por otra forman la travesía integral.

¿Qué inspiró el nombre de la vía «Nadie sabe nada»?
Es una frase repetitiva en mi mente que suelo aplicar a muchas situaciones en la vida. Cuando Alik me preguntó qué nombre le daríamos a la vía, le propuse el de «Nadie sabe nada» y estuvo de acuerdo.


Berg en la travesia mixta, pasaje clave, del muro superior, el segundo día de escalada.
Foto Aritza Monasterio



¿Qué conclusiones o experiencias crees que conviene transmitir acerca de esta escalada?
Que cada actividad o ascensión es única como experiencia y aventura, no sólo desde el punto de vista andinista o técnico y del compromiso, sino al nivel personal y del crecimiento interior. Quizá esto suene algo grandilocuente o místico, pero es así como lo siento.

¿Qué aconsejarías a quien pretenda repetir la vía y qué material le convendría llevar?
Que vaya con buena motivación y como a cualquier montaña, con la mente siempre preparada para renunciar a la ascensión con humildad si las condiciones o la meteorología no son las adecuadas. Aconsejo llevar un juego de unos ocho tornillos para hielo, dos o tres estacas para nieve, un juego de friends, algún clavo para roca, cintas variadas y mosquetones para protecciones y anclajes, cuerdas dobles o gemelas, dos piolets técnicos, crampones y casco.


Monasterio asciende por el lomo somital del Nevado Hualcán hacia su cumbre (cima Este, 6125 m), al atardecer del segundo día de escalada. Foto Alik Berg



Al parecer casi «nadie sabe nada» acerca de esta nueva vía. ¿Has enviado alguna nota o informes a los medios especializados?
No, no he enviado nada, soló publiqué un álbum de fotos en mi muro de Facebook.

¿Cuáles son tus planes futuros?
Siempre tengo proyectos en mente, aunque prefiero reservármelos porque me cuesta tiempo y esfuerzo obtener esas informaciones. Hay que ser algo celoso en este sentido si uno mismo quiere... digamos llevarse el gato al agua y ser partícipe de una actividad de este tipo, pues no es fácil a veces encontrar compañeros de cordada adecuados. Cuando en la comunidad montañera hay cierto interés por posibles actividades relevantes, es mejor comunicarlas una vez que pasan de ser proyectos a realidad; a mi manera de ver y entender la montaña.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Andes. Perú. Cordilleras andinas. Cobertura glaciar. Libro de Walter Silverio

Las cordilleras nevadas del Perú
Por Walter SILVERIO

En el Perú, entre las latitudes sur 8° y 17° y casi 1400 km de distancia se extienden 20 cordilleras nevadas.

Este libro describe y cuantifica las ocho regiones naturales del Perú en función de la altitud. También sistematiza y detalla todas las cordilleras existentes en el país, así como la variación de la cobertura glaciar por macizo. Además, presenta tres inventarios de glaciares y evalúa el retroceso glaciar a nivel nacional y por macizos entre los tres inventarios.

El fenómeno del retroceso glaciar en los Andes peruanos, está ilustrado con observaciones de campo e imágenes satelitales sucesivas. El futuro de los glaciares en el Perú es incierto, si no se tiene en cuenta las recomendaciones vertidas. Se presenta una bibliografía completa. Y finalmente, en el anexo del libro, se presenta la manera cómo ha sido cartografiada cada cordillera o macizo materia del presente trabajo.

Nótese que es la primera vez que se realiza la cartografía del país a partir de informaciones homogéneas.

Las Cordilleras Nevadas del Perú
Autor: Walter Silverio, 2017, 60 p. color.
Editor: W. Silverio, Lima.
Lengua: Castellano (Español).
Precio: S/. 50.-(soles peruanos); o US $ 15.-(dólares americanos)
Contacto: Walter Silverio
c/o Import Medic Service
Jr. Chancay 646
Lima Cercado – Perú
E-mail: walter_silverio@hotmail.com

Véase además en este blog Cartografía satelital de la cobertura glaciar de las cordilleras nevadas del Perú

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevado jirishanca. Cara este. Escalada de Madoz, Cararach y Toralles

Jirishanca (6126 m), cara E y espolón NE. Vía de Aymeric Clouet y Didier Jourdain, Tambo, churros y amigos (1100m, ED3/4, 7a A2 95° M4), abierta en septiembre de 2003. Repetición de Iker Madoz, Roger Cararach y Marc Toralles, línea azul.
Foto Koky Castañeda


Primera repetición de la vía Tambo, churros y amigos
Por Iker Madoz

Los Andes Peruanos son uno de esos lugares mágicos, en los que hacer montaña es más sencillo; por el simple hecho de su habitual climatología estable.

Roger Cararach, Marc Toralles y yo, Iker Madoz, nos juntamos en Huaraz, el epicentro andino, para comenzar con nuestra aventura: la cara este del Jirishanca (6094 metros). Ésta se encuentra en la Cordillera de Huayhuash, a ocho horas de taxi desde Huaraz y un día de aproximación desde Queropalca para alcanzar su campo base.

De todas formas, el inicio de la aventura no lo podemos fijar en ese 17 de julio, puesto que fueron los escaladores vascos Kepa Escribano y Unai Mendia los primeros encaprichados por esta pared y, concretamente, por la vía francesa «Tambo, churros y amigos». Transmitiéndonos hace ya cinco años la información y la ilusión por subirse a una de las montañas más bellas de Huayhuash.

Esta vez, por diversos motivos, de ocio o de trabajo, ya llevábamos varias semanas en cotas altas y los tres nos encontrábamos bien aclimatados para ir directos al objetivo. Así, tras un intenso día de preparativos en la capital alpina, de madrugada partimos hacia la cordillera salvaje. Íbamos tremendamente motivados, ya que llevábamos muchos días sin escalar y el pronóstico para las próximas jornadas era favorable; una semana de anticiclón. Esta estabilidad suele ser más común encontrarla en la Cordillera Blanca, pero no en Huayhuash, en la que es habitual que a las tardes se nuble y precipite.

Teníamos doce días hábiles para hacer todo lo posible hasta coger el avión de retorno a casa. Y los queríamos aprovechar al máximo.

De esta manera, al día siguiente de llegar al campo base, dividimos la carga en dos mochilas y un petate para poner rumbo a la base de la pared, a tres horas de marcha. Aquí, al contrario del día anterior, los burros dirigidos por su arriero ya no nos podían ayudar a llevar el peso. Queríamos escalar la vía abierta en el año 2003 por los alpinistas Didier Jourdain y Aymeric Clouet (ED+, 1200m, VI, 7a, A2, 95°), llamada «Tambo, churros y amigos».

No se trata de la vía más sencilla para ascender la cara rocosa del Jirishanca, ya que en su margen derecho se encuentra la vía italiana repleta de expansivos, menos comprometida por lo tanto y con grados más bajos. Pero no buscábamos únicamente coronar la cima. Nuestra principal fuente de motivación era intentar repetir la vía francesa, abierta sin el uso de expansivos, solo mediante seguros flotantes; lo cual añade gran valor ético por parte de sus aperturistas, al igual que compromiso, puesto que únicamente cuentas con las posibilidades existentes en el muro para poder asegurar.

Los dos primeros días fueron los más engorrosos, pero conseguimos alcanzar la tercera reunión. Las fisuras estaban repletas de tierra, barro y plantas, incapacitaban la escalada libre y tuvimos que limpiar para poder pasar mediante el artificial.

Por consiguiente, decidimos volver al base a por más comida, puesto que con la que llevábamos encima no nos salían las cuentas.

Tras un día de descanso en el campamento, madrugamos y con las primeras luces ya estábamos en el punto más alto al que habíamos llegado dos jornadas atrás. Por suerte tuvimos un pequeño tramo de tierra en el cuarto largo, después la actividad se aceleró y pudimos escalar en libre. Así, no sin cansarnos de tanto tirar del petate, alcanzamos el vivac de los italianos, a la altura de la décima reunión.

De izquierda a derecha. 1) Roger Cararach en el primer largo de la vía. Foto Iker Madoz 2) Marc Toralles sale del primer vivac. Foto Roger Cararach


El segundo día en pared también fue duro. Teníamos que escalar nueve largos, entre los cuales se encontraban algunos de los tramos más complejos de la vía. Lo bueno es que, para disfrutar más, los tres miembros de la cordada escalábamos todos los largos, nos negamos a remontar por la cuerda con el «jumar». En ciertas tiradas puede resultar una decisión menos rápida, pero, como ya he dicho, estábamos ahí para escalar. Hay que destacar también que desde las 6:20 de la mañana hasta alrededor de las 12:00 teníamos la suerte de escalar al sol, después éste se escondía tras la arista y por las tardes no nos quedaba más remedio que escalar a temperaturas cercanas a los 0°; así volvieron nuestras manos de estropeadas.

El tercer día consecutivo en pared conseguimos finalizar la vía francesa y alcanzamos la arista noreste, por la cual ascendieron por primera vez esta montaña. Tras pasar el primer techo de hielo encontramos una rampa de nieve en la que poder plantar la tienda. Así, Roger se quedó picando para confeccionar una buena repisa mientras Marc y yo fuimos a escalar el siguiente techo de hielo para dejarlo fijado y poder pasar ligeros el día siguiente, ya camino hacia la cima.

Pero parecía ser que el anticiclón llegaba a su fin. Por la mañana nos levantamos metidos en una nube y con fuertes vientos. Gracias al teléfono satélite conseguimos ponernos en contacto con la administradora del hotel La Casa de Zarela, de Huaraz, que nos mandó el parte. En éste se reflejaban días inestables de mucho viento. Con estas previsiones no vimos prudente estar en una arista a unos 5900 metros y tomamos la decisión de recoger todo y salir de allí. Tras muchos rápeles a lo largo de la cara este llegamos a pie de vía y pocas horas después, aún con luz, a nuestra tienda del campo base. Sin cima, pero contentos por haber llegado hasta ese punto y haber repetido una vía abierta con gran estilo.

Volvimos a Huaraz y después de pasar unos días con los amigos, celebrando nuestra aventura, descansando y comiendo, llegó la hora de volver a casa. Roger y yo al menos tuvimos la suerte de poder llegar y estar unos días tranquilos; al contrario de Marc, quién tal como llegaba a casa tenía que coger el coche e ir a Chamonix para trabajar del oficio de guía.

Otras publicaciones sobre esta escalada: Desnivel, Carpanta, FEEC en catalán, Gara en euskera. Véase además la escalada de Wohlleben, Bergau y Jähn en la cara NE del Jirishanca.

De arriba a abajo e izquierda a derecha. 1) Marc Toralles en el largo 20. Foto Iker Madoz 2) Marc Toralles escala e Iker Madoz asegura bajo el techo de hielo del largo 22. Foto Iker Madoz 3) Iker Madoz en el largo 15. Foto Marc Toralles 4) Cararach, Madoz y Toralles a pie de pared tras descender de la vía. Foto Roger Cararach

martes, 24 de octubre de 2017

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Chacraraju Este. Nueva vía de Berg y Roberts

Vía de Berg y Roberts en la cara E del Chacraraju Este.
Foto y trazo Quentin Lindfield Roberts


Nueva vía hasta la cima Huaripampa del Chacraraju

Del 14 al 15 de julio de 2017 los canadienses Alik Berg y Quentin Lindfield Roberts abrieron en la cara E del Chacraraju Este (6001 m), con estilo alpino, una vía de dificultad (M6, 5.10/6a, 90°) que han nombrado The devil’s reach around, la cuarta* que alcanza la cima por esa cara y por primera vez con escalada libre.

Berg y Roberts habían escalado primero el Quitaraju (6036 m o 6040 m) y el Alpamayo (5947 m), como aclimatación, luego regresaron a Huaraz y descansaron dos días. Después fueron al Chacraraju Este (6001 m), conocido también como Nevado de Huaripampa porque está sobre la aldea y la quebrada con este mismo nombre. Alcanzaron la cima Este del Chacraraju por la parte más directa y próxima al centro de la cara oriental. Esta nueva vía cruza la vía francesa de 1963 y la eslovena de 1999 en la vira (franja inclinada) previa al último muro rocoso.

Véase más detalles sobre esta nueva ascensión en alpineinsight.com, alpinist.com, rockandice.com, up-climbing.com, desnivel.com

Notas
* El intento de Kozjek y Kresal de 1993 terminó a unos 250 m de la cima.

Fuentes consultadas
Archivo de impresos y manuscritos de Andes Info
Cordillera Blanca, Escaladas... pp. 202-203.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Alik Berg, Aritza Monasterio


Chacraraju Este. Cara E. De izquierda a derecha y de arriba a abajo. Roberts bajo el muro rocoso principal, el primer día de escalada. Roberts en el largo clave del muro rocoso principal. Roberts en la travesía clave, a través del segundo muro rocoso. Berg en el corredor/canal de hielo (goulotte) de salida. Fotos Roberts y Berg