lunes, 15 de enero de 2018

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Excursiones, travesías, ascensiones y escaladas clásicas de la primera visita

Nevado Vallunaraju (5686 m) desde Willcacocha. Foto Sevi Bohórquez.

Las siguientes notas pretenden orientar a quien piensa visitar por primera vez la Cordillera Blanca peruana, cuando baraja posibles destinos para vacaciones de quince a veinte días.

La Cordillera Blanca de los Andes del Perú

La Cordillera Blanca es la cadena montañosa tropical más extensa y alta de la Tierra, también de las veinte cordilleras nevadas peruanas. Dista unos 350 kilómetros al norte de Lima, la capital del Perú. Orientada de sureste a noroeste, paralela a la costa del Océano Pacífico, forma parte de los Andes. Las aguas de su vertiente occidental recorren 100 kilómetros hasta el mar, mientras las de su vertiente oriental fluyen hacia la selva amazónica.

La Cordillera Blanca y Huaraz en el departamento de Ancash, al norte de la capital del Perú. Fuente Cordillera Blanca, Escaladas...

De izquierda a derecha, nevados Huandoy (5686 m), Huascarán (6768 m) y Chopicalqui (6354 m) desde Huaraz (3090 m) al amanecer. Foto Sevi Bohórquez


Casi doscientas de sus lagunas dan caudal a la cuenca del río Santa, que desde Conococha (lago a 4020 metros) surca el Callejón de Huailas o Huaylas. Callejón natural con vistas preciosas a sus montañas, es el valle formado por la vertiente occidental de la Cordillera Blanca y la oriental de la Cordillera Negra. Ésta, sin nieve ni altitud superior a los 5187 metros del Cerro Rocarre, forma, al oeste de aquélla, una barrera paralela que frena los vientos cálidos del Pacífico. Otras setenta y cinco lagunas vierten aguas, por el Callejón de Conchucos, a las cuencas de los ríos Marañón-Amazonas y Pativilca.

En tan sólo 180 kilómetros por 20 de anchura, la Cordillera Blanca tiene más de 300 cimas nevadas de particular belleza y dificultades de todo tipo. Medio centenar de estas cimas sobrepasan los 5700 metros, treinta y dos son «seismiles». Su punto culminante, el Nevado Huascarán (6768 m), cumbre del Perú, está entre las siete montañas más altas de América.

La cordillera es glaciar en casi toda su longitud, excepto una franja que aísla el norteño macizo del Champará. En su vertiente occidental hay quince quebradas, con valles de origen glaciar en forma de U, y poco más de diez pasos sin nieve permiten atravesar hacia el este.


Aventura y cuándo ir

La cordillera es famosa por la comodidad del acceso a sus glaciares y su buen clima entre junio y septiembre. Por esto resulta ideal para practicar el andinismo en todas sus facetas: ascensiones, escaladas en nieve, hielo y roca; senderismo, travesías (trekking) o excursiones de altura; esquí extremo; parapente, etc. Tiene también baños termales (Chancos y Monterrey), además de interesantes enclaves arqueológicos como los de Willkawaín, Chavín y Recuay.

Rima-rima, Krapfia weberbauerii, a la izquierda. Foto Consuelo Amorós. Picaflor, colibri coruscan. Foto Koky Castañeda


El Parque Nacional Huascarán alberga sorprendente flora y fauna autóctonas, es Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera reconocido por la Unesco, constituye un ecosistema teóricamente protegido por encima de los 4000 metros. Lo visitan anualmente investigadores, turistas, viajeros y andinistas que sostienen buena parte de la ocupación económica de la ciudad de Huaraz.

Alcanzar las altas cimas requiere aclimatación. Conviene alguna excursión —por ejemplo a las lagunas Churup, Willcacocha, etc.— o algún trekking —por ejemplo, el famoso Santa Cruz-Llanganuco o el algo más exigente y menos conocido Hualcayán-Yuraccorral— para ir adaptando nuestro organismo a la altura. Esto nos permitirá luego disfrutar del ascenso a «nevados de aclimatación», como el Vallunaraju, el Ishinca o el Pisco.

Un andinista asciende hacia la cumbre del Nevado Pisco Oeste (5752 m), con los nevados Huascarán Sur (6768 m) y Huascarán Norte (6654 m) detrás.
Foto Sevi Bohórquez


Las cimas del Huascarán (Sur 6768 m y Norte 6654 m) suelen ser alcanzadas por la ruta normal (vía de La Garganta), desde la población de Musho. A la vía normal del Nevado Chopicalqui (6354 m) se llega por la quebrada Anqosh, desde la pista que sube al Portachuelo de Llanganuco.

El Nevado Alpamayo se escala hoy por los canales de su cara suroeste, con más frecuencia por el canal Central y la vía de Ferrari según las condiciones glaciares de la temporada. Lo usual es partir de Cashapampa, recorrer parte de la quebrada Santa Cruz y subir al collado Quitaraju-Alpamayo para acceder a dicha cara.

Quienes prefieren una gran pared de roca pura van en transporte privado (taxi) desde Caraz hasta la laguna de Parón y suben al campo base del Cerro Parón, llamado también La Esfinge (5325 m), que se suele escalar por la primera vía abierta en la cara este.

Nevado Chopicalqui (foto izquierda) desde el campo base del Pisco. Renzo Uccelli y Galen Rowell (foto central) al principio del glaciar del Huascarán con la cima Norte al fondo. Cerro Parón (La Esfinge) desde la quebrada de Parón. Fotos Sevi Bohórquez



Cómo llegar a las principales poblaciones

Aunque sea posible acceder al callejón de Huailas desde las ciudades de Chimbote y Casma, lo habitual es recorrer en autobús de línea regular o en transporte privado los 400 kilómetros (entre seis y ocho horas) que separan Lima de Huaraz.

Desde distintos puntos de Lima, varias empresas de autobuses (anotadas abajo) parten en dirección norte. Cuando llegan a Pativilca se desvían de la carretera Panamericana, hacia Paramonga, suben al puerto de Conococha y bajan a Huaraz. Algunos autobuses continúan hasta la ciudad de Caraz, 69 km más al norte.

En la carretera que baja del paso de Conococha, hacia Huaraz, un desvío en la población de Cátac sube por Querococha al túnel de Cahuish (cerca de 4520 m), baja hasta Chavín y recorre hacia el norte el conjunto de valles nombrado Callejón de Conchucos. Se puede viajar en autobús desde Lima a este callejón, aunque lo habitual es tomar en Huaraz el transporte público, o bien privado, para ir a este lado de la cordillera.

Del aeropuerto internacional Jorge Chávez, el vuelo local Lima-Anta, sólo dura hora y cuarto. En el pequeño aeropuerto de Anta es posible tomar luego un taxi para viajar los 23 km restantes hasta Huaraz, capital del departamento de Ancash y del andinismo peruano.


Servicios y transportes en Huaraz

La ciudad dispone de dos hospitales, alojamientos, restaurantes, locales de alquiler de material para montañismo, mercado de abastos y supermercados. En Huaraz es posible comprar cartuchos de gas y bencina blanca, pero es raro conseguir comida liofilizada.

La Casa de Guías, ubicada en el Parque Ginebra, y las agencias turísticas «formales» de la ciudad ofrecen servicios logísticos para actividades montañeras y turísticas. Ojo, en Huaraz hay seudoguías y agencias turísticas demasiado informales. Antes de aceptar los servicios que ofrecen al bajar del autobús —en caso de viajar sin guía ni agencia contratada—, es preferible llegar al alojamiento previsto, dejar el equipaje, pasear por la ciudad y evaluar las condiciones de las distintas ofertas.

Algunos «colectivos» y taxis llevan pasajeros desde Huaraz hasta el desvío al puente de Chihuipampa (poblado de Santa Cruz), donde empieza el camino a Willcacocha; pequeña laguna sobre los 4700 metros con precioso panorama del callejón y sus nevados. Para ir a la laguna Churup es mejor contratar un taxi capaz de subir hasta la localidad de Llupac o hasta Pitec y pueda esperar aquí para bajar por la tarde a Huaraz. Conviene hacer lo mismo para ir a la laguna Llaca con idea de ascender al Vallunaraju, pero en este caso el taxista volverá a Huaraz y subirá en la fecha y hora convenida.

El Callejón de Huailas o valle del río Santa (foto izquierda) y el Nevado Churup desde Willcacocha. Foto Sevi Bohórquez.


Los servicios de acémilas y arrieros se pueden contratar en algunos puntos de partida como Cashapampa, para el trekking Santa Cruz-Llanganuco y la aproximación al campo base del Alpamayo, como Hualcayán, para el trekking Hualcayán-Yuraccorral, como Pashpa, para la quebrada Ishinca, o como Musho, para el Huascarán. En los meses de julio y agosto es posible encontrar arrieros que ofrecen servicio de acémilas para subir el equipaje al campo base del Nevado Pisco, pero quizá convenga que alguna agencia de Huaraz avise al arriero que espere con los burros o caballos necesarios en el desvío a Cebollapampa.

Entrar al Parque Nacional Huascarán requiere un pago —el ticket por un día cuesta S/. 5.00 (cinco nuevos soles), y S/. 65.00 el de dos a 30 días— en su oficina de Huaraz —Jirón Federico Sal y Rosas, nº 555— o en los propios puntos de control de acceso que exigen el justificante.


Auxilio y rescate

Es aconsejable ir a la cordillera con un seguro de suficiente cobertura, asociado a una tarjeta federativa o bien privado. Los auxilios y rescates suelen llevarlo a cabo dos entidades, por lo general eficientes con medios limitados. El Departamento de Salvamento de Alta Montaña (DEPSAM), en la carretera central Caraz-Huaraz, sector San Miguel (Tambo viejo) al costado del fundo del Carmen. Sin teléfono fijo, tiene celular (móvil) +51 966 831 514 y correo-e depsamyungay_pnp@hotmail.com Aunque no dispone de helicóptero puede solicitarlo a Lima si fuese necesario, sobre todo bajo cierta presión de tipo social. Las agencias o guías de montaña que organizan rescates suelen trabajar en coordinación con la USAM. La Casa de Guías, tiene para lo relacionado con los rescates el contacto@agmp.pe y télefono 941946818 con prefijo 00 51 si se llama desde otro país y 011 51 al llamar desde USA o Canadá.

En caso de accidentes y emergencias varias el teléfono de Emergencia Consular del Consulado General de España en Lima funciona 24 horas al día incluyendo festivos y fines de semana. Este teléfono únicamente atiende los casos de ciudadanos españoles que se encuentren en Perú en situación de verdadera emergencia. No proporciona información sobre trámites consulares ni sobre visados. El número de este teléfono es 99565 5898 si llama desde Perú y 00 51 99565 5898 si llama desde fuera de Perú.

Aproximación al Nevado Pisco Oeste y descenso desde su cumbre. Foto Sevi Bohórquez

Nevado Alpamayo. Foto (izquierda) Iñaki Ruiz Peribáñez. Toño Rodriguez Verdugo en la vía de Ferrari de la cara suroeste. Foto (derecha) Archivo Renzo Uccelli

Nevado Huascarán (foto izquierda) desde Huaraz. Ascenso hacia la Garganta por la vía normal del Huascarán (foto central) en septiembre de 1995. El Cerro Parón (La Esfinge) sobre la laguna de Parón. Fotos Sevi Bohórquez



Visado y precauciones

Al llegar al aeropuerto de Lima se rellena un formulario de visado turístico para 90 días. Es obligatorio conservarlo durante la estancia en Perú y entregarlo, en el correspondiente puesto aduanero, para poder salir del país. La tasa aeroportuaria, a pagar antes de pasar el control aduanero al dejar Perú, cuesta S/.104.55 (nuevos soles, en 2017) o su equivalente en dólares o euros.

En la primera visita al Perú es recomendable inscribirse (tal vez con foto tamaño pasaporte) en la Embajada o en el Consulado de España en Lima

Embajada de España en Lima
Av. Jorge Basadre, 498, San Isidro, Lima 27
Teléfono local: (01) 212.5155, internacional: +51.1.212.5155
Fax local: (01) 440.2020, internacional: +51.1.440.2020
Correo-e emb.lima@maec.es

Consulado de España
Calle Los Pinos 490, San Isidro, Lima
Teléf. desde España: 00 51 1 513 79 30, anexo 391, 392, 393 y 394
Teléf. desde Perú: (01) 513-7930, anexo 391, 392, 393 y 394
Teléf. de Emergencia consular: (51) 9956-55898
Fax: (01) 422-0347
E-mail: Cog.Lima@maec.es
Horario de Atención: 8:30 a 13:00 horas

Las precauciones a considerar en Lima o en Ancash como turista, como excursionista o como andinista se pueden consultar en Internet o en las variadas guías generales de viajes.

Bibliografía y cartografía orientativa
GÓMEZ BOHÓRQUEZ, Antonio. et. al. La Cordillera Blanca de los Andes del Perú. Selección de excursiones, ascensiones y escaladas. Madrid: Desnivel, 1998. Edición agotada, aunque disponible en algunas bibliotecas de clubs de montaña.
JOHNSON, Brad. Classic Climbs of the Cordillera Blanca. Colorado: Peaks and Places, 2003. Se vende tanto en España como en Huaraz.
GÓMEZ BOHÓRQUEZ, A. Cordillera Blanca, Escaladas, Parte Norte. Murcia: Andes Info, [2004]. Disponible en algunas bibliotecas públicas y de clubs, se vende tanto en España como en Huaraz.
Apenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a. E.1:100.000. Insbruck: Oesterreichischer Alpenverein, 2000.
Cordillera Blanca Sud (Perú) 0/3b. E.1:100.000. Insbruck: Oesterreichischer Alpenverein, 2005. Ambas hojas cartográficas se consigue por Internet.

Autobuses Lima-Huaraz
Cruz de Sur Movil Tours Oltursa Transportes Julio César Transportes Línea

lunes, 18 de diciembre de 2017

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Huandoy. Ascensiones desde Parón

Nevados Huandoy Norte y Oeste desde el campo base del Cerro Parón. Entre círculos: (257) ruta eslovena de 1987, (256) ruta norteamericana de 1971, (258) ruta norteamericana de 1954, (263) ruta USA-UK de 1985. Las líneas de puntos azules pretenden indicar el recorrido (imaginado, con varias posibilidades) suizo de 1959. La línea de puntos rojos indica el ascenso de Nathan Heald de 2017, aproximado porque esta foto es de 1988 y está tomada del libro Cordillera Blanca, Escaladas, Parte Norte. Murcia: Andes Info, [2004].

«El Huandoy mostró ser bastante difícil y peligroso. Se intentó en vano desde tres lados durante un mes antes de sucumbir.»
Philipp Borchers en Alpine Journal 1933-1934
Las primeras ascensiones al Huandoy desde la quebrada de Parón
Por Sevi Bohórquez

Del 12 al 14 de agosto de 1932 los alpinistas germanos Erwin Hein y Erwin Schneider ascendieron por la quebrada de Parón hasta una altura de 5900 metros bajo el collado de las cimas Oeste y Norte del Nevado Huandoy. Obligados a descender por las condiciones meteorológicas y la amenaza de aludes decidieron intentarlo por la vertiente opuesta.

Desde la quebrada de Llanganuco alcanzaron la cima principal un mes después. Por esta vertiente, la oriental, se alcanzaban hasta julio de 1955 las cuatro cimas más elevadas del Huandoy.

Cuatro años después se reanudaron las escaladas desde la quebrada de Parón.

Junto a la laguna de Parón acampó parte de la expedición helvética que alcanzó la cumbre del Huandoy Norte (6395 m), por donde lo intentó la cordada germana 27 años antes. Fue el 10 de julio de 1959 cuando los alpinistas suizos Ruedi Schatz y Ernest Reiss partieron desde su campo base (ca. 4150 m), ascendieron por el glaciar noroeste del Huandoy, escalaron la pendiente oestenoroeste hasta su collado con el Huandoy Oeste (6356 m), continuaron por la arista suroeste hasta la cima principal (Norte 6395 m) y descendieron por la misma ruta hasta el punto de partida. Sus compañeros Franz Anderrüthi y Eugen Steiger repitieron la ascensión al día siguiente.

La notable rapidez de estos dos ascensos y descensos, de ida y vuelta en tan sólo un día, fueron elogiados por el norteamericano Leigh N. Ortenburger cuando alcanzó la misma cumbre por una vía directa casi en el centro de la cara noroeste, doce años después, el 18 de julio de 1971, con Jocelyn (Jock) Glidden, Burton Janis, George Lowe y Mike Lowe.

De izquierda a derecha Leigh N. Ortenburger (1929-1991) cuando regresó a la Cordillera Blanca en 1977 con Roger Gocking, Jocelyn C. Glidden, Michael Warburton (sentados) y detrás los porteadores Eban y Fortunato Rosales. Foto cortesía de Jock C. Glidden



Las repeticiones de las rutas

La segunda ascensión de la vía suiza de 1959 pudo ser la de Geoff Creighton y David Nettle, del 25 al 27 de junio de 1980, convencidos de que ascendían por una nueva ruta, fue anotada como repetición en AAJ 1981 pp. 213-214:
«Mi primer objetivo con Geoff Creighton fue el Huandoy Norte por una nueva ruta* que asciende por el empinado y ancho frente de roca y hielo debajo del pico oeste [posible sic, pico Norte] y luego se desplaza hacia el oeste hasta el collado entre los picos norte y oeste. Desde el lago Parón ascendimos la morrena y el roto glaciar hasta el anfiteatro de la cabecera del glaciar y colocamos nuestra tienda a 18,500 pies. Al día siguiente, 26 de junio, disfrutamos de 13 largos de roca empinada y hielo que nos conducirían a la parte superior del plató, el paso clave empezó con un largo de hielo vertical en la rimaya. Una tormenta de la tarde nos impidió encontrar la ruta y pasamos una noche incómoda en una grieta a 20,000 pies. El 27 de junio, con meteorología brillante, alcanzamos la cumbre (20,980 pies, 6395 metros) sin mayores dificultades a media mañana. Nuestro descenso fue más directo y requirió cinco rápeles, uno de ellos volado en el glaciar superior debajo del collado. * Este puede haber sido el segundo ascenso de esta ruta ya que la descripción es similar a la que dieron los suizos R. Schatz y E. Reiss en 1959.»
No obstante lo dicho arriba, resulta precipitado atribuir a Creighton y Nettle la segunda ascensión de la ruta suiza sin conocer el recorrido real de Kerns y Hargis en 1979, impreciso en AAJ 1980 p. 577:
«Huandoy Norte, North Face. Matt Kerns, Tom Hargis, Hal Tompkins y yo [Donald Frederickson] partimos de la Quebrada Parón hacia la cara norte del Huandoy Norte. Tompkins tuvo fiebre alta en nuestro campamento a 19,000 pies. Su condición no mejoró después de un día de descanso, así que descendí con él, mientras que los otros dos terminaron el ascenso el 12 de julio.»
Una nota en esa misma página y en la anterior del célebre anuario alpino sí especifica, aunque sin fecha exacta —tal vez mediados de julio de 1979, más o menos—, que dos cordadas escalaron la ruta norteamericana de 1971:
«[…] Muchas rutas tenían rocas sueltas y peligrosas debido a la falta de nieve este año [… Andy] Tuthill, [Josh] Lieberman y yo [Steven J. Zajchowski] nos dirigimos a la ruta Ortenburger-Lowe en la cara noroeste del Huandoy Norte. Caí enfermo otra vez, pero los otros dos completaron la escalada. Fueron seguidos unos días después por [Tom] Schwarm, [Peter] Pradoni [Prandoni] y [el australiano] Jonathan [?]»; véase, pues, AAJ 1980 pp. 576-577.

De izquierda a derecha Huandoy Este, Norte, Oeste y P 5840. Foto Sevi Bohórquez 1988


Es posible que la primera escalada solitaria de la cara NW fuera la de Joan Quintana del 12 al 13 de agosto de 1984; véase AAJ 1985, p. 225:
«Huandoy, North Face, y Chacraraju, South Face, Solo. Después de la aclimatación y un intento en el [Nevado] Ocshapalca frustrado por el mal tiempo del 4 al 9 de agosto, el 12 de agosto dejé la Laguna Parón a 4000 metros a las dos p.m. A las 5:20 estaba en el lago debajo del Huandoy y al pie de la cara del Huandoy a 5450 metros a las 10:30. Al escalar toda la noche, hice el primer ascenso en solitario de la ruta francesa en la cara norte del Huandoy para alcanzar la cima (6355 metros, 20,850 pies) a las cinco a.m. el 13 de agosto. Regresé a Laguna Parón a la 1:30 p.m. Joan Quintana, Centre Excursionista de Catalunya»
Pese a los datos de la nota anterior, gracias a otras fuentes documentales —como Diffusión sport, nº 15 1985 o El Periódico, 23-09-1984—, localizadas por el Servei General d'Informació de Muntanya, podemos aclarar que Quintana escaló en realidad la vía norteamericana de 1971 de la cara NO del Huandoy Norte, descendió por la arista SO y luego con rápeles por la cara ONO hasta el glaciar. En cualquier caso, más relevante que estas aclaraciones es que, salvo prueba contraria, quizá sea la primera escalada solitaria desde Parón hasta la cumbre del Huandoy.

La vía norteamericana de 1971 fue escalada también por Scott Thorburn y Ronald (Ron) Matous, según un pie de página de la guía de Brad Johnson, Classic Climbs of the Cordillera Blanca, 2003, p. 81. Quizá esta última sea una de la muchas repeticiones de rutas no comunicadas a los medios especializados. También parece que la escaló Sean Ogle, como anotó Robbie William en AAJ 2001 p. 274:
«Sean soloed the Northwest Face of Huandoy via a brilliant variation, climbing on the rim of the exposed north face and the giant rock buttress below. The climb took over 42 hours from top to bottom. He climbed this route sans bivy gear, stove, etc., running out of water on hour 20 of his push up the mountain.»

Intento y escalada en la cara norte

En julio de 1983 fui con Jesús Gálvez a la cara norte del Huandoy para abrir una vía en el centro de su pared rocosa. No llegamos a escalar ni el 10% de la pared a causa de la continua caída de piedras, a menudo de grandes dimensiones. Una de ellas destrozó el muro de hielo de la rimaya donde empezamos a escalar, por suerte nos encontrábamos bajo un extraplomo más arriba. Nos costó bastante abandonar la idea de abrir la ruta, pero prevaleció la sensatez de mi compañero y rapelamos hacia el glaciar pensando en que cualquier intento de escalar semejante pared era una candidatura al suicidio. Sin embargo, estábamos equivocados.

Los eslovenos Danijel (Danilo) Tič, Marjan Frešer y Milan Romih fueron los primeros en escalar la cara N del Huandoy Norte, por el gran diedro de su lado izquierdo. Salieron del diedro casi a mitad de la pared, atravesaron a la izquieda y por la pendiente NE —con ascenso casi paralelo a la vía Naurois-Parmentier de 1974— alcanzaron la cumbre el 2 de julio de 1987. Vivaquearon dos veces en el diedro. Graduaron el ascenso con dificultad general ED. Acerca de esta vía resulta anecdótica cierta incongruencia —tal vez por saturación de datos durante la edición— en el American Alpine Journal (AAJ) de 1988, que publicó en su página 156 una nota del andinista peruano Walter Silverio: «Los eslovenos (yugoslavos) Marjan Frešer, Milan, Romih y Danilo Tič, escalaron una nueva ruta difícil en la cara norte de Huandoy Norte; asciende 1445 metros por el gran diedro a la izquierda de la gran pared de roca.» En la página siguiente, una foto de Romih muestra el Huandoy Norte con la línea de esta vía, pero el texto inserto indica: «Cara norte del Huascarán Norte, mostrando la ruta eslovena.» La página 157 también asocia la noticia de Romih al Huascarán en vez de al Huandoy:
«Huascarán Norte, Cara Norte. Danilo Tič, Marjan Frešer y yo hicimos por primera vez cuatro escaladas de aclimatación. Queríamos escalar la cara sur de Huascarán, pero la nieve y la lluvia alternas nos obligaron a cambiar nuestros planes. Comenzamos por una ruta sin escalar en la cara norte de Huascarán Norte el 29 de junio y llegamos a la parte empinada de la pared (dificultad UIAA V, 50° a 60° de hielo). La mayor amenaza fue la caída de rocas y la caída de hielo. Perdimos una cuerda. Al día siguiente escalamos cinco largos verticales sobre roca frágil cubierta de hielo (VI a VII-). Al tercer día alcanzamos la cresta de la izquierda de la cara. La ruta seguió un empinado corredor en cuya cima un serac proporcionaba un vivac (VI+, 55° a 70° en hielo). El clima empeoró por la tarde y nevó toda la noche. Llegamos a la cumbre a las diez de la mañana el 2 de julio entre nevada y niebla espesa. Empapados y tiritando de frío, hicimos un descenso complicado comenzando por la ruta normal, que afortunadamente Tič y yo habíamos escalado el año pasado. Finalmente volvimos al valle de Llanganuco al día siguiente. Milan Romih, Alpinistični Odsek Impel, Yugoslavia»
El anuario norteamericano corrigió lo anterior al año siguiente, con un elogio, en su página 167:
«Huandoy Norte Corrección. En AAJ, 1988 página 158 e ilustración 34, la escalada descrita se identificó incorrectamente como Huascarán Norte cuando en realidad es la cara norte (o noreste) del Huandoy Norte. Sin duda, este debe ser uno de los ascensos más importantes del año pasado en la región. Eric Hobdoy»

Posibles variantes de las rutas

El historial de Carmen Peña (1965-2012) indica: «Cumbre del Nevado Huandoy Norte de 6395 m. en Perú por nueva ruta Mexicana con 1200 m. de pared de hielo y roca. 1985.» Nathan Heald, norteamericano y guía residente en Perú, recibió de la expedición mexicana el croquis (imagen izquierda) y el ascenso parece recorrer parte del suizo de 1959.

Heald y el peruano Yjeguel Camasa viajaron el 17 de octubre de 2017 desde Huaraz hasta la quebrada Parón, subieron por la ladera noroeste a laguna Huandoy (ca. 4750 m), depositaron aquí una parte de su material y bajaron a la laguna de Parón (ca. 4150 m) para pernoctar. Al día siguiente volvieron a subir con el material restante, cargaron en sus mochilas el depositado junto a la laguna Huandoy la tarde anterior y continuaron en dirección noroeste por la morrena lateral izquierda de la laguna. Llegaron al campo morrena (ca. 5200m) cercano a la base del contrafuerte rocoso del lado izquierdo de la cara noroeste. Camasa sentía molestias porque le cayó una piedra días atrás mientras ascendía al Tocllaraju, así que decidió esperar a su compañero en este campamento. Este mismo día, a las 22:15 horas, Heald cruzó el glaciar hacia la derecha (dirección suroeste) por debajo del contrafuerte y de los seracs de la base de la cara noroeste. Llegó más allá del pie de la costilla rocosa que separa las caras noroeste y oestenoroeste. Una vez bajo la cara ONO cruzó la rimaya, escaló la pendiente de hielo (60°-70°) para cruzar por el lado izquierdo de la barrera de seracs situada debajo del collado entre los Huandoy Norte y Oeste. Superada esta barrera, Heald ascendió ligeramente en diagonal hacia la derecha. Los últimos 300m escaló por hielo cristalino duro hasta la arista suroeste, que alcanzó a unos 6100 m. Ascendió por esta arista (ruta Schatz-Reiss de 1959) con unos unos 50° de inclinación hasta la antecima. Continuó en dirección noreste (ruta Hein-Schneider de 1932) hasta la cumbre (6395m), que alcanzó a las 8:30 horas del 19 de octubre con cielo depejado, sin viento y temperatura baja. Este ascenso fue divulgado primero en la página de Heald en Facebook y luego en barrabes.com.

Condiciones glaciares del Huandoy durante la ascensión suiza, que en realidad fue por la cara ONO hacia el collado con la cima Oeste y continuó por la arista suroeste hasta la cumbre del Norte. Fuente Annales Groupe de Haute Montagne, 1959, p. 16


Heald calculó que ascendió 1200 m, con dificultad general TD (muy difícil) y anotó al pie de un corto vídeo de su ascensión en Youtube:

«In 1985 a Mexican team of 10 climbers climbed the only route on the NW face of Huandoy, over 3 weeks and with 1,200 meters of fixed rope. On October 19th, 2017 I did a variation to their route in 19 hours round trip from moraine camp.»


Foto cortesía de Nathan Heald

En el descenso, por la misma ruta, Heald utilizó veintidós abalakovs y abandonó tres estacas para nieve, llevaba una cuerda de 7,5 mm de 60 metros y tres tornillos para hielo. Tardó nueve horas en volver al campo morrena, llegó sobre las 17:00 horas.

Comunicaciones personales y agradecimientos (c.p.)
Servei General d'Informació de Muntanya (SGIM) de Sabadell, Jock Glidden, Danilo Tič, Erik Rieger (American Alpine Journal), Joan Quintana Paredes, Jordi Pons Sanjinés, Nathan Heald

Principales fuentes consultadas
American Alpine Journal, USA: American Alpine Club, 1941 y ss.
Annales. Paris: Groupe de Haute Montagne, 1959.
BORCHERS, P. In the Cordillera Blanca; the 1932 D. & Oe. A.-V. Expedition. Alpine Journal, 1933-1934.
GÓMEZ BOHÓRQUEZ, Antonio. Cordillera Blanca, escalada, Parte norte. Murcia: Andes Info, [2004].
RICKER, John F. Yurac Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff: Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977.
SCHATZ, Ruedi. Anden-Expedition 1959 des Schweizer Alpen-Clubs. En Berge der Welt. Zürich: Schweizerische Stiftung für alpine Forschungen, vol. 13. 1960/61.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Documentación e información. Nuevas políticas de Andes Info

Nevado Shacsha (Shaqsha 5703 m) de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú.
Foto Consuelo Amorós

La gestión de información es todo lo concerniente a obtener la información correcta, en la forma adecuada, para la persona indicada, al costo correcto, en el momento oportuno, en el lugar indicado para tomar la decisión precisa.
Traducción no literal extraída de WOODMAN, Lynda. Information Management in Large Organizations. En Information Management: From Strategies to Action. Editado por Blaise Cronin. London: Aslib, 1985.
Documentación y documentalistas

Varias facultades de Ciencias de la Documentación de universidades españolas coinciden al explicar que el «objetivo básico del Graduado de Información y Documentación es formar profesionales capaces de seleccionar, gestionar, organizar y preservar la documentación y la información para que pueda ser utilizada por terceros independientemente del lugar donde esté depositada o de su formato y soporte.»

El entorno académico considera así la Documentación, disciplina al servicio de otras (incluida la del Periodismo) y de quien necesite acceder a los documentos originales o bien a la información que contienen. Sin embargo, quien ignora la existencia de aquella graduación académica suele pensar que un/a documentalista es quien se dedica a producir documentales cinematográficos o videográficos. Algo similar a esto ocurre en la profesión restauradora, suele confundirse con la nombrada restauración en el ámbito hostelero.

Valga lo dicho como introducción para recordar que el valor de nuestro tiempo se multiplica cuando especialistas de la Documentación nos dedican parte del suyo de forma altruista.

«Valoro a mis amigos por la cantidad y la calidad del tiempo que me dedican.»
Confidencia de Fernando Marné Caballero en el campo I del Nun, Himalaya de Cachemira, 1979.
Tiempo y reciprocidad

En Andes Info tenemos más vocación documentalista que periodista, nos dedicamos al estudio de ascensiones en los Andes del Perú, pretendemos transformar en conocimiento para los demás los datos o la información que tenemos o recibimos. Siempre dedicamos tiempo y conocimiento con altruismo a quienes lo solicitaron, sólo pedimos a cambio una memoria breve de la actividad relacionada con la información que mandamos. Procuramos que nuestra «difusión» de tales memorias —previa revisión y adaptación al estilo de Andes Info— fuera beneficiosa para la reputación de quienes nos las enviaron y de utilidad para quienes las consultaran o consulten. Así que al difundir evitamos en lo posible el uso de adjetivos y el ameno «color» periodístico.

En alguna ocasión notamos cierta falta de reciprocidad. Nuestra dedicación a la comunidad andinista ha sido unas veces poco valorada, otras agradecida epistolarmente y rara vez públicamente. Parte de cuanto difundimos suele ser copiado, pegado y «divulgado» por otros medios «informativos», sin una mínima referencia a la fuente consultada; salvo en el caso de publicaciones serias cuando nos citan. Nunca socavó nuestro ánimo que algunos de los informes o revisiones que mandamos a personas e instituciones cayeran «en saco roto», aunque llegáramos a pensar luego que podríamos haber dedicado ese tiempo perdido a la familia, a las amistades, a escalar, a las conferencias que nos pidieron y no pudimos complacer o simplemente a pasear bajo los árboles.

Desde hace meses nos desborda la cantidad de peticiones de información que recibimos, requieren por lo general bastante indagación y un ímprobo esfuerzo de síntesis, lamentamos nuestra falta de tiempo para atenderlas. Todas estas razones aconsejan que Andes Info se centre a partir de ahora en la revisión y publicación de las crónicas o informes que reciba sobre nuevas rutas, ascensiones relevantes, artículos históricos o datos que merezcan difusión entre la comunidad andinista. Invitamos, pues, a la aventura de investigar por sí mismo/a acerca de vías desconocidas y posibilidades de abrir otras hasta las cimas que, como escribiera Joseph Poindexter, «atraen, inspiran y desafían».

Con nuestro agradecimiento por vuestra comprensión y colaboración, os deseamos salud, ánimo y tiempo para disfrutar en las montañas o con las indagaciones sobre ellas.

Sevi Bohórquez

viernes, 10 de noviembre de 2017

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Hualcán. Cara N. Nueva vía de Monasterio y Berg

Cara N del Nevado Hualcán (6125 m) de la Cordillera Blanca. Berg en el primer largo del muro superior, el segundo día de escalada. Foto Aritza Monasterio


Los días 28 y 29 de julio de 2017 el guía vasco-peruano Aritza Monasterio y el canadiense Alik Berg abrieron la posible primera vía de la cara norte del Nevado Hualcán, era una de las últimas paredes vírgenes de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú. Alcanzaron la cumbre (6125 m), la cima oriental. Nombraron su vía, «Nadie sabe nada», que tiene 1000 metros de desnivel y dificultad general ED1 M6 85° VI. Al descender por la cara sur completaron una «travesía integral con estilo andino íntegro».

Aritza Monasterio Bilbao, alpinista vasco, nacido en 1965, visitó la Cordillera Blanca en 1991. Desde 1993 reside en Huaraz (Perú), donde obtuvo el título de Guía Oficial de Montaña. A partir de entonces, además de guiar clientes hasta distintas cimas andinas, formar a las nuevas generaciones sudamericanas de guías, participar en rescates complicados o escalar solo la vía del glaciar de los Polacos de la cara oriental del Aconcagua, es conocida su profesionalidad y, sobre todo, su discreción aunque tenga en su historial nuevas rutas en montañas como el Alpamayo y en las caras más difíciles del Chacraraju, del Taulliraju, del Siulá Grande o del Trapecio. En la actualidad, cuando termina la temporada de andinismo en Perú, también guía en las montañas de Nueva Zelanda.


Entrevista a Aritza Monasterio sobre su vía en la cara oculta del Hualcán

En tu escueta nota por Facebook para tus amistades sobre vuestra nueva vía en el Hualcán usas el término «estilo andino íntegro», ¿qué lo diferencia del estilo alpino?
A mi modo de verlo y percibirlo hemos abierto esta vía con las características generales del estilo alpino, pero además prescindimos de personal de apoyo, arrieros, burros, porteadores, guardianes de campo y aparatos de comunicaciones como teléfonos satelitales o simples móviles para contacto externo, etc.

Interpretamos entonces que se trata de un estilo impecable desde el punto de vista ético del andinismo. ¿Cuándo y cómo descubriste la vertiente norte del Hualcán?
La vi por primera vez en el año 2006, cuando entré a la quebrada Cancaracá grande para intentar escalar la cara sur del Nevado Ulta.

Parece increíble que a estas alturas del siglo XXI esa cara del Hualcán permaneciera inescalada. ¿Podría considerarse uno de los últimos problemas de la Cordillera Blanca?
No sé si podría calificarse así, la escalamos pensando que era una pared virgen muy atractiva en una de las grandes montañas de los Andes peruanos.


Recorrido de Monasterio y Berg, orientado al NNE, en la cara N del Nevado Hualcán (cima Este 6125 m), sobre la cabecera de la quebrada Cancaracá grande. Los círculos de color azul marcan cada vivac. Foto y línea Aritza Monasterio



¿Qué te atrajo de la pared y te animó a escalarla?
Me atrajo lo remoto, lo aislado, lo escondido de esa vertiente alargada y las dimensiones de la montaña. Me atrajo más todavía cuando investigué sobre posibles escaladas anteriores en esa pared y no encontré ninguna. Esto fue lo que me animó a escalarla, lo tenía en mente desde el año 2007. Creo que a lo largo de mi vida siempre me ha motivado escalar montañas por vías nuevas, la aventura de adentrarme en terreno desconocido es para mí un desafío personal.

¿Por qué crees que nadie había abierto una vía en esa cara?
No tengo la certeza de que ninguna expedición hubiera intentado antes, o haya escalado, esa cara del Hualcán. Si no tiene rutas previas a la nuestra será debido a lo aislado y oculto que acabo de decir, además de los propios peligros objetivos de la pared y de que resulta complicado acceder a ella; a pesar de que no está demasiado lejos de la ciudad de Huaraz.

¿Cuándo decidiste escalarla?
Aunque decidí escalarla hacia el 2007-2008, fui por primera vez en 2009. La meteorología fue muy desfavorable, aquella vez no pasamos del campamento que instalamos en el glaciar. También estuve el año pasado, en 2016, con unos amigos eslovenos, no logramos encontrar paso en la zona alta del glaciar, estaba demasiado fracturada, caótica, era muy peligroso acceder a la pared.

¿Habías escalado antes con Alik Berg? ¿Es guía como tú? ¿Cómo le conociste?
No había escalado antes con él. Alik no es guía, aunque sí un maravilloso alpinista o andinista en toda su acepción y freelance de trabajos verticales en Canadá. Lo conocí por un amigo común neozelandés que le recomendó contactar conmigo y alojarse en nuestro Albergue Andinista.

¿Cuándo le propusiste abrir la vía del Hualcán?
Alik abrió a mediados de julio una vía en la cara este del Chacraraju Este con Quentin Lindfield Roberts, que regresó a Canadá. Así que, cuando terminé de guiar a un grupo de clientes, quedé con Alik para escalar algo. Le propuse uno de mis objetivos, la línea que consideré más segura y lógica de la vertiente norte del Hualcán, y partimos entonces hacia la montaña.

¿Presentó la logística alguna particularidad?
No realmente. Fue una salida ligera de dos personas durante seis días, con todo a la espalda desde el principio hasta el final. El día antes de partir compramos los billetes de autobús público, después organizamos el equipo y la comida en el patio trasero de mi casa.


Recorrido de Monasterio y Berg desde Carhuaz, línea de color rojo. Los puntos por la quebrada Cancaracá grande indican el ascenso aproximado hasta la cumbre (cima Este 6125 m) del Nevado Hualcán. Base cartográfica IGN del Perú.
Imagen Toño Rodríguez y Sevi Bohórquez



¿Cuál fue el trayecto desde Huaraz hasta el pie de la pared?
El primer día, 25 de julio, viajamos desde Huaraz en bus de línea regular, que pasó por Carhuaz, subió al pasaje de Ulta o Punta Olímpica y luego nos bajamos en la curva donde empieza la quebrada Cancaracá grande. El mismo día subimos por esta quebrada hasta acampar a unos 4200 metros en un costado de la morrena lateral norte.

¿Instalasteis un campamento base, vivaqueasteis sobre la marcha, dónde?
No instalamos campo base, sólo montamos la tienda para pasar la noche. El segundo día acampamos en el glaciar, a unos 5000 metros, cerca de la pared pero lo suficiente lejos para evitar que nos alcanzaran avalanchas y caídas de rocas. Dedicamos la tercera jornada a observar la cara norte y elegir la línea definitiva, orientada ligeramente al nornoroeste. Resultó ser la línea que tenía prevista desde hacía tiempo, la más lógica y menos peligrosa para escalar. El cuarto día escalamos hasta vivaquear en la pared a unos 5850-5900 metros, al pie del muro rocoso/mixto superior. El quinto día salimos de la pared, alcanzamos la cumbre, descendimos hasta cerca de los 6075 metros y vivaqueamos en el plató cimero. La sexta y última jornada completamos la travesía de la montaña: descendimos por la vertiente sur, bajamos a la laguna 513, llegamos a la población de Hualcán y regresamos a Huaraz.

¿Fue difícil esta vez llegar a la base de la cara?
Sí, fue un acceso complicado a través de un glaciar muy fracturado y caótico, con muchas grietas y seracs. Entiendo que la recesión acelerada de los glaciares en la Cordillera Blanca complica cada vez más el acceso a ciertas vertientes de los nevados.

¿Fue la escalada más difícil y arriesgada de lo previsto?
Creo que estaba dentro de lo que tenía en mente. Quizá la zona mixta superior fuera más difícil, expuesta y complicada de lo que aparentaba desde abajo.


Primer día de escalada, en la mitad inferior de la pared. Berg (izquierda) en los primeros corredores de hielo. Monasterio (centro) en los corredores y (derecha) en el penúltimo largo antes del vivac al pie del muro superior. Fotos Alik Berg y Aritza Monasterio



¿Fue la meteorología benigna?
En líneas generales sí. Los dos primeros días, hasta que llegamos al campo alto del glaciar, estuvo nublado y no podíamos ver la pared. Más allá de esto, el buen clima «nos acompañó» durante la escalada.

El vivac en la pared, ¿fue incómodo y frío como es habitual?
Vivaqueamos con una pequeña tienda de una sola capa. No fue un vivac muy cómodo, pero sí lo suficiente, ya que tuvimos que tallar una pequeña repisa en el hielo donde apenas cabía la tienda y permanecimos atados toda la noche. La temperatura descendió bastante, fue una noche despejada y estábamos a mucha altura.

Una parte de las últimas generaciones de aperturistas de vías desdeña las cimas andinas, suele utilizar un pretexto si no las alcanza o bien oculta este hecho con ambigüedades o eufemismos en sus crónicas. Cuando llegaste al fácil plató cimero que une las cimas del Hualcán, ¿por qué sentiste la necesidad de alcanzar la cumbre?
La cumbre «a como dé lugar» no es para mí lo mas importante, sino el estilo y filosofía empleados en una ascensión. «Más con menos» sintetiza mi forma de ver la montaña. Dicho esto, alcanzar la cima es culminar una ascensión, concluir una tarea que para mi no finaliza hasta que se desciende de la montaña.


Aritza Monasterio en la travesia mixta (hielo-roca) del muro superior de la cara norte del Nevado Hualcán, el segundo día de escalada. Foto Alik Berg



¿Cómo te sentiste al alcanzar la cumbre? ¿Qué te dijo tu compañero?
Estábamos muy cansados, pero emocionados interiormente después de tanto esfuerzo para alcanzarla. No recuerdo bien que me dijo Alik, creo que nos felicitamos mutuamente en inglés, well done, good work, `bien hecho, buen trabajo´, o algo similar, y nos abrazamos efusivamente. Ya prácticamente había oscurecido, teníamos que regresar pronto al plató somital entre las dos cimas del Hualcán para instalar el segundo vivac.

La ruta de descenso, ¿fue la prevista?
En principio tuve la idea de descender por la arista suroeste, pero al final pensé que podría ser menos complicado bajar por la vía normal del Hualcán, por la vertiente sur, como dije antes, era lo previsto, y así lo hicimos. Rapelamos una sola vez, para cruzar una rimaya. La ascensión por una cara y el descenso por otra forman la travesía integral.

¿Qué inspiró el nombre de la vía «Nadie sabe nada»?
Es una frase repetitiva en mi mente que suelo aplicar a muchas situaciones en la vida. Cuando Alik me preguntó qué nombre le daríamos a la vía, le propuse el de «Nadie sabe nada» y estuvo de acuerdo.


Berg en la travesia mixta, pasaje clave, del muro superior, el segundo día de escalada.
Foto Aritza Monasterio



¿Qué conclusiones o experiencias crees que conviene transmitir acerca de esta escalada?
Que cada actividad o ascensión es única como experiencia y aventura, no sólo desde el punto de vista andinista o técnico y del compromiso, sino al nivel personal y del crecimiento interior. Quizá esto suene algo grandilocuente o místico, pero es así como lo siento.

¿Qué aconsejarías a quien pretenda repetir la vía y qué material le convendría llevar?
Que vaya con buena motivación y como a cualquier montaña, con la mente siempre preparada para renunciar a la ascensión con humildad si las condiciones o la meteorología no son las adecuadas. Aconsejo llevar un juego de unos ocho tornillos para hielo, dos o tres estacas para nieve, un juego de friends, algún clavo para roca, cintas variadas y mosquetones para protecciones y anclajes, cuerdas dobles o gemelas, dos piolets técnicos, crampones y casco.


Monasterio asciende por el lomo somital del Nevado Hualcán hacia su cumbre (cima Este, 6125 m), al atardecer del segundo día de escalada. Foto Alik Berg



Al parecer casi «nadie sabe nada» acerca de esta nueva vía. ¿Has enviado alguna nota o informes a los medios especializados?
No, no he enviado nada, soló publiqué un álbum de fotos en mi muro de Facebook.

¿Cuáles son tus planes futuros?
Siempre tengo proyectos en mente, aunque prefiero reservármelos porque me cuesta tiempo y esfuerzo obtener esas informaciones. Hay que ser algo celoso en este sentido si uno mismo quiere... digamos llevarse el gato al agua y ser partícipe de una actividad de este tipo, pues no es fácil a veces encontrar compañeros de cordada adecuados. Cuando en la comunidad montañera hay cierto interés por posibles actividades relevantes, es mejor comunicarlas una vez que pasan de ser proyectos a realidad; a mi manera de ver y entender la montaña.