lunes, 22 de agosto de 2022

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Retroceso glaciar. Caraz I. Ascensión vasco-chilena. Dudas sobre nuevas rutas. Parte I

Hugo Sifuentes consulta la línea glaciar tomada en fotografías desde 1962 a 1963 y señalada en la cartografía del Instituto Nacional Geográfico, junto a la laguna Tararhua (ca. 4450 m) de la quebrada Rúrec. Al fondo la notable pérdida del glaciar del Uruashraju (5722 m), en la Cordillera Blanca peruana. Foto Sevi Bohórquez, 1999.


Pérdida de superficie glaciar y nuevas ascensiones

«Los glaciares de los Andes tropicales han perdido, al menos, un 30 % de su superficie desde la década de 1980, y presentan una tendencia negativa en cuanto a su balance de masas de −0,97 m de equivalente en agua al año durante el período de monitoreo (1990-2020). Algunos glaciares del Perú han perdido más del 50 % de su superficie. El retroceso de los glaciares y la correspondiente pérdida de masa de hielo han agravado el riesgo de escasez de agua para la población y los ecosistemas andinos.»

Es una de las conclusiones principales sobre el estado del clima en América Latina y el Caribe, publicadas el 22 de julio de 2022, en un informe de la Organización Meteorológica Mundial.

La pérdida de superficie glaciar en Perú, además de las dificultades documentales del andinismo, provoca cada vez más dudas sobre si una vía es nueva. En particular cuando en los afloramientos rocosos recientes no encontramos algún vestigio de anteriores ascensiones.

El pasado 20 de julio de 2022 una cordada vasco-chilena escaló la cara E y la arista SE del Nevado Caraz I (6025 m) por roca, hielo y terreno mixto. Graduó (V, M4+, 90°) sus casi 2500 m de recorrido hasta la vía del Grupo de Munich de 1955, que siguió durante otros 500 m hasta la cumbre. Este ascenso —al principio por nuevo afloramiento rocoso, debido a la pérdida de masa glaciar— es una posible variación de cada vía del lado oriental del nevado.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Eduardo Figueroa, Hugo Sifuentes, Emerson García, Moisés del Río, Denis García (Secretaría de la AGMP, Casa de Guías de Huaraz) y Urko Garbizu

jueves, 23 de junio de 2022

España. Asturias. Picos de Europa. El Picu Urriellu

El Picu, el Urriellu o Naranjo de Bulnes visto desde las majadas del Camburero, lugar donde pernoctaron el marqués de Pidal y el Cainejo antes y después de alcanzar la cumbre. Picos de Europa. Foto Consuelo Amorós, 2020.


Personas ignoradas y vestigios que se pierden

La sociedad consumidora de «deportes de aventura» que disfruta de las comodidades del siglo XXI rara vez podrá imaginar, con acierto, las sensaciones de la primera cordada española, compuesta por Pedro Pidal y Gregorio Pérez (El Cainejo), que escaló la cara norte del Urriellu el 5 de agosto de 1904.

Todavía 70 años después de aquella proeza, quien visitó Caín o Bulnes pudo comprobar la rudeza de la vida cotidiana en estas aldeas, casi aisladas, sobre las escarpaduras del valle del río Cares. Este valle dista unos 17 kilómetros hasta donde las cuestas se suavizan, a 1300 metros sobre el nivel del mar, y forman la vega del Urriellu.1

Valga anotar que en la década de 1970 vivían en Bulnes, a 650 metros, poquísimos pero acogedores aldeanos. Sirva de ejemplo las ocasiones en que la familia de Celina y Marcelino Mier Campillo, que ahí habitaba, compartió generosamente su comida, su afecto, el calor de su hogar y socorrió a montañeros extraviados o ateridos.

Más aún, Marcelino cargó a sus espaldas a escaladores exhaustos o trasladó a hombros, con otros vecinos, a víctimas de accidente. A la derecha Marcelino Mier en la Vega del Urriellu, invierno de 1974. Foto Sevi Bohórquez.



La familia Mier (centro) flanqueada por tres veteranos del Club Vestusta. En el lado derecho de la imagen Fernando Marné Caballero (sin camisa) y Manuel García Elbal. Bulnes. Cabrales. Asturias. Foto Sevi Bohórquez, 1974.


A unos 675 metros por encima de Bulnes, en las pequeñas majadas construidas al salir del empinado y pedregoso canal llamado Camburero, los pastores cobijaron y alimentaron a Pedro y al Cainejo los días 4 y 5 de aquel mes.

Quién pudiera viajar en el tiempo, podría compartir con ellos esos momentos, de incertidumbre y humanidad, al amparo de gruesos muros de piedra caliza bajo techos de madera y paja. Muros ahora casi derruidos, apenas visibles entre la hierba espigada de un prado al pie de un encantador circo calizo. Así es como desaparecen y se olvidan algunos lugares emblemáticos de la geografía celtibérica.

Tal vez la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias considere algún día si tales ruinas merecen el amparo de la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Patrimonio Cultural.

Notas
1 Urriellu significa, grosso modo, que es el principal urriel de los urrieles (picos) que se elevan sobre la vega que nombra.
Acerca de las ascensiones de Pidal y el Cainejo y de Gustav Schulze léase El Picu Urriellu.

martes, 21 de junio de 2022

Italia. Dolomitas. Alpinismo. Escalada. La conquista del tercer grado

Cesaletti y la segunda época del alpinismo

Mientras paseaba en 1977 por las calles de Auronzo di Cadore, en los Dolomitas, miré al escaparate de una librería y atrajo mi atención el título de un libro: La conquista del 3° grado.

Pasé de largo, sin ojear su contenido, no lo podía comprar, pero traté de rellenar con imaginación mis huecos de ignorancia sobre la historia de la escalada durante esa conquista. Pensé fugazmente en la indumentaria, las cuerdas, los utensilios, los temores y la mentalidad escaladora del siglo XVIII.

Recordé luego la cantidad de suelas, de las que sobresalían hileras de remaches metálicos similares a cabezas de chincheta, que vi días atrás en las pedregosas laderas bajo las tres cimas de Lavaredo. Eran suelas de las botas de soldados de la primera guerra mundial (1914-1918), ¡cuánto facilitarían el paso por la nieve y cuánto resbalarían en la roca!

Cuarenta y cinco años después he comprado aquel libro. Es una breve biografía sobre Luigi Cesaletti, quien, en un momento de su vida escaladora, alteró la tradicional costumbre alpinista centrada en alcanzar las grandes cumbres. Esta obra dedicada al célebre guía de San Vito di Cadore registra entonces el origen de una segunda época del alpinismo, la que empezó a valorar la escalada que alcanzaba cimas menores.
«24.8.1877 Solo, al parecer por una apuesta con su amigo G.B. Giacin, [Cesaletti] sube a la Torre dei Sabbioni, a lo largo de lo que ahora es la Via Comune. Supera dificultades que los estudiosos del alpinismo clasifican como TERCER GRADO. Es la primera vez en la historia de la humanidad que un alpinista se atreve tanto.»

La cima Picolissima a la izquierda de las tres cimas de Lavaredo: Ovest (derecha), Grande (centro) y Piccola. Dolomitas. Italia. Foto Sevi Bohórquez, 1977.


Pensemos ahora en el calzado de Paul Preuss y Paul Relly cuando abrieron, por ejemplo, la chimenea de la Cima Picolissima de Lavaredo, en septiembre de 1911, con escalada libre, más bien natural, con dificultades de V° y sin utilizar pitones. Quien caminara alguna vez calzado con suela de cuero, sobre todo por suelo húmedo, apreciaría bastante sus primeros zapatos con suela de caucho. Lo mismo ocurriría a quien empezara a escalar con alpargatas de suela de cáñamo, o con botas de suelas de cuero, después escalara con goma normal y, al final, con la goma cocida que facilitó la superación de dificultades dos siglos después de la conquista de Cesaletti.

martes, 21 de diciembre de 2021

Feliz y próspero 2022


Año Nuevo

Que el nuevo año nos traiga salud, felicidad y suficientes posibilidades de vernos en la cordillera Blanca de los Andes peruanos.

viernes, 13 de agosto de 2021

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Churup. Cara SO. Escalada de Zabłotny, Kraszewski y Cyran

Dominik Cyran al final del segundo largo de su escalada con Marcin Kraszewski y Krzysztof Zabłotny en la cara SO del Nevado Churup Oeste. Cordillera Blanca. Parte sur. Andes del Perú. Foto Krzysztof Zabłotny.


Nueva escalada en la cara SO del Churup Oeste

El pasado 7 de agosto, Krzysztof Zabłotny, Marcin Kraszewski y Dominik Cyran escalaron la cara SO del Nevado Churup (5495 m) por un itinerario, de roca, hielo y mixto, que nombraron «Polacos Banditos» (OS, M6+, TD+), con unos 500 m de recorrido desde la base a la cumbre.*

El trío polaco salió de Huaraz el día 6 de agosto hacia la laguna Churup, acampó a unos 4600 m junto a la laguna Churup alta o Churupita. Entre las 3:00 y 4:00 horas del día siguiente partieron los tres hacia la parte izquierda de la cara suroeste y alcanzaron la base de la pared rocosa. Sobre la 6:30 horas empezaron a escalar, al parecer cerca de la vía Porter-Keuhn-Swanson. Seis horas después alcanzaron la cumbre. Por «la ruta de descenso estándar», con nueve rápeles por el corredor rocoso de casi el centro de la cara SO, alcanzaron la base al cabo de tres horas y media.

Recorrido de Zabłotny, Kraszewski y Cyran en el Nevado Churup Oeste. Foto Marcin Kraszewski.


Consideran de interés comunicar que a casi una hora del campo base principal hay algunas plataformas (ca. 4900 m) para posibles vivaques y acceso al agua. Creen que esta vía es una buena alternativa para escalar el Churup. El primer largo (M6+, 25 m) es el más exigente, con drytooling bastante desafiante, principalmente en roca. Luego hay dos largos de 50 m que ofrecen una roca muy agradable y una escalada de nieve empinada (ambas M5+), que van un poco a la izquierda. Después de escalar a través de la barrera de roca, la vía sigue empinada nieve y roca hasta la arista.

Nota de edición
* Falta indagar en qué puntos podría coincidir esta nueva escalada polaca con la de Scott Porter, Gary Keuhn y Andrew Swanson, del 24 de julio de 1995.





Comunicación personal (c.p.) y agradecimiento
Dominik Cyran


De izquierda, arriba, a derecha, abajo. 1) Al principio del primer largo. 2) Al principio del segundo largo. Fotos Kraszewski. 3) En el primer largo. Foto Cyran. 4) La cordada en la cima. Foto Zabłotny. 5) Rápel. Foto Cyran.