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viernes, 20 de julio de 2018

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevado Siulá. Jurau B. Intentos de Bernasconi, Della Bordella y Arosio por la vertiente oriental

La línea de la derecha indica el primer intento italo-suizo de alcanzar la base de la rocosa cara E del Siulá, por la cara E del Jurau B. La línea izquierda marca el segundo intento, por el pilar Este del propio Siulá Grande. Los triángulos azules indican los vivacs, el rojo la cima del Jurau B que parece confundirse con la cara oriental del Siulá. Foto Koky Castañeda


La invicta cara E del Nevado Siulá Grande

El «zoccolo» (zócalo) equipado durante el primer intento de los alpinistas italianos Matteo Della Bordella y Matteo Bernasconi (Ragni di Lecco), con el suizo Tito Arosio, de acceder a la base de la cara E del Nevado Siulá Grande (6344m) es, en realidad, la cara E del Jurau B 5727 m. El segundo intento de este trío fue por el lado sur del «Pilar Este» del Siulá, empezó más a la izquierda de la ruta Bonniot-Jourdain de 2016 y terminó pocos metros después de cruzarla en el lado norte del pilar.

La caliza pared oriental del Nevado Siulá Grande permanece, pues, como reto y ojalá sea escalada con el honesto estilo tradicional.

Fuentes www.ragnilecco.com; AAJ 2018 y 2017; Cordillera Huayhuash (Perú) Alpenvereinskarte 0/3c edit. DAV 1936 y edit. ÖAV 2008

viernes, 15 de abril de 2016

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Puscanturpa Este. Nevado Trapecio. Escaladas en la cara SE

Nevado Trapecio. Líneas Sevi Bohórquez. Foto Koky Castañeda.


Cara SE del Nevado Trapecio (5620 m) en junio de 2014

Líneas de izquierda a derecha

Espolón Sur, línea aproximada (oculta, detrás de la arista) de Dionisi, Ferrero y Malvassora (Italia), 1974, ca. 800 m, ED1, 90°.

Línea aproximada de Donini y Tackle (USA), 1986, ca. 650 m, TD+ WI 5+ 90°. Sin cima, la escalada terminó antes de la arista del espolón S. Escalada repetida en 1997, sólo hasta arista, por los franceses Baroux, Bréhé, Plaze y Vigne.

Cara SE directa, primera ascensión completa (hasta la cumbre) por los eslovenos Kozjek, Ivanek y Lamprecht con el guía vasco-peruano Monasterio, 2005, ca. 800 m, ED3 WI5/6, F5, A2 y M5. Jeff Lowe (USA) llegó en 1985 por encima del paso clave del muro rocoso central con una sección de WI 6+.

Pita y Fernández (Spain), 2006. Escalada repetida en 2013 por los japoneses Yamanoi y Noda, 700 m, ED3, AI6 y M5.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Jack Tackle, Miguel Ángel Pita Galego, Pavle Kozjek (RIP), Yasushi Yamanoi

Principales fuentes consultadas
The Alpine Journal (AJ) 2008
The American Alpine Journal (AAJ) 1975, 1977, 1999, 2006, 2008, 2014
Desnivel 251 junio 2007
Japanese Alpine News Vol. 15 2014
LOWE, Jeff. El mundo del hielo. Madrid: Desnivel, 1977

viernes, 15 de enero de 2016

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevado Siulá. Proezas, intentos y tragedias. Pyrenaica. Radio Euskadi


El Siulá en Pyrenaica y en La Casa de la Palabra

Luisa Alonso Cires presentó ayer en Radio Euskadi (EITB), en el programa de Roge Blasco, «La Casa de la Palabra», el contenido del número 261 de Pyrenaica, la revista de la Federación Vasca de Montaña, que fue publicada por primera vez en 1926 y cumple 90 años.

Juan Arizaga habló sobre caza furtiva de aves en Gipuzkoa. Luisa Alonso repasó el contenido de la revista Pyrenaica. Lorena Arrastua comentó su artículo trekking por las Torres del Paine y Antonio Gómez Bohórquez el suyo sobre ascensiones al Siulá.

lunes, 4 de enero de 2016

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Yerupajá. Escalada de Heald y Crispín

Nevado Yerupajá. Cordillera de Huayhuash. Perú. Foto Nathan Heald


Combinación de dos vías en el Yerupajá Grande

Nathan Heald (USA, residente en Cuzco), Luis Crispín (Perú), Duncan McDaniel (USA) y su novia Vahitiare Beltrami Saavedra (Chile) viajaron de Huaraz a Llamac el 5 de septiembre de 2014. Al día siguiente instalaron un campo base (CB) entre Jahuacocha y Solteracocha, lagunas bajo la vertiente oeste de los nevados Jirishanca y Rondoy. El día 7 portearon sus equipos siguiendo un sendero junto a Solteracocha. Después subieron por el filo de la morrena del glaciar del Jirishanca y acamparon (C1), a unos 5300 m, donde se junta el glaciar del Yerupajá con la cara E del nevado Rasac.

A la 1:30 horas de la madrugada siguiente dejaron su tienda y escalaron el Rasac desde un paso con el Nevado Yerupajá. El día 9 bajaron a descansar al CB. Al otro día Heald y Crispín subieron de nuevo al C1. Los dos andinistas entraron el día 11 al glaciar para escalar el Nevado Jirishanca, pero por las peligrosas condiciones glaciares de la cara oeste decidieron cambiar de objetivo. Acamparon entonces en la planicie glaciar occidental del Yerupajá.

Esa noche, a las 11:30 horas, partieron con cielo despejado hacia la cara oeste de este nevado. Escalaron junto a la arista noroeste, por donde Roger Bates y Lloyd Gallagher llegaron a la antecima norte el 30 de junio de 1968. Sin embargo, la primera ascensión de esta arista nororeste se atribuye a Richard Renshaw y Dave Wilkinson porque, desde dicha antecima, siguieron la arista norte y alcanzaron la cumbre (cima principal, 6634 m) el 13 de agosto de 1979.

Heald y Crispín escalaron alternándose por hielo duro con 60-70° de inclinación durante los primeros 400m, hasta que alcanzaron la propia arista noroeste y encontraron nieve dura.

Desde aquí, con una travesía ascendente por la cara oeste, bajo grandes bloques de hielo, se desviaron hasta la ruta seguida por Thomas (Tom) Pulaski y Geoff Conley (USA) el 11 de julio de 1979.

La buena calidad de la nieve, con inlcinación de 60-70°, permitió a Heald y Crispín escalar simultáneamente. Un largo de hielo duro (70-80°) y otro de nieve (65°) los llevó luego al puente de nieve por donde cruzaron la grieta previa a la pendiente final. Entonces escalaron dos largos por un canal de hielo y nieve (70-80°), con buenas posibilidades de aseguramiento.

Al salir del canal giraron a la izquierda para cruzar la última barrera colgante de hielo por una brecha, entre dos bloques. Después pasaron a la cara E por buena nieve (60-70°), siguieron escalando simultáneamente hasta los hongos de nieve somitales y, a las 11:56 horas del 12 de septiembre, sin visibilidad suficiente por la niebla, decidieron no acercarse demasiado al filo de la arista cimera para evitar la rotura de alguna cornisa. Hacía 11 años desde la última escalada hasta la cumbre del Yerupajá.

Línea de la escalada de Heald y Crispín en la cara occidental del Nevado Yerupajá. Cordillera de Huayhuash. Perú. Foto Nathan Heald


Descendieron por la arista hasta la desembocadura de dicho canal, después en línea recta por la cara oeste con trece rápeles desde estacas y abalakovs, y pernoctaron en el C1.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Nathan Heald, Duncan McDaniel

Principales fuentes consultadas
The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1969 y siguientes.

Cartografía
Cordillera Huayhuash (Perú), Alpenvereinskarte 0/3c 2008

lunes, 14 de diciembre de 2015

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevado Siulá. Proezas, intentos y tragedias. Pyrenaica

Pyrenaica nº 261 2015





A menudo sólo nos impulsa a escribir cierta finalidad antigua que pretende aclarar hechos, o recordar «lo sepultado [por] el descuido».

Para disgusto de quien aprecia la historia de cualquier faceta del montañismo, cuanto aconteció antaño en las montañas interesa cada vez menos; salvo cuando conviene subordinarlo, u omitirlo para realzar proezas alpinistas actuales o modernas primeras ascensiones.



Una insubordinada historia del nevado Siulá

Pues bien, algo de todo esto concurre en el Siulá (6456 m) de la Cordillera de Huayhuash. Este famoso nevado de los Andes del Perú ganó popularidad, y connotaciones pavorosas, con un relato de Joe Simpson, Touching de Void (1988), tan conmovedor que eclipsó las proezas, los intentos y las tragedias de las seis expediciones anteriores que alcanzaron la cumbre.

Campamento en Carhuacocha de la expedición alemana de 1964, cuyo objetivo era la cima del Siulá Chico. Para esto escaló primero la cara noreste del Siulá Grande —visible al fondo con los lugares de vivac señalados—, pero abandonó el proyecto a 100 metros por debajo de su cumbre. Foto Hubert Schmidbauer



Pyrenaica publica las proezas pioneras y tragedias en el nevado Siulá

Un día lejano «pregunté a Internet» por el Siulá. En el ruido de su respuesta abundaban los errores, y su silencio ocultaba escaladas como la de la Expedición Barcelona Andes 1963 por la cara noreste del nevado. Esto me pareció lógico, al tratarse de voluntariosas compilaciones de datos dispersos a veces confusos en publicaciones impresas; véase triple par de problemas y también Siula Grande reconsultado el 14 de diciembre de 2015.

Decidí entonces remediar tales errores y omisiones. Después de muchas pesquisas, con algunas respuestas manuscritas y verbales que a veces contradecían algo de lo publicado hasta entonces, redacté un historial alpinista de la montaña.

Con el historial de las ascensiones desde 1936 a 1984 podría publicarse un libro, así que lo reduje a 5140 palabras; demasiadas para un artículo de revista. Sin embargo, Ricardo Hernani, tras leer la versión reducida, se comprometió a recortarla para poder publicarla en la revista de la federación vasca de montaña: Pyrenaica.

Hernani merece, pues, felicitaciones por su motivación, por el altruismo informativo que comparte con el equipo de redacción de la revista, y porque recortó el texto como un buen documentalista; sin pérdida de información relevante.

Aprovecho esta noticia para añadir de manera breve la bibliografía, los agradecimientos y una nota que quizá ayude a valorar la primera ascensión al Siulá tras leer el artículo.

Nota

Sturm, Obster y Scholz observaron en junio de 1966 que la «cornisada» arista norte presentaba más difícultades que cuando la escalaron en junio de 1961, y tuvieron que vivaquear a unas dos o tres horas antes de la cima principal. Schneider y Awerzger, que partieron en julio de 1936 del mismo lugar de acampada, peor equipados, y tardaron sólo seis horas en alcanzar esa cumbre, ¿encontraron treinta años antes mejores condiciones glaciares o estaban mucho más cualificados que aquellos tres compatriotas suyos? Recordemos que estos tres eran miembros del grupo de elite de la Sektion Oberland del Deutscher Alpenverein y que llevaban modernos crampones con puntas delanteras. Añadamos que Sturm participó en las expediciones alemanas a la vertiente Diamir del Nanga Parbat (8125 m) en 1962 y 1975, y que Scholz alcanzó la cumbre de esta misma montaña himaláyica con Felix Kuen, en 1970, por la pared Rupal, un día después que los hermanos Messner con la Siegi-Löw-Expedition dirigida por Karl Maria Herrligkoffer. Por todo esto, Sturm todavía se sorprende al pensar que Schneider y Awerzger alcanzaran la cumbre del Siulá Grande en tampoco tiempo.

Comunicaciones personales (c.p.) agradecimientos Herman Huber, Wolfgang Huber, Manfred Sturm, Hubert Schmidbauer, Horst Wels (murió en marzo de 2015, a los 90 años), Expedición Barcelona Andes 1963, Jordi Pons, Koky Castañeda, Servei General d'Informació de Muntanya (SGIM) de Sabadell, Txomin Uriarte, entre otros muchos.

Principales fuentes consultadas

The Alpine Journal. UK: Alpine Club, 1967 p. 147.

HÖFLER, Horst. Karl Maria Herrligkoffer: Besessen, sieghaft, umstritten. Herausgegeben vom Deutschen Institut für Auslandsforschung. Bearbeited von Horst Höfler und Reinhold Messner. Zürich: AS Verlag & Buchkonzept AG, 2001. La página 119 reproduce un retrato del joven Manfred Sturm en 1962.

KINZL, Hans, SCHNEIDER, Erwin AWERZGER, Arnold, et al. Cordillera Huayhuash Perú. Ein Bildwerk über ein tropisches Hochgebirge. Innsbruck: Verlag Tiroler Graphik, GES. M. B. H., 1954, pp. XVIII-XX. Descatalogado y apreciado desde hace años, quizá sea posible adquirirlo desde 60$ a 700$ USA en alguna librería anticuaria.

SCHNEIDER, Erwin. Gipfelbesteigungen in der Kordillere von Huayhuash [Siulá und Rasac]. En: KINZL, Hans. Die Kordillere von Huayhuash (Peru). Zeitschrift des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins. Stuttgart: Verlag des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins, 1937, pp. 1-20.

The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1941 (pp. 162 y 171-172); 1962 (pp. 257-258); 1964 (p. 209); 1965 (plate 18 y p. 449); 1967 (plate 76 y pp. 321-322); 1973 (p. 361); 1979 (pp. 241-244); 1982 (p. 182); 1985 (p. 228); 1986 (pp. 191-194)

STURM, Manfred. The Road to Siulá Chico. The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club,1967, pp. 322-325.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevados Siulá Grande y Chico. Intento y tragedia de 1961

Nevado Siulá Grande. Cordillera de Huayhuash. Perú. Foto Koky Castañeda 2014


Júbilo y tristeza en la cumbre del Siulá
Dedicado a Horts Wels, que murió a sus 90 años en marzo de 2015.

Hace tiempo, quizá fuera entre 1981 y 1982, leí un artículo de Manfred Sturm, «The Road to Siulá Chico», publicado en The American Alpine Journal 1967, que un amigo tradujo al castellano. Su texto registra uno de los momentos más emotivos de la historia testimoniada del andinismo en la cordillera de Huayhuash.

Las emociones contrapuestas del relato centraron mi atención. Me indujeron a imaginar la aflicción de Sturm, Wels y Buncsack cuando alcanzaron los 6356 metros de la cumbre del Siulá Grande, la mañana del 16 de junio de 1961. Sus alegrías por esta proeza fueron fugaces. Minutos después ninguno de ellos quería creer que los compañeros que les precedían, Jordan, Albretch y Wolf, que continuaron por la arista sur hacia la cima del Siulá Chico, habían caído al vacío al romperse una gran cornisa.

El desasosiego eclipsaría de repente las sensaciones de victoria de aquellos tres alpinistas bávaros que se alzaban sin júbilo, como náufragos con la vista perdida en la infinita nada, con el llanto ahogado, sobre tan ansiada cúspide. Poco les importaba si era la segunda o la tercera vez que una cordada culminaba esta hola inerte. Sobrecogidos al mirar la muesca debida a la moldura de hielo rota, mientras trataban de asimilar su fatal consecuencia, sintieron aversión a las frágiles crestas andinas. Este peligro potencial, también latente durante el retorno al campamento, no les evadiría de sus profundas sensaciones de tristeza.

La valentía para afrontar los riesgos del descenso, después de aquella tragedia, sería insignificante comparada con la que necesitaría Wels, elegido mensajero del dolor, que difícilmente hallaría las palabras adecuadas para comunicar a los familiares la pérdida, jamás asumible, de los seres queridos que necesitaban la inútil conquista de una cumbre.

martes, 4 de noviembre de 2014

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. P 5740 m o Jurau B. Cima Norte. Cara oeste y arista norte. Primera ascensión por Pinto, Araiza y Burger

En la cima Norte del Jurau B. Foto Beto Pinto


En la cordillera de Huayhuash
Por Beto Pinto Toledo

El día 7 de Julio de 2014 me dirigí con Daniel Araiza Chávez (mexicano) y William Alva (nuestro cocinero, peruano) desde la ciudad de Huaraz a la cordillera de Huayhuash. Acampamos en Cuartelhuain, a unos 4300 m. Al día siguiente caminamos tres horas para acampar junto a Carhuacocha, laguna a 4138 m. Un día después subimos con todo nuestro material hasta el campo morrena (ca. 5000 m) del nevado Yerupajá. Aquí nos esperaba el alpinista austriaco Florian Burger, que partió el 4 de julio y porteó el equipo como parte de su aclimatación.

El día 10 de julio entramos al glaciar entre los nevados Yerupajá (6617 m) y el Siulá (6344 m), e instalamos un campo base a unos 5300 m al pie de nuestro primer objetivo: el Yerupajá Grande por la cara sureste.

Al día siguiente salimos temprano a estudiar la ruta. Para esto nos dirigimos al punto más alto del plató, casi a 5600 m, desde donde observamos que las condiciones de nuestra posible ruta eran muy peligrosas con avalanchas demasiado grandes. Estudiamos entonces el aspecto glaciar del Siulá Grande, y también nos pareció poco estable.

Línea roja continua, ascenso desde el campamento de Carhuacocha hasta el Jurau B. Línea azul, aproximación al plató glaciar 5600 m entre los nevados Yerupajá y Siulá. Línea magenta, recorrido exploratorio hasta el collado (ca. 5500 m) entre el sureste del Yerupajá y la cima 5578 m al noreste del Siulá.
Vista aumentada.
Croquis general.
Porción de Cordillera Huayhuash (Perú), Alpenvereinskarte 0/3c 2008, por cortesía de Werner Beer, Sección Cartográfica del Österreichischer Alpenverein.


Por último teníamos información de que el Jurau B seguía virgen, pero toda su cara oeste parecía inestable, sólo un canal nos daba posibilidad de alcanzar su cima. Acordamos escalar ese canal y regresamos a nuestro campamento. El día 12 de julio, mientras descansábamos, una gran avalancha arrasó la ruta del Yerupajá que días atrás descartamos. Nuestras predicciones fueron acertadas, era como si la montaña nos invitara a salir de ella.


Probable primer ascenso a la cima Norte del P 5740 m o Jurau B 5727 m

Partimos hacia nuestro nuevo objetivo, el Jurau B, el día 13 de junio a las 12 de la noche. Por suerte conocíamos parte de la aproximación. Llegamos hasta el collado (ca. 5500 m) entre el sureste del Yerupajá y la cima 5578 m al noreste del Siulá Grande. Descendimos luego cruzando muchas grietas.

Finalmente, sobre las tres de la madrugada estábamos en la base de la cara oeste del Jurau B. En los canales de encima colgaban cornisas con forma de hongos de hielo hasta donde alcazaban las luces de nuestras linternas. Tomamos rápidamente la decisión de escalar. Superamos tramos de 60°, 70° y 90° en los primeros largos de cuerda, hasta que llegamos a un hongo helado que era como un techo y el único lugar por donde podíamos continuar. Lo escalamos, tenía 100°, era vertical.

Línea de ascenso de Pinto, Araiza y Burger en la cara oeste y arista norte del Jurau B (5727 m) o P 5740 m en la Alpenvereinskarte de 1939. Foto Beto Pinto.


Continuamos por pendientes de 60°, 70°, 80°, y 90° hasta justo debajo de la arista cimera. Los dos y últimos largos tenían muchos carámbanos sobre placas de nieve. Esta rara formación glaciar facilitaba la ascensión en algunos tramos, pero en el resto obligaba al primero de cuerda a un gran esfuerzo para evitar que cayera hielo a los compañeros. Era necesario desplazarse en sentido horizontal, después escalar directo y, en algunas partes, romper los carámbanos que impedían avanzar.

Alcanzamos la cima Norte cuando aparecía el sol. Continuamos hacia la cima principal por la arista norte. Su filo era finísimo, durante treinta metros, cuando llegaba a la base de un muro de hielo de casi veinte metros de alto. Este muro nos pareció muy peligroso por sus carámbanos colgantes. Aquí, sobre las 6:30 horas, terminó nuestro ascenso.

Había sido una escalada muy expuesta, con mucha placa de nieve, caída de roca, hongos de hielo y carámbanos. Tiene unos 300 m (por hielo y nieve), una dificultad general de TD, 60°-100° y la escalamos con dos cuerdas 8 mm x 60 m, ocho tornillos para hielo y seis estacas para nieve. Teníamos al frente los colosos Yerupaja y Siulá. Tomamos fotos rápidamente y descendimos.

Es probable que sea la primera ascensión a la que consideramos cima Norte del Jurau B y, por lo tanto, que podamos nombrar nuestra ruta «El inca, el cachaco y el azteca».

Beto Pinto avanza por la arista norte hacia un muro de hielo de casi 20 metros de alto, con carámbanos colgantes, próximo a la cumbre del Jurau B. Foto Florian Burger.



Descenso accidentado

Llegamos a la base de la pared a las diez de la mañana. Aún había por debajo una rampa de 40°. Pasarían unos 20 minutos mientras nos encordábamos, recogíamos la otra cuerda y empezábamos a destrepar. Entonces se rompió el puente de hielo donde estábamos, cayó llevándose a Daniel dentro de la grieta.

Me deslicé por la nieve sujetando la cuerda hasta que pude frenar a mi compañero. No tuvo heridas graves, sólo algunas magulladuras. Lo ayudamos a salir, porque su piolet quedó sepultado en esa grieta. Luego, bajamos directo a nuestro campo base.

El día 14 de julio cruzamos todo el agrietado glaciar y fuimos a Carhuacocha. Al otro día caminamos tres horas hasta Cuartelhuaín, desde donde viajamos cuatro horas en carro hasta Huaraz.


Fuentes de referencia
The Alpine Journal
The American Alpine Journal

Comunicaciones personles (c.p.) y agradecimientos
Werner Beer, director de la Sección Cartográfica del Österreichischer Alpenverein.

domingo, 8 de junio de 2014

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Siulá Chico. Historia breve. Parte III

Aproximación de Frédéric Degoulet, Benjamin Guigonnet, Helias Millerioux y Robin Revest por el suroeste al Siulá Chico. Foto cortesía de Benjamin Guigonnet.


Breve historia de intentos, tragedia y victorias

Transcurridos 22 años desde la ascensión de Sturm, Scholz y Obster empezaron los intentos al Siulá Chico por la vertiente opuesta, la suroeste, donde se encuentra Sarapococha, lago a 4482 m.

Una expedición británica que esperaba escalar en 1988 la cara oeste del Chico se retiró por malas condiciones meteorológicas y problemas de salud. Sin embargo, dos de sus componentes, Brian Barker y Jonathan Preston, abrieron en la cara oeste del Jurau D (5674 m) una vía de 15 tiradas de cuerda por hielo empinado con una sección de grado V escocés.

Los alpinistas ingleses Mick Fowler y Simon Yates fueron con Mike Morrison y Dave Walker decididos a escalar el contrafuerte oeste del Siulá Chico entre mayo y junio de 1988. Este año, por los efectos climatológicos de El Niño, la cara oeste tenía escasa nieve. El hielo de la pendiente inicial que les llevaría al primer vivac casi había desaparecido. Tuvieron que atravesar desde muy a la izquierda, y descolgarse para ascender luego la pendiente que lleva al gran corredor del lado izquierdo de la cara. A mitad de este corredor atravesaron a la derecha y vivaquearon.2

Aspecto de la cara oeste del Siulá Chico en mayo de 1998. Foto Mick Fowler.


Fowler aún recuerda aquella velada en tan precario dormitorio: «[...] fue un vivac aterrador en una gran grieta entre el hielo y la roca y nos preocupaba que se cayera». Al día siguiente continuaron la travesía hasta el centro de la pared, preocupados por las peligrosas caidas de roca y bloques de hielo. Habían escalado 10 largos de cuerda, de hasta grado VI escocés, cuando decidieron que tales peligros objetivos eran demasiado grandes y justificaban una retirada.

Jordi Corominas y Jordi Tosas intententarían escalar en 2003 la misma cara1 que los británicos, aunque más a la derecha. En Lima, capital del Perú, les robaron un petate de pared. Perdieron, así, parte del material de escalada. Sin embargo, no renunciaron a su objetivo. Escalaron por el centro-izquierda de la cara oeste. Sin la hamacas, sustraidas con dicho petate de arrastre, maldurmieron tres noches dentro de cascadas de hielo. Cuando habían alcanzado unas dos terceras partes de la cara, comprendieron que habían «infravalorado la pared» y procedía dejar esta escalada para otro año.

Jordi Tosas justo debajo del primer vivac en la cara oeste del Siulá Chico. Foto Jordi Corominas 2003.


La expedición eslovena de 2004, compuesta por cinco miembros, entró por el noreste y estableció su campo base en Carhuacocha; como las mencionadas expediciones germanas. El 25 de julio, Ziga Ster, Tine Marenze y Anze Marenze escalaron hasta la mitad de la cara sureste del Jirishanca. Abandonaron esta escalada por los peligros objetivos y dificultades que entrañaba. Los tres partieron cinco días después hacia la vertiente sureste del Siulá Chico. Acamparon en el glaciar. Pasaron el otro día contemplando la posibilidad de escalar la cara sureste directamente a la cima del Chico, pero descartaron ese recorrido porque la pared tenía «demasiada poca nieve». Optaron por una vía directa hasta el collado entre las dos cimas del Siulá.

Los dos hermanos salieron a las 3:00 horas del 1 de agosto, mientras Ster indispuesto permanecía en la tienda. Habían dedicido «llevar sólo una mochila con equipo para un día». Tardaron once horas en escalar 600 m por hielo y nieve, un total de 14 largos de cuerda con grado UIAA 5+/VI, 60°-90°. Cuando alcanzaron el collado consideraron que «la arista [noreste] era demasiado peligrosa y difícil». Sólo pudieron avanzar por ella 50 metros, en dos horas, y dieron la vuelta.

Corominas y Tosas volvieron a la cara oeste en 2005. Esta vez escalarían más a la derecha que en 2003, pero Tosas se lesionó un tobillo al caer en una travesía y tuvieron que abandonar. Corominas subió entonces solo al nevado Sarapo (6127 m) y desde la cumbre pudo «ver la parte superior del Siulá Chico y despejar algunas incógnitas.»

Al cabo de cuarenta años, la única ascensión por la vía más factible (la arista noreste) hasta la codiciada cima daba idea de la dificultad que suponía alcanzarla.

Intentos y vías en la cara oeste del Siulá Chico.
Foto Jordi Corominas 2005.


La cima por la cara occidental

Adelantado a la temporada seca, Corominas regresó con Oriol Baró en mayo de 2007 para completar el recorrido de 2005. El 4 de julio de ese año desnivel.com lo notificó:
Hasta seis vivacs en pared, «hamaca, petate y demas aperos de Big Wall» para completar los 900 metros de pared con dificultad de ED superior, V/A1 y 5+ R.M/A2, hasta los 6.265 de la cumbre, pisada por primera vez en el 67 por Manfred Storm, R. Obster y P. Scholz. Aunque Oriol (fue miembro del Equipo de Jóvenes Alpinistas que dirigía el propio Corominas) y Jordi (¿recuerdan la Magic Line al K2?) la han firmado en estilo alpino. Sin chapas. Y presumiblemente por una ruta nueva, aunque está por confirmar.
Corominas y Baró habían conseguido la segunda ascensión al Siulá Chico, el 27 de mayo de 2007, por una nueva vía, la primera en la cara oeste, con el estilo limpio que reivindica en estos tiempos el verdadero espíritu alpinista.

También con estilo alpino, Frédéric Degoulet, Benjamin Guigonnet, Helias Millerioux y Robin Revest empezaron a escalar el 16 de mayo de 2014 casi por el mismo lugar3 que Corominas y Tosas en 2003. A partir del último punto de vivac de esta cordada catalana, los cuatro alpinistas franceses continuarían por terreno virgen. Vivaquearon un total de cuatro noches en la pared y llegaron a la cima de 6265 m el día 20 de mayo. Completaron así la vía que nombraron «Looking for the void» ('Buscando el vacío'), de 900 metros y dificultad M7, WI6, R. +info.

En la arista somital del Siulá Chico. Foto cortesía de Benjamin Guigonnet.


Notas
1) Manel de la Mata, que en una ocasión estuvo varios meses por sur América, les habló de la pared.
2) Cerca de donde vivaquearían Corominas y Tosas en 2003 y en el mismo lugar que Degoulet, Guigonnet, Millerioux y Revest en 2014.
3) Sin embargo, el equipo francés (que rapeló desde Abalakovs) no encontró los dos friends y el par de pitones que Tosas y Corominas abandonaron al rapelar.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Benjamin Guigonnet, Jordi Corominas, Mick Fowler, Hermann Huber, Horst Wels, Manfred Sturm, Robin Revest

Bibliografía
Climber and Hill Walker Magazine. December, 1988. Desde entonces esta revista británica sólo se llama Climber.
KINZL, Hans, SCHNEIDER, Erwin, AWERZGER, Arnold, et al. Cordillera Huayhuash Perú. Ein Bildwerk über ein tropisches Hochgebirge. Innsbruck: Verlag Tiroler Graphik, GES. M. B. H., 1954, pp. XVIII-XX.
MAILÄNDER, Nicholas. Im Zeichen des Edelweiss: Die Geschichte Münchens als Bergsteigerstadt. Zürich: AS-Verlag, 2006.
SCHNEIDER, Erwin. Gipfelbesteigungen in der Kordillere von Huayhuash [Siulá und Rasac]. En: KINZL, Hans. Die Kordillere von Huayhuash (Peru). Zeitschrift des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins. Stuttgart: Verlag des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins, 1937, pp. 1-20.
The Alpine Journal. UK: Alpine Club, 1967 p. 147; 1999 p. 277.
The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1941 (pp. 162 y 171); 1962 (pp. 257-258); 1964 (p. 209); 1989 (p. 169); 2005 (p. 267); 2008 (pp. 88-91, 228).
STURM, Manfred. The Road to Siulá Chico. En: The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1967, pp. 322-325.

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Siulá Chico. Historia breve. Parte II

Breve historia de intentos, tragedia y victorias

La apenas recordada expedición del Club Alpino Alemán (DAV), dirigida por Horst Wels en 1961, también acampó en Carhuacocha.

Tenía como objetivo la cumbre del nevado Siulá Grande por la vía Schneider-Awerzger para continuar hasta la cima del Siulá Chico; todavía virgen.

Los compañeros de Wels eran Manfred Sturm, Jochen Bloss, Eduard Buncsack, Manfred Jordan, Gunther Wolf y Helmut Albrecht. Estos tres últimos alcanzaron la cumbre del Siulá Grande el 15 de junio de 1961, y decidieron seguir la ondulada cresta de nieve hacia la cima del Chico. Wels y Sturm llegaron un día después a la cumbre, desde donde observaron que faltaba una gran cornisa en el filo noreste de la cima inconquistada, y luego comprenderían que sus tres amigos habían caído al vacío.

En 1964 Horst Wels regresó al Siulá, deseaba conseguir las dos cimas, con el Dr. Rudl Fürst, Hubert Schmidbauer, Helmut Salger, Werner Lindauer y Ulla Staudacher. Al año siguiente The American Alpine Journal (AAJ) publicaría en una nota titulada «Intento en el Siulá Chico»:
[...] Con dos vivaques, todos los alemanes subieron más de 3000 pies [914 m] en la cara noreste, pero las condiciones eran tan desfavorables que retrocedieron a 350 pies [106 m] por debajo de la cumbre de Siulá. Un incendio destruyó la mayor parte de sus víveres y se vieron obligados a dejar Huayhuash.

Manfred Sturm en la arista NE del Siulá Grande. Foto archivo M. Sturm.


La primera ascensión

Manfred Sturm también volvió a Huayhuash, en 1966, preparado para conseguir la primera ascensión al Siulá Chico, acompañado por su esposa Christa, Gottfried Lapp, Reinhold Obster, Marek Rudl y Peter Scholz. Esta expedición acampó como las anteriores junto a Carhuacocha. Una semana después instaló el campo I (ca. 5486 m) en el collado Siulá-Yerupajá.

Antes del amanecer del 20 de junio, Sturm, Scholz y Obster partieron hacia la cresta norte azotada por un viento gélido. Vivaquearon antes de la cumbre, donde desayunaron al día siguiente. Descendieron luego hacia el suroeste, hasta el collado (ca. 6000 m) que une los Siulá, para ascender la arista noreste del Chico por pendientes de hasta 60° de inclinación.

Cuando llegaron a una gran brecha, que dejaba al descubierto la roca, fueron conscientes de las proporciones de la cornisa precipitada, al vacío, con sus tres compañeros cinco año atrás. Sturm escribiría en el AAJ de 1967: «¡Qué cerca habían estado de la victoria¡». Lo supo tras aquella estremecedora visión, cuando por fin llegó con sus dos amigos a la cima del Siulá Chico aquel memorable 21 de junio de 1966. Continúa en Parte III

viernes, 6 de junio de 2014

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Siulá Chico. Historia breve. Parte I

Nevados Siulá Chico (izquierda) y Grande. Cordillera de Huayhuash. Perú. Fuente Kinzl et. al. Cordillera Huayhuash... 1954.


La cima del Siulá Chico (6265 m) está 700 metros al suroeste de la cumbre (6456 m), del Siulá Grande, cima principal situada unos 2,7 km al sureste del nevado Yerupajá (6634 m) o punto culminante de la Cordillera de Huayhuash.

Las primeras expediciones a los nevados Siulá

El escarpado Siulá Chico no pasó desapercibido para Hans Kinzl, Erwin Schneider y Arnold Awerzger, como denota la foto que ocupa la página 23 del libro Cordillera Huayhuash publicado en 1954.

El trío germano, que accedió al lado oriental, estableció su campo base a orillas de Carhuacocha; lago a 4138 m de altura y unos seis kilómetros al noreste del Nevado Siulá. Prefirieron la cumbre del Grande,1 que Schneider y Awerzger «alcanzaron» por la cresta norte el 28 de julio de 1936.

Ellos eran los «alemanes» desconocidos para Joe Simpson, autor del famoso libro Touching the void donde relató su aventura vivida con Simón Yates en 1985. Si el descenso de esta cordada británica es un conocido episodio dramático a mitad de la historia andinista del Siulá Grande, resulta curioso que el trágico principio de la historia del Siulá Chico parezca olvidado, ignorado, en las síntesis históricas que utilizamos para contextualizar o para rellenar las «crónicas alpinas».

Quizá semejante olvido sea tan injusto como mencionar fracasos previos sin explicar sus causas. Por esta razón conviene recordar de manera breve lo acontecido tras dicha conquista germana en el nevado que nos ocupa. Continúa en Parte II

Notas
1) El Siulá Grande tiene 6344 m en GAMACHE, Martin. Cordillera Huayhuash. 1:50,000 Topographic Map. USA: Peaks & Places Publishing, 2004.

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Siulá Chico. Cara oeste. Nueva vía de Degoulet, Guigonnet, Millerioux y Revest

Escalada en la cara oeste del Siulá Chico. Cordillera de Huayhuash. Perú. Foto cortesía de Benjamin Guigonnet.


Nueva vía en el Siulá Chico

Entre el 16 y el 20 de mayo de 2014, en la Cordillera de Huayhuash de los Andes del Perú, Frédéric Degoulet, Benjamin Guigonnet, Helias Millerioux y Robin Revest abrieron con estilo alpino en la cara oeste del Siulá Chico (6265 m) una vía que llamaron «Looking for the void» ('Buscando el vacío'), de 900 metros y dificultad M7, WI6, R.

El pasado 27 de mayo Frédéric Degoulet publicó en su blog:
La cara oeste del Siulá Chico representa el arquetipo del alpinismo y del compromiso técnico. Situado en el corazón de la Cordillera Huayhuash es una montaña remota, con una aproximación que requiere varios días de marcha, protegida por un glaciar caótico.

En 2007, el primer y único ascenso a la cara oeste fue por una cordada de choque española (Jordi Corominas y Oriol Baró) especialista en ascensos técnicos y conocedora de las cordilleras de Perú. Había fracasado dos veces antes de su tercera tentativa el tercer año, escaló siete días usando hamacas. En la parte superior se desvió a la cara sureste, pensando que el muro somital era infranqueable.

Mi compañero de escalada Benjamin Guigonnet, a través de los consejos de nuestro amigo Stéphane Benoist, comenzó a considerar esta experiencia en el Perú. Una vez conseguida la foto de la cara el proyecto se puso en marcha, porque esta cara es empinada y punteada de líneas de hielo. Desde que tuvimos este proyecto en mente nada podría detenernos, era necesario que fuéramos a ver, nos enfrentaríamos a esta montaña. Este proyecto codiciado se intentó por varios grandes del montañismo como Mick Fowler, Simon Yates o Steve House.1 Pero el Siulá Chico no les dió oportunidad y rechazó todos los intentos.
Para más detalles sobre tan notable ascensión véase la crónica original de Degoulet, o cualesquiera de los numerosos medios que la han divulgado en otros idiomas (español, inglés, etc.) más o menos sintetizada o amenizada con color y datos relativos al acontecimiento. Procede, pues, detenerse en este punto del relato del guía alpino francés, para ocuparnos a continuación de los aludidos intentos o abandonos, de sus causas, a través de una historia breve de éxitos y fracasos en el Siulá Chico.

Vía Looking for the void en la cara oeste del Siulá Chico. Foto Jordi Corominas.


Notas
1) En realidad los dos primeros intentos de Jordi Corominas fueron con Jordi Tosas. Por otra parte, Steve House no ha visitado todavía la Cordillera de Huayhuash.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Benjamin Guigonnet, Jordi Corominas, Kelly Cordes, Robin Revest, Steve House, Zarela Zamora

jueves, 5 de septiembre de 2013

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Nevado Trapecio. Cara sureste. Nueva vía de Pita y Fernández. Accidente y rescate

Cara SE del nevado Trapecio (5653 m) con la línea de nuestra vía.


Nueva vía y accidente en el nevado Trapecio
Por Miguel Ángel Pita Galego.
En O Barco de Valdeorras, España, a 4 de septiembre de 2013.


Introducción.

Siete años después me toca recordar de nuevo nuestra expedición a la cordillera de Huayhuash del año 2006. Unos japoneses repitieron la vía que abrimos en el nevado Trapecio creyendo que eran ellos los aperturistas y a partir de ese hecho me llegan contactos a mi blog tratando de confirmar datos de aquella ascensión. Uno de los correos que recibo es de Antonio Gómez Bohórquez («Sevi») y otro de un miembro del American Alpine Journal.

Este escrito lo redacto para aclarar algunas dudas que me planteó Sevi acerca del rescate que tuvo lugar entre los días 2 y 6 de agosto de 2006, tras el accidente que sufrimos al descender del nevado Trapecio —después de haber abierto una vía en su cara sureste— y que supuso la muerte de mi compañero José Manuel Fernández López.

No voy a entrar a describir con detalle como transcurrió aquella expedición: hice varias proyecciones en años anteriores, se publicó una pequeña reseña en la revista Desnivel, nº 251 junio 2007, subí varias entradas a mi blog, con fotografías y croquis, y escribí un relato titulado Sin Red, en el que vuelco todos mis recuerdos. Actualmente considero un capítulo pasado esa fase de hablar en público sobre ese viaje. Sí me parece interesante hablar sobre lo que supone un rescate en una cordillera remota como la de Huayhuash.

José Manuel Fernández en la pendiente de acceso a la cara SE del Trapecio.


Rescate en Huayhuash

Vaya por delante mi agradecimiento a todos los que nos ayudaron en aquel duro trance: a Justino, nuestro amigo de Huaraz, a los cinco miembros del equipo de rescate de Huaraz que acudieron a Huayhuash y con medios poco apropiados sacaron el cuerpo de José de la falda del Trapecio, a Manuel Sánchez del Consulado de España en Lima, que trató de que sobrelleváramos lo mejor posible el tiempo de espera en el país y se encargó de los trámites para la repatriación, a Alfredo Quintana, de Huaraz, que intentó sacarnos de Huayhuash con rapidez, cosa muy difícil de conseguir.

Cuando uno se va a escalar a un sitio como Huayhuash, en pequeño grupo y en «estilo ligero», tiene que tener claro que en caso de accidente las dificultades van a ser enormes para solucionar la situación. El único reproche que puedo hacer al respecto tiene que ver con la insuficiencia del dinero del que disponía el seguro para el rescate y repatriación.

En nuestro caso un accidente así ocurrido en España, por ejemplo, supondría una o varias llamadas de teléfono, uno o varios vuelos de helicóptero y el traslado del accidentado y los compañeros a un lugar seguro en el plazo de 24 horas, en el peor de los casos.

En Huayhuash supuso que el cuerpo de José estuvo tres días esperando a un helicóptero que no llegaba. Tres días de desesperación, en los que yo tuve que subir al lugar donde estaba el cuerpo al día siguiente de escaparme de la pared mientras nuestras mujeres descendían a la aldea de Huayllapa, a donde se tarda cuatro o cinco horas andando, a dar la voz de alarma y a donde tuve que volver al día siguiente yo mismo para volver a comunicarme con Huaraz, Lima y España.

José Manuel Fernández en la cascada de hielo de la cara SE del Trapecio.


Inconvenientes para el rescate

Los principales problemas con que nos encontramos para llevar a cabo la operación de rescate fueron los siguientes:

● La comunicación desde Huayhuash hacia el exterior es muy complicada. Encontramos en Huayllapa un locutorio telefónico desde el que se podía hablar empleando tarjetas prepago, con las que todo se ralentizaba enormemente.
● El helicóptero que supuestamente había en Huaraz para el rescate estaba destinado a otras funciones.
● Las gestiones con el seguro federativo fueron lentas y engorrosas. Nos derivaban a una oficina que no estaba en España, con unos horarios rígidos e insuficientes.
● El dinero para el rescate y la repatriación no cubría toda la cuantía que se solicitaba para mover un helicóptero y para enviar el cuerpo de vuelta a España.
● Cuando se dispuso de helicóptero, este nos dejó a los cinco rescatadores y a mí en la base de la pared y se marchó, recogiéndonos al día siguiente.
● Por motivos de jurisdicción el helicóptero nos trasladó a Huánuco (a los cinco rescatadores, a José y a mí), en vez de a Huaraz, lo que me supuso un viaje de ocho horas en taxi hasta Huaraz y la separación del grupo durante dos días, con la incertidumbre que eso ocasionó.

Cara SO del Trapecio, por la que descendí desde la cumbre.


Recomendaciones

En definitiva, un rescate en un lugar tan salvaje como éste lleva a las personas que lo sufren al límite físico y mental. Si se quiere evitar esto se me ocurre que puede ser recomendable tomar una serie de medidas como:

● Formar un grupo algo más amplio.
● Estudiar la posibilidad de ampliar el seguro federativo con otro, si es viable económicamente.
● Informar previamente en el consulado de España en Lima, del lugar en el que se va a desarrollar la actividad.
● Contratar con una empresa potente de Huaraz todo el tema de apoyo en la montaña, para que nos echen una mano en caso de problemas.

Espero que estas líneas aporten algo a todos aquellos que las lean.

jueves, 22 de agosto de 2013

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Puscanturpa Este. Nevado Trapecio. Escaladas de Yamanoi y Noda

Cara SE del nevado Trapecio (5653 m) con las líneas de las vías Kozjek-Ivanek-Lamprecht-Monasterio, en color rojor, y Pita-Fernández (trazo aproximado) en azul. Foto Pavle Kozjek 2005


Escaladas japonesas en Huayhuash

En junio de 2013, en la cordillera peruana de Huayhuash, Yasushi Yamanoi1 y Masaru Noda abrieron una vía en la cara SE del Puscanturpa Este 5410 m; véase línea azul de la foto izquierda. Después repitieron la vía de Miguel Ángel Pita y José Manuel Fernández (agosto 2006) en la cara SE del Trapecio.

Los dos alpinistas japoneses creyeron que eran los primeros en escalar esta segunda vía, que recorre el sistema de canales a la derecha de la vía que intentó escalar Jeff Lowe, en 1985, y terminaron en julio de 2005 los eslovenos Pavle Kozjek, Branko Ivanek y Miha Lamprecht acompañados por el guía vasco (residente en Perú) Aritza Monasterio.

Más información (en inglés) en Japanese Alpine News y en The BMC.

Notas
Yamanoi perdió diez dedos en 2002, tras repetir con estilo alpino la vía eslovena de 1999 en la cara norte del Gyachung Kang (7952m) en el Mahalangur Himal.

Añadido el 29 de noviembre de 2021
El japonés Yasushi Yamanoi recibía ayer el Piolets D'Or por su trayectoria alpinística. Es la decimotercera figura mundial que recibe el premio a la trayectoria de los Piolets d’Or.
Véase además Desvivel 28 de octubre de 2021
Yasushi Yamanoi recibirá el Piolet d’Or 2021 por su trayectoria.