martes, 12 de mayo de 2020

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Putaca o Putca. Putka Chico. Ascensión de Proaño y Bustamante. Parte II

Cerro Parón, Nevados Putaca, Putca o Putka, Agujas Nevadas, Nevados Caraz y Artesonraju. Vista aérea sobre la Quebrada Huancotepampa o Wanqotepampa. Foto Sevi Bohórquez.

A veces resulta más fácil escalar una montaña que averiguar su nombre o quién alcanzó antes la cima. Viene de Parte I
Cimas y nombres de la Quebrada de Parón en la cartografía

Las cimas que aquí nos ocupan se elevan sobre la línea divisoria montañosa que vierte las aguas de sus glaciares a las quebradas Huancotepampa (Wanqotepampa) y Santa Cruz por su lado norte, y hacia la vertiente sur por la Quebrada de Parón. Los nombres y las alturas de estas cimas varían según se consulte la cartografía austroalemana o la peruana oficial.

Resulta difícil saber si el nombre «Nevado Putaca» fue asignado, en las hojas Corongo y Carhuaz del Instituto Geográfico Nacional del Perú (IGNP), al Cerro Parón —apodado La Esfinge (5325 m)— o a las cimas que van desde este cerro hasta los Nevados Aguja.1 Tal vez por esta segunda posibilidad J. Fernández usó el nombre «Nevado Putaca Sur» (5337 m), en vez de Cerro Parón, cuando dibujó el Mapa índice de lagunas de la Cordillera Blanca para Electroperú en 1974.

La carta Cordillera Blanca elaborada por la expedición germano austriaca de 1932 —anterior a la publicación de las aludidas hojas del IGNP— no asignó nombres a ninguna de esas cimas, salvo el de Aguja Nevada en la de 5886 m. Esto mismo ocurre en los croquis de cordales incluidos en la guía de John F. Ricker, Yuraq Janka, que tienen alturas compiladas de las cartografías peruana y germana, con toponimia por lo general autóctona y el aviso: «Los nombres de lugares en el valle de Parón aún necesitan confirmación. Los nombres Putaca, Chekchiqolka, Parajo y Paria son nombres no ubicados que se usan comúnmente para referirse a los picos en el Valle de Parón».

El orónimo «Nevado Putaca» en las hojas Corongo y Carhuaz (unidas) del Instituto Geográfico Nacional del Perú.


El nombre Agujas Nevadas abarca, curiosamente, todas las cimas desde el collado SO del Nevado Caraz I hasta el collado NO del Cerro Parón en la edición moderna de dicha carta germana, la Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a.

Aun con sus discrepancias oronímicas, toda la cartografía aquí referida tiene algo en común: ninguna señala la cima hollada por los escaladores ecuatorianos, Proaño y Bustamante, en agosto de 2019. Esta cima, llamada Putka Chico por algunos lugareños, incluido Rigoberto Ángeles —antiguo guardián de Electroperú en la laguna de Parón—, es la del aludido «Putaca Chico» en la página 179 de la guía Cordillera Blanca, Escaladas.

El nombre Agujas Nevadas en la edición moderna de la Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a.



El orónimo Putaca

El orónimo «Putaca» es desvirtuación de la palabra quechua putka. La carencia original de grafía de las lenguas quechuas, o quichuas, ha propiciado abundantes vocablos y expresiones con transcripción anómala en distintos idiomas. A veces recurrimos a una vocal epentética, entre dos consonantes, para pronunciar bien alguna palabra quechua. Una de éstas es putka, castellanizada «putca», que puede significar `fangoso´, `barroso´ o `lodoso´.

Encontramos, por ejemplo, el nombre Cerro Putca en la hoja 24-k Matucana del IGN peruano.
Recordemos que «-raju» viene de rahu y puede significar `montaña nevada´, `nieve´ y también `hielo´. En la oronimia andina se usa por lo común «nevado» para referir a montañas cubiertas de nieves perpetuas. Así, el orónimo Putkarahu, o su versión castellana «Putcaraju», podría significar `nevado barroso´.


La reivindicación del nombre nativo

La cordada ecuatoriana está de acuerdo con la reivindicación del nombre autóctono Putka, bien sea acompañado de la orientación de la cima, Suroeste respecto a su nevado principal, o del adjetivo Chico. Aunque en última instancia será cometido de las autoridades geográficas peruanas.

Queda despejar ahora la dos dudas planteadas al principio de la Parte I: si el grupo de Munich de 1955 intentó escalar el mismo espolón que el par ecuatoriano y si los polacos Witold Jurkowski y Roman Gutkowski llegaron en 1973 a la misma cima.

Continuará en Ascensiones pioneras en las Agujas Nevadas o Nevados Aguja

Notas
1 Consideremos que las hojas 18-h Corongo y 19-h Carhuaz, a escala 1:100.000, que abarcan la quebrada de Parón fueron levantadas por el Instituto Geografico Militar del Perú, entre 1970 y 1971, por métodos estereofotogramétricos (A-8, B-8) de fotografías aéreas tomadas de 1962 a 1963 con clasificación de campo de 1968, 1969 y 1973 y escala de compilación 1:25.000.

Cartografía consultada
● BORCHERS, Philipp (editor). Cordillera Blanca y el Callejón de Huaylas (Perú) Parte Norte 0/3a (DÖN). E.1:100.000. Munich: Klein & Volbert, 1935 y facsímil 1988.
● Alpenvereinskarte Cordillera Blanca Nord (Perú) 0/3a. E.1:100.000. Insbruck: Oesterreichischer Alpenverein, 2000.
● Hojas 18-h Corongo y 19-h Caraz. E 1:100.000. Lima: Instituto Geográfico Nacional del Perú, reimpresión de 1996.
● Map 2. E 1:100.000. En RICKER, John F. Yuraq Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff: Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977.

sábado, 25 de abril de 2020

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevado Putaca o Putca. Putka Chico. Ascensión de Proaño y Bustamante. Parte I

Nevado Putka Chico (5380 m) con la vía de Proaño y Bustamente en el espolón sureste. Foto, Sevi Bohórquez, 1988. Línea, Felipe Proaño. Pulse en la imagen para aumentarla.


Sobre una cima ignorada del Nevado Putka

El 27 de agosto de 2019, Felipe Proaño y Simón Bustamante alcanzaron un pico de 5380 m justo al norte del Cerro Parón (La Esfinge, 5325 m) de la Cordillera Blanca peruana. La cordada ecuatoriana consideró virgen el pico, sobre el que había indagado y donde no encontró vestigios de ascensiones anteriores. Ambos compañeros entendieron que habían escalado hasta la cima occidental del nombrado Nevado Putaca en la cartografía oficial. Como en la lengua quechua el sufijo -raju significa `nevado´, comunicarían luego que habían escalado el «Putacaraju Oeste» sin pensar en las connotaciones de tal nombre.

En el ámbito andinista, no obstante, sorprende cualquier hallazgo reciente de cimas vírgenes superiores a 5000 m en las cordilleras del norte del Perú. Surgen dudas debido al triple par de problemas que dificulta la tarea de averiguar si tales elevaciones fueron alguna vez holladas. Así, al analizar lo publicado acerca de las ascensiones en el cordal montañoso donde se alza el pico, podría quedar confuso, por ejemplo, si el grupo de Munich de 1955 intentó escalar el mismo espolón que el par ecuatoriano y si los polacos Witold Jurkowski y Roman Gutkowski llegaron en 1973 a la misma cima.


Proaño encabeza el cuarto largo, en los agradables tramos semiverticales del espolón SE del Putka Chico. Foto, Simón Bustamante. Pulse en la imagen para aumentarla.


La escalada de Proaño y Bustamante

Felipe Proaño Iturralde (31 años) y Simón Bustamante Andrade (19 años) estaban sorprendidos la mañana del 25 de agosto de 2019 en la cima del Cerro Parón, habían escalado la vía de 1985 de la cara oriental en tan sólo cuatro horas y dieciseis minutos. Proaño, escalador profesional, autor de la guía Rutas de Escalada en Ecuador, relataría luego que miraron hacia el norte atraídos por la cima nevada más próxima:
Oculto a mano izquierda, ignorado frente a la presencia de formaciones de mayor magnitud y dimensiones, veíamos el pico al suroeste del Nevado Putaca […] Aún disponíamos de dos días y medio para escalar.
Sólo tenían emprotradores y friends, no llevaban material de percusión, nada semejante a clavos o buriles, porque no estaba en sus planes abrir rutas en la Quebrada de Parón. Sin embargo, cuando regresaron al campo base divisaron una posible vía de escalada, poco compleja, con posibilidades interesantes, por el espolón E hasta la cima nevada. Sin poder resistir la tentación se dirigieron al espolón esa misma tarde:
Asumiendo los riesgos de la incertidumbre, a mediodía avanzamos hacia su terreno vertical. Escalamos seis largos de cuerda, de entre 60 y 40 metros, hasta un collado en una arista afilada bajo el muro rocoso final. Una tormenta de nieve nos obligó a descender. Llegamos al campo base con las últimas luces. A la mañana siguiente volvimos a subir por la morrena. Sobre las 7:00 horas empezamos a escalar los seis largos conocidos y escalaríamos otros cinco de baja dificultad técnica por buen granito, a través de un sistema de diedros y tres largos de roca suelta cerca de la cima. Después de once largos en total, en el segundo día de escalada lográbamos una muy inesperada cima.

Recuerdo que el último largo terminaba en una “jenga” de rocas sueltas, parecía que al quitar una de ellas todo se vendría abajo. Los últimos 15 o 20 metros fueron de escalada de cuarta o quinta clase en un “mini” largo de acceso a la cumbre, lo más directo posible hacia ella. Fuimos hasta la cumbre porque es siempre nuestro objetivo final, más importante que el trayecto cuando abrimos una ruta.

Proaño en el quinto largo, por la corta pero expuesta travesía hacia el paso clave de la ruta. Foto, Simón Bustamante. Pulse en la imagen para aumentarla.

Creo que la cumbre como objetivo principal es tan importante como regresar a casa. Si en los Andes apuntamos sólo a una arista, o a una antecima, entonces ¿para qué estamos ahí?

Descendimos con diez rápeles, sin incluir el destrepe de la travesía horizontal del quinto largo. Los dos primeros rápeles fueron confusos, pero nos pusieron en la línea correcta. En todos ellos dejamos fisureros o cintas cosidas. Antes de las tres de la tarde estábamos de nuevo en la base de la ruta, donde hay una cueva perfecta para salvaguardarse de una tormenta o pernoctar antes del ascenso. Aunque nuestra ruta, “Justo en las Ganas” 6a+ (5.10-), no sea la más difícil ni larga en mi trayectoria como escalador es de las que más orgulloso estoy. Creo que esta nueva vía, quizá la más fácil de la zona, podría servir de calentamiento antes de escalar en el Cerro Parón.

En Huaraz nos dijeron que tal vez, pero no es seguro, esa cima fuera visitada hace unas décadas desde la Quebrada Santa Cruz por alpinistas italianos. Comunicamos después que habíamos escalado el Putacaraju Oeste, por la orientación aproximada del pico respecto al Nevado Putaca. Fue muy interesante darse cuenta nuevamente de las grandes oportunidades que presenta la Cordillera Blanca y el mismo Valle de Parón.
Los dos andinistas del Ecuador mandaron una breve nota de sus actividades al anuario alpino norteamericano sin conococer todavía el nombre local del pico ni si alguien lo escaló antes.

Véase además una síntesis posterior del contenido publicado (en lengua inglesa) en The American Alpine Journal

Continúa en Parte II Confusión de cimas y nombres en la Quebrada de Parón

Comunicaciones personales y agradecimientos
Agradecemos la colaboración de Felipe Proaño y Hermann Huber


Simón Bustamante en la cima del Nevado Putka Chico. Foto, Felipe Proaño. Pulse en la imagen para aumentarla.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Próspero Año Nuevo


Deseos para el 2020

Como amamos la Naturaleza y nos apasionan las facetas tradicionales del montañismo, deseamos un Año Nuevo próspero en cordura social, en conocimiento, en respeto a la diversidad cultural, en libertad de expresión, en justa valoración de la investigación científica, y en consciencia por la preservación del Medio Ambiente.

Hasta pronto, con abrazos de la «organización informal flexible» Andes Info.