domingo, 11 de agosto de 2013

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Yanapaccha Noroeste I. Ascensión de Munkler y Bandli en 1981

El P 5290 m a la izquierda del grupo de cimas del nevado Yanapaccha, vistas desde la arista norte del Huandoy Este. Foto Sevi Bohórquez 1988


El Yanapaccha Noroeste I o P 5290

El P 5290 m no figura en la cartografía como Yanapaccha. Sin embargo está unido a él, Justo a un kimómetro al norte de la cima noroeste (5380 m) del Yanapaccha principal 5460 m.

Para diferenciarlo de otros nevados con la misma cota —como el cerro Carhuallúm, por ejemplo— nos referimos al P 5290 m con el sobrenombre de Yanapaccha Noroeste I. Esta cima fue ascendida por los alpinistas alemanes Michael Munkler y Bernhard Bandli, que escalaron la vertiente SO, desde la quebrada Yanapaccha, en julio de 1981.

Fuentes consultadas

● Brüssow, Joachim. Cordillera Blanca, Eiberge unter tropischer Sonne. Karlsruhe : Vadenia Verlag, 1984.
● Alpine Journal
● American Alpine Journal

Cartografía

● BORCHERS, Philipp (editor). Cordillera Blanca y el Callejón de Huaylas (Perú) Parte Norte 0/3a (DÖN). E.1:100.000. Munich : Klein & Volbert, 1935 y facsímil 1988.
● Hoja 19-h. Carhuaz. Carta Nacional 1:100.000. Lima-Perú : Instituto Geográfico Nacional, 1995.
● RICKER, John F. Yurac Janka. A Guide to the Peruvian Andes, Part I. Cordilleras Blanca and Rosko. Banff : Canadian Alpine Club. New York : American Alpine Club, 1977. Map 2.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

● Hermann Huber, Eduard Gehand

lunes, 5 de agosto de 2013

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Ishinca. Ranrapalca. Nuevas vías de Pineda y Solé. Parte II

Carlos Solé en la zona rocosa del pilar central de la cara N del nevado Ranrapalca.
Foto Carlos Pineda/climberstours.com


Nueva vía en el nevado Ranrapalca
Por Carlos Esteban Pineda Beyer

Nos tomamos nuestro tiempo para comer y vestirnos (véase Parte I), calculando el mejor momento para empezar la ascensión al nevado Ranrapalca (6162 m), previendo las condiciones del corredor: caída de hielo y roca y posibles aludes en la noche. A las 0:30 horas del sábado 8 de junio dejamos el vivac.

Por la morrena llegamos al glaciar. Atravesamos luego por debajo del enorme cono formado por la nieve, el hielo y la roca que caen del corredor. Para entrar a éste ascendimos por el lado derecho del cono. Escalamos y nos aseguramos con estilo ensamble (simultáneo) para salir lo antes posible de la parte más expuesta, antes de los primeros rayos del sol.

Pasamos el primer punto clave, una pendiente de hielo fino y nieve mezclada con rocas sobre una losa casi vertical. Recibimos pequeñas avalanchas de nieve polvo, y encontramos nuestro primer aseguramiento protegido antes de las 6:00 horas. A partir de aquí escalamos evitando el peligro del canal principal, por donde veríamos caer después grandes cantidades de hielo y roca. Luego subimos por el pilar central, formado por roca suelta y descompuesta.

Poco antes del atardecer llegamos a la parte superior de la canaleta, que se divide en tres canales. Tomamos el izquierdo, formado por una serie de cascadas de hielo verticales que parecen formar una gran escalera. La temperatura bajó muy rápido al llegar la noche. Casi a -20° C a unos 5700 m, luchamos contra el frío frotando las manos sobre las rodillas, tomando pequeños descansos, escalando para mantener nuestro cuerpo caliente y evitando que nos venciera el sueño.

Justo antes del final de la noche nos encontramos con la última cascada de hielo, la superamos y escalamos el último largo pasando a través de una cornisa inestable para llegar por la rampa final a la meseta glaciar.

Línea de la escalada de Carlos Pineda y Carlos Solé en el corredor central de la cara N del nevado Ranrapalca. Foto y trazos Solé-Pineda/climberstours.com


A las 11:30 horas del domingo, 9 de julio, azotados por fuertes vientos, con nieve polvo congelada en nuestras caras y muy poca visibilidad, llegamos a la cumbre. En nuestro descenso por la cara noreste seguimos la vía normal. Nos perdimos varias veces hasta que encontramos un rápel, fijado con fisureros y mosquetones que abandonaron una par de amigos chilenos que el día anterior habían escalado una de las vías de la cara norte, y que nos llevó a la parte inferior del glaciar.

Caminando muy mal, deshidratados y cansados llegamos al vivac Longoni a las 19:30 horas; completando 43 horas de hermosa escalada en esta maravillosa línea (960 m ED M6 5.10+ 70°-90°) que llamamos «Learning of our Weaknesses». No importa lo mucho que sufrimos, nos encanta porque estábamos, como indica el nombre de nuestra vía, "Aprendiendo de nuestras debilidades". Tomamos los próximos tres días de descanso, y bajamos a Huaraz el 13 de junio para prepararnos para continuar escalando.

Fuentes consultadas

● Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, 1958-1959
● American Alpine Journal 1969

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Ishinca. Ranrapalca. Nuevas vías de Pineda y Solé. Parte I

Carlos Esteban Pineda Beyer y Carlos Eduardo Solé Perozo llegaron a Huaraz a finales de mayo de 2013. Mientras esperaban mejores condiciones meteorológicas escalaron en las rocas de Chancos, de Los Olivos y de Hatun Machay. Ambos andinistas venezolanos entraron después en la quebrada Ishinca, el 3 de junio. Durmieron en el refugio Ishinca, a unos 4350 m.* Pensaban ascender las vías normales de los nevados Ishinca y Ranrapalca. Al día siguiente subieron al refugio Mariscal Castilla (ca. 4950m),* rebautizado «vivacco Longoni» tras ser restaurado.

Carlos Esteban Pineda y Carlos Eduardo Solé en la cumbre del Urus, con los nevados Ranrapalca (izquierda) y Ocshapalca al fondo. Autofoto Carlos Solé


Dos posibles vías nuevas en la Cordillera Blanca
Por Carlos Esteban Pineda Beyer

Cuando subíamos al «vivac» (refugio), observé en la cara noroeste del nevado Ishinca una posible vía de ascenso directo a su cumbre y propuse a mi compañero escalarla. Por la mañana, del miércoles 5 a las 05:45 horas, subimos por la morrena con idea de escalar dicha línea directa desde el vivac a la cima del nevado.

La ascensión propiamente dicha empezó a unos 5050 m,* con 190 m por pendientes de nieve de 30° a 40° de inclinación seguidas de dos largos de cuerda (30 m y 60 m) de escalada mixta, otros tres (60 m cada uno) de 60° a 80° y uno corto (20 m) de unos 60°/50° a 30° hasta la cumbre (5530 m), que alcanzamos a las 11:15 horas.

Líneas de escaladas de Jernej Gračner – Uroš Gračner 2009 (izquierda), Carlos Pineda – Carlos Solé 2013 (centro) y Kathy Cosley – Mark Houston 2003 (derecha) en la cara NO del nevado Ishinca. La parte final de estas dos últimas líneas coincide con la de Vasja Kosuta y Matija Klanjscek de 2000, no señalada, y resta averiguar la línea de la escalada de Albi Sole y Diana Kahler «en la cara de roca a la izquierda de la vía normal.»
Foto Carlos Pineda. Trazos Carlos Solé


Descendimos por las pendientes del nornoroeste. Llegamos al vivac a las 13:15 horas. Nombramos esta posible nueva vía «The Carlitos's Way» (480m D+ M5 60°-80°), que dedicamos junto con la cumbre a nuestros amigos Paul y Claire quienes presenciaron este ascenso durante su luna de miel. Desde la cima del Ishinca contemplé el couloir (corredor) central de la cara norte del nevado Ranrapalca y acordamos escalarlo.

Dedicamos el jueves al descanso, sin poder apartar de la mente la imagen de aquella «canaleta». Para completar la aclimatación, el viernes partimos de nuevo hacia el Ishinca sobre las 6:45 horas. Esta vez elegimos las pendientes nornoroeste. Alcanzamos la cima a las 9:20 horas y descendimos por la arista suroeste. Llegamos al vivac a las 10:45 horas. Después de preparar el equipo nos acostamos a las 17:00 horas para despertar a las 22:30 horas, comer y partir hacia el Ranrapalca. Continúa en Parte II.

Notas

● * Alturas calculadas con altímetro barométrico de pulsera, ajustado a los 4350 m del refugio Ishinca. (1)
● Queda averiguar si el recorrido coincide con el atribuido a la expedición alemana de 1964. The American Alpine Journal 1965 registra que fue en la cara oeste y que participó José Luis Fonrouge, que murió el 28 de abril de 2001. Su amigo Carlos Comesaña, que estuvo aquel año en Perú con el recordado andinista argentino, que solía conversar con él y que tiene su único libro (Horizontes verticales en la Patagonia), piensa que Fonrouge quizá no participara con los alemanes en la apertura de esa vía.

Fuentes consultadas

● American Alpine Journal
● MORALES ARNAO, César. Andinismo en la Cordillera Blanca. Lima: Turismos Andino, 1968.
● Slovenski alpinizem 2009 – 2010 p. 136
● Web coley & houston


Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

● Albi Sole, Carlos Comesaña, Matija Klanjscek, Servei General d'Informació de Muntanya (SGIM) de Sabadell

jueves, 18 de julio de 2013

Andes. Perú. Huaraz. Foro Internacional Glaciares. Palcacocha. Miriam Torres. Opinión

Cordillera Blanca, Departamento de Ancash y Huaraz, al norte de la capital del Perú.


Acerca del Foro Internacional Glaciares y Palcacocha
Por Miriam E. Torres Ángeles

Crónica de una muerte anunciada es mi título alternativo para la exposición del 1 de julio de 2013, en el primer día del Foro Internacional Glaciares celebrado en Huaraz.

César Portocarrero (Huaraz) y Mark Carey (Universidad de Oregon, USA) no sólo reseñaron en su conferencia la triste historia de la necedad humana, sobre todo política, de actuar con decisión sólo cuando una desgracia ocurre; sino que, una vez más, y esta vez muy contundentemente, refirieron cómo no se está dando respuesta adecuada a las demandas de seguridad que presentan los cambios en las lagunas de la Cordillera Blanca.

El 2010 se indicó con suficiente base técnica que la laguna Palcacocha —al fondo de la Quebrada Cojup, al noroeste de Huaraz— requiere trabajos definitivos de seguridad, debido a que el incremento del volumen de agua (por desglaciación principalmente) hace insuficiente el dique actual. Esta medida se indicó como indispensable para minimizar los riesgos de un aluvión (agua con sedimentos) que podría arrasar buena parte de Huaraz. La respuesta de la Autoridad Nacional del Agua fue que no le compete realizar obras, y deja la resolución del problema al Gobierno Regional.

Este último dijo no tener los 10 millones de soles (363.0174,85 $US) necesarios, según un proyecto de solución definitiva a la seguridad de la laguna elaborado por funcionarios de la Unidad de Glaciología de entonces. Se decidió, pues, activar una medida temporal con una inversión cercana a los dos millones. Esta medida es el sifonamiento, que consiste en absorber agua con mangueras anchas mediante operación manual. Inicialmente se instalaron seis sifones, pero en junio del 2013 añadieron otros tres debido al incremento del volumen de agua por las lluvias.

Podemos decir que hubo una respuesta a la emergencia y una medida temporal adecuada, mientras se intentaba conseguir la inversión necesaria para el trabajo definitivo y se afinaba lo necesario del proyecto para esta obra. El Gobierno Nacional declaró el estado de emergencia, que prorrogó más de una vez, indicando siempre el carácter de «medida de emergencia» del sifonamiento.

El Gobierno Regional presentó por su lado el sifonamiento como una solución temporal, entre tanto se activara el proyecto de seguridad definitivo. El 9 de septiembre del 2011, se firmó un acta entre las diferentes autoridades regionales involucradas, en la que se determinó «dar prioridad y urgencia a la elaboración del perfil del proyecto definitivo de seguridad de la Laguna Palcacocha».

Palcacocha (laguna, 4566 m) bajo los nevados Palcaraju (6274 m) y Pucaranra (6147 m), al noroeste de Huaraz.


Palcacocha en la actualidad

A principios de julio del 2013 aún no se cuenta con dicho proyecto definitivo de seguridad, el sifonamiento sigue siendo la única medida adoptada.

Si ya existe un proyecto, elaborado por profesionales con probada experiencia en el tema de seguridad de lagunas, ¿por qué el Gobierno Regional no usa este recurso para agilizar la formulación de un proyecto tan urgente? ¿Por qué no conocemos acciones de búsqueda de financiación entre las instancias nacionales y regionales? En un caso tan serio, sí debería ser posible actuar simultáneamente desde varios frentes y en varios planos:

1) Tomando medidas paliativas inmediatas; el sifonamiento, de acuerdo.

2) Buscando dinero, aunque no haya un proyecto final, ya se sabe que la obra será cara. ¿Por qué esperar a finalizar su formulación para empezar la gestión de la financiación? Hay suficiente información generada, un proyecto preliminar, muchos especialistas que investigan en la Cordillera Blanca y que son puertas de entrada a potenciales fuentes de cooperación; que dicho sea de paso coinciden en que es más que urgente tomar una media definitiva en Palcacocha.

3) Elaborando un proyecto de seguridad definitivo, que involucre a los mejores técnicos y con mayor experiencia en la gestión de lagunas en esta cordillera. Pero no parece ocurrir mucho de esto. Han pasado 10 meses desde que se firmó el acta llamada «prioridad y urgencia a la elaboración del perfil del proyecto definitivo de seguridad de la Laguna Palcacocha».

4) Educando a la población. Es necesaria una estrategia de comunicación y educación continua, que permita al menos reducir la magnitud de los impactos debidos a la desinformación, desorientación y resistencia de la población a entender que vive en una zona de alto riesgo.

Perolcocha (laguna, 4864 m) frente al nevado Pucaranra (izquierda de la imagen) sobre la quebrada Cojup.
Foto Sevi Bohórquez


El futuro cobrará caras las soluciones pobres de hoy

El volumen de la laguna sigue creciendo, como los riesgos de desprendimientos glaciares. Activar soluciones definitivas es indispensable. El costo de éstas crece a medida que el tiempo pasa, y aumentan los riesgos de las obras en sí. A pesar de esto, la única respuesta conocida de las autoridades es: «todo esta bien, los sifones están trabajando». Pero ese bombeo de agua no será suficiente ante un incremento brusco del caudal, ni ante una ola considerable producida por grandes desprendimientos de masa glaciar, y apenas servirá si algún movimiento sísmico rompe el pequeño dique de concreto (hormigón) construido en Palcacocha.

Es triste ver pasar el tiempo entre tanta incapacidad. Es momento de dejar de lado diferencias, de actuar frente a la seriedad del caso y no priorizando el parecer unilateral. Resulta patética la historia de decisiones políticas que decidieron que la Unidad de Glaciología y Control de Lagunas pasara a ocuparse sólo de la gestión del «recurso» hídrico. O sea, vamos priorizando el aspecto rentable de la gestión hídrica y abandonando el tema de seguridad, prevención de desastres y conservación de las fuentes de agua.

El gobierno regional de Ancash es uno de los más ricos del Perú, más de una vez ha devuelto dinero por no tener capacidad de gasto. Entonces, ¿por qué no hay presupuesto para poner en marcha obras definitivas que a toda vista son urgentes? Los funcionarios antiguos de la Unidad de Glaciología y los diversos especialistas que investigan y cooperan con el tema de cambio climático y recursos hídricos en la Cordillera Blanca tienen muchos años de experiencia ¿Por qué no se aprovecha esta experiencia para agilizar la formulación del proyecto de seguridad definitivo?

En una conferencia anterior a la de Portocarrero y Carey, el profesor Marcos Villacís, de la Escuela Politécnica Nacional de Quito (Ecuador), dio dos ejemplos de acciones concretas tomadas por las autoridades de su país: a) no proyectos de desarrollo en determinadas cuencas altas, b) el estado compra las tierras altas que garantizan la producción y conservación del agua, y los usuarios pagan un monto con el que se crea un fondo para conservación de la cuenca alta.

Huaraz. Antiguo jirón (calle) José de la Mar tras el terremoto de 1970. Gran parte de la ciudad también fue destruida el 13 de diciembre de 1941 por un aluvión procedente de la quebrada Cojup, al romperse el dique de la laguna Palcacocha.
Foto Marco Aguirre Chang-Jui


Actitud de los gobiernos

¿Qué piensan nuestros gobiernos regionales o nacionales? Los «desastres naturales», no son tales. Terremotos, avalanchas, etc. son parte de la dinámica natural de la tierra, lamentablemente agudizados por las acciones humanas. Sus efectos pueden tener el carácter de «desastres» en la medida que no nos preparamos para minimizar el impacto de los fenómenos, para evitar riesgos y contener consecuencias. En lugar de tanta lamentación sobre el sufrimiento que dejó el terremoto de 1970, ¿por qué no tomar medidas para evitar desastres mayores? Hay que tomarlas ahora desde el papel en que estemos para no llorar luego sobre la leche derramada.

Salí con dolor de estómago de la presentación de Mark y César. Me di cuenta que ese dolor y mis náuseas venían de comprobar una vez más que no aprendemos, ni con el terremoto del 70 en Ancash ni con el de 2007 que destrozó las ciudades costeras de Ica y Pisco. Parece que nada aprenden sobre solidaridad, compasión o responsabilidad las autoridades políticas que toman decisiones, para ir más allá de sus egoísmos actuando con valentía, prontitud, nobleza y responsabilidad.

Acabé también con malestar porque todos somos un poco causantes de las «desgracias» cuando dejamos pasivamente que las cosas ocurran. Aunque la dinámica del Universo no se pueda detener ni cambiar y la muerte sea sólo un capítulo de la vida, no se trata de intentar detenerlas sino de impedir que la necedad, el egoísmo, la cerrazón de unos cuantos, agraven la situación o la conviertan en desgracia inevitable.

Documentación relacionada

● Cambio comtemporáneo del paisaje en el Parque Nacional Huascarán y en la zona de amortiguamiento
● Peligro por aluvión en el Departamento de Ancash. Instituto Nacional de Defensa Civil. Informe de Peligro nº 010
● Impacto del Cambio Climático en los glaciares del Perú-Laguna Palcacocha-Ancash
● Incrementan sifones en Laguna de Palcacocha
● Presentan componentes de seguridad en Laguna de Palcacocha

Fuentes de referencias sobre cartografía, alturas e imágenes

● GÓMEZ BOHÓRQUEZ, Antonio. Cordillera Blanca. Escaladas. Parte norte. Murcia: Andes Info, [2004]
● Alpenvereinskarte. Cordillera Blanca Süd 0/3b 1 : 100.000. Ed. 1945 y 2005.

martes, 2 de julio de 2013

Asia. China. Tibet. Himalaya. Sichuan-Qinghai. Cabecera del Mekong. Exploraciones. Montañas vírgenes. Expedición junio 2013. Tamotsu Nakamura.

Macizo oriental del Chola Shan (Sichuan), futuro paraiso alpino. Tíbet. Foto Tamotsu Nakamura


Tamotsu Nakamura volvió a casa hace tres días tras tres semanas de viaje por Sichuan-Qinghai (Tíbet oriental), sin poder lograr su objetivo de explorar los glaciares y picos ocultos en la cabecera del Mekong.

Su guía tibetano, Awan, buscó infructuosamente durante dos días hombres y caballos que les ayudaran a 4700-4800 m en el altiplano. No pudieron, pues, organizar la caravana necesaria porque casi todos los nómadas habían partido a recolectar hongos oruga.

Caterpillar fungus. Tíbet. Foto Tamotsu Nakamura


El explorador japonés diría, sin embargo, que el resultado de su expedición fue provechoso. Ahora prepara un informe detallado con mapas e imágenes en alta resolución, y regresará a la zona en agosto de 2014.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Tamotsu Nakamura