viernes, 24 de octubre de 2014

Andes. Argentina. Chile. Puna de Catamarca. Cimas vírgenes. Primeras ascensiones

Sintetizamos aquí diez «probables primeros ascensos» en la zona de la Puna de Catamarca, resultado de exploraciones del Grupo Rosarino de Actividades de Montaña (GRAM) de Argentina. Fueron ascensos sin dificultades «técnicas», condicionados por los problemas «ambientales»: agua potable escasa, aislamiento, altitud, radiación, viento y frío. Los asteriscos /*/ indican que la prominencia de la cima supera los 400 metros sobre sus collados. Las altitudes (entre paréntesis) son estimadas. Véase notas finales.

Posición aproximada de las cimas ascendidas por el GRAM. Imagen Glauco Muratti.


Ascenso a cimas probablemente vírgenes en la Puna Argentino-Chilena
Por Glauco Muratti

Volcán Pirca Redonda* (5440 m) 27° 30'40'' Sur y 68° 26'09'' Oeste. Volcán argentino, la mayor altura de los «Cerros de las Lagunas Frías». Primer ascenso, en marzo de 2008, por Adrián Petrocelli, Juan Pablo Gustafsson, Guillermo Bianchi, Fernando Arranz y Glauco Muratti, desde el collado sur. El nombre se debe a las pircas ancestrales ubicadas en el collado sur.

Volcán Violado (5700 m), en el extremo suroeste de la provincia de Catamarca.
Foto Glauco Muratti 2010.


Volcán Violado o GRAM Bicentenario* (5700 m) 27° 45'20'' Sur y 68° 58'19'' Oeste. Volcán argentino en el extremo suroeste de la provincia de Catamarca. Primer ascenso, en noviembre de 2010, por Andrés Martínez Infante, Guillermo Bianchi, Fernando Arranz y Glauco Muratti, desde el filo norte. Desconocida su denominación anterior, fue bautizado en recuerdo del centenario de la República Argentina y el grupo de montaña al que pertenecen los ascensionistas. Posteriormente se dio con el nombre antiguo.

Volcán Puntiagudo y Lamas* 5960 m 27° 09'09'' Sur y 68° 48'25'' Oeste. Estratovolcán desmantelado fronterizo con Chile en la zona del Nevado Tres Cruces. Primer ascenso, en marzo de 2011, por Franco Filippini y Glauco Muratti, desde el este. Nombre según carta del IGN.

Cerro de Los Grillos 5768 m 27° 09'46'' Sur y 68° 38'02'' Oeste. Fronterizo con Chile, en el cordón Los Arrieros. Primer ascenso, en diciembre de 2011, por Adrian Petrocelli y Glauco Muratti, vía sur. Nombre debido a su proximidad a la Cañada de los Grillos.

Vista al este desde las laderas (5700 m aprox.) del Cerro Puntiagudo y Lamas.
Foto Glauco Muratti. Vista ampliada


Cerro de las Chullpas* 5898 m 27° 07'17'' Sur y 68° 39'47' Oeste. Fronterizo con Chile, la cima culminante del cordón Los Arrieros. Primer ascenso, en diciembre de 2011, por Adrian Petrocelli y Glauco Muratti, por la quebrada de las Chullpas. Nombre debido al aspecto de las torres de roca de la cima.

Volcán Laguna Corral (5720 m) 27° 10'07'' Sur y 68° 46'37'' Oeste. Estratovolcán argentino, zona Nevado Tres Cruces. Primer ascenso, en marzo de 2012, por Adrián Petrocelli, Guillermo Bianchi y Glauco Muratti, desde el sur. Su nombre se debe a una laguna emplazada en el fondo del cráter.

Cerro Chullo Bayo 5895 m 27° 08'14'' Sur y 68° 39'21'' Oeste. Fronterizo con Chile, en el cordón Los Arrieros. Primer ascenso, en marzo de 2012, por Adrian Petrocelli, Guillermo Bianchi, Fernando Arranz y Glauco Muratti, vía sursuroeste. Nombre debido a la cobertura de roca volcánica clara que tapiza la cima.

Vista hacia la vertiente oriental de los volcanes Huayco y Río Salado.
Foto Glauco Muratti. Vista ampliada


Volcán Dos Hermanas Este* (5650 m) 27° 32'35'' Sur y 68° 58'19'' Oeste. Volcán enteramente argentino, en la zona del Valle Ancho. Primer ascenso moderno, en diciembre de 2012, por Guillermo Bianchi y Glauco Muratti, desde el sur. Con restos ceremoniales, leña y pircas en la cima.

Volcán Huayco (6457 m) 27° 12'34'' Sur y 68° 34'28'' Oeste. Volcán dómico en territorio argentino, parte del cordón Ojos del Salado-Cazadero-Nacimientos. Primer Ascenso, en diciembre de 2012, por Guillermo Bianchi y Glauco Muratti, vía noroeste. Su nombre se debe a un derrame de lava viscosa en la cara norte.

Volcán Rio Salado (6255 m) 27° 14'11'' Sur y 68° 34'42'' Oeste. Estratovolcán desmantelado, en territorio argentino, parte del cordón Ojos del Salado-Cazadero-Nacimientos. Primer ascenso en diciembre de 2013, por Adrián Petrocelli, Glauco Muratti, vía noroeste. Su nombre se debe a la vista dominante que presenta desde el Río Salado.

Ojos del Salado, panorámica, cimas y líneas de ascenso.
Foto Glauco Muratti. Vista ampliada


Notas

Se ha intentando establecer reglas que definan una «montaña independiente» descartando cimas menores, cimas secundarias, antecimas, etc. Autores como John Biggar han propuesto (en su guía, The Andes) que sólo si entre la cima de una montaña y el collado más alto que la vincula a otra altura superior hay más de 400 m, aquel accidente topográfico sea considerado montaña.

Sin embargo, muchas veces ese tipo de pautas puramente aritméticas, y pretendidamente «objetivas», terminan siendo insatisfactorias hasta para quienes las aplican, surgiendo excepciones a la regla o nuevos criterios que inevitablemente son también cuestionados.

Parte del problema es soslayar las características geográficas de una montaña: no es lo mismo un cordón montañoso elevado sobre una falla, con escasa identación (desnivel entre cimas y collados) y decenas de kilómetros de largo (Nevado de Famatina, Nevado de Cachi, etc. en Argentina), que una cordillera profundamente erosionada por las glaciaciones que han delimitado nutridas y cercanas cumbres piramidales (Cordillera Blanca, en Perú), o aislados estratovolcanes como el Lanin o el Sajama.

La otra condición que no puede ignorarse es la relación de los humanos con esas alturas: ¿a qué se le ha dado nombre? ¿Qué se ha subido? ¿Que es lo que los hombres han signficado?

Pensamos que, sin descartar el uso de índices orométricos, una completa aproximación al tema debe comprender por lo menos las condiciones geográficas y humanas.

Vocabulario y abreviaturas

ATA es sigla de Asociación Tucumana de Andinismo.
Chullpa refiere aquí a torres funerarias, construidas por incas y aimaras.
Co. es abreviatura de cerro.
GRAM es sigla de Grupo Rosarino de Actividades de Montaña.
Pirca refiere aquí a pequeños muros de piedras, probables delimitaciones de sitio ceremonial.
IGN es sigla de Instituto Geográfico Nacional.
Vn. es abreviatura de volcán.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Andes. Argentina. Chile. Los hielos olvidados. Libro de Glauco Muratti

Los hielos olvidados
Por Glauco Muratti

Al sur del Aconcagua, entre las regiones de Mendoza (Argentina) y Valparaíso (Chile), se preserva un sector casi intacto de la Cordillera Principal delimitado por los ríos Juncal, Tupungato y de las Cuevas.

Se trata del macizo de Los Gemelos y sus quebradas —Navarro, de los Gemelos, Blanca, Laguna Seca, Vargas— el Arroyo de los Gemelos, los cerros del Potrero Escondido, las quebradas Blanca y Tupungato, los esteros Monos de Agua y Navarro (Chile), los portezuelos y ventisqueros del Plomo.

La erosión glaciar ha grabado profundos paisajes. Grandes distancias, altos collados, penitentes y glaciares, fuertes desniveles, ciertas dificultades técnicas, hacen que sea más lo que quede por hacer que lo ya hecho.

Lugares sin nombre, vías y cerros sin ascensos, travesías que no han sido intentadas. El montañismo consigue recobrar aquí su espíritu original.

Aunque el sitio fue tempranamente visitado por exploradores como Zurbriggen, Reichert, Helbling y Schiller quedó olvidado para la mayor parte de los andinistas.



¿Cuándo y cómo se formaron esos paisajes? ¿Por dónde se podrá subir? ¿Alguien lo habrá intentado? ¿Quiénes eran aquellos exploradores?

Esta recopilación sobre dicho sector andino es parte de lo que mis compañeros y yo hubiéramos querido saber durante los treinta años que recorrimos esos parajes anónimos. Descarga el libro gratis

viernes, 4 de julio de 2014

Andes. Perú. Cordilleras Centrales. Nor Yauyos-Cochas. Tunshu Sur. Cara sur. Nueva vía de Pinto y Fonck

Guy Fonck en la cima del Tunsho Sur o Sureste con las cimas Central y Principal al fondo. Foto Beto Pinto 2014.

Beto Pinto llegó a la cima Central del Tunshu (5560 m) con Rolando Morales el 18 de octubre de 2011. Fue por una vía nueva, la primera en la vertiente sur. Sólo la expedición de la Sección Académica de Munich del Club Alpino Alemán (DAV) había conseguido la misma cima, en 1967. Por la información obtenida tras aquella ascensión, Pinto observó que otra cima situada más al suroeste todavía, con 5420 m en la cartografía alemana, permanecía virgen y, al cabo de tres años, decidió alcanzarla.
Primera ascensión al Tunsho Sur
Por Beto Pinto Toledo

Beto Pinto Toledo (guía UIAGM, de Perú), Guy Fonck (de Bélgica) y Habram Morales (cocinero, de Perú ) partimos, la noche del 3 de junio de 2014, desde la ciudad peruana de Huaraz hacia Lima y La Oroya, con el objetivo de conseguir la primera ascensión a la cima situada al suroeste del Tunsho Central según la cartografía consultada.

Aquella cima considerada virgen, llamada habitualmente Tunsho Sur, es una de las cuatro del nevado Tunsho. Esta montaña del departamento de Junín, está concretamente en la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, en el valle de Cochas-Junín, tiene como vecinos al Apu Pariaqaqa y al Antachaire entre otros picos nevados.

Nuestra expedición duraría del 3 al 12 de junio de 2014. El día 3 salimos desde Huaraz con dirección a Lima y la Oroya. Al día siguiente recorrimos el valle de Pachacayo, donde está uno de los puestos de control de la Reserva. Después de unas tres horas de marcha llegamos a Azulcocha. Al final de esta laguna montamos el campo base, a 4520 msnm.

El día 5 exploramos el paso que los criadores de trucha y pastores de Alaca llaman Suicicocha, porque lo cruzan para ir al poblado de Suicicanchas. La hoja 24-l La Oroya del Instituto Geográfico Nacional (Perú) no indica este paso. El mismo día escalamos la arista norte de una montaña al lado sur del paso, con fáciles pasos de 5a (grado UIAA) hasta una cima rocosa de 5200 msnm. Desde esta analizamos el Tunsho y la vía que escalaríamos.

Llevaríamos una cuerda de 8 mm y 60 metros, un cordino de keblar de 5 mm y 55 metros, seis estacas de aluminio y dos tornillos para hielo.

Vía Mel & Lies de Beto Pinto y Guy Fonck en la cara suroeste del Tunsho Sur o Sureste. Foto Beto Pinto 2014.


El 7 de junio, después de tomar un té bien caliente, partí con Guy a la una de la madrugada hacia nuestro objetivo: la cara sur del Tunsho Sur, situado al suroeste del Central. Tardamos dos horas y media hasta el principio de su glaciar, 30 minutos menos de lo previsto. Una vez dentro del glaciar, tras cruzar varias grietas y placas de nieve peligrosas, pudimos avistar la pared sur a las seis de la mañana. La mayor parte del glaciar tenía nieve muy compacta, que nos permitió avanzar con seguridad hasta el principio de la pared, pero esta situación cambiaría antes de llegar a la rimaya.

Escalamos la primera parte de la cara por nieve muy blanda, por una pendiente con inclinación máxima de 50°. Fue duro alcanzar la rimaya, pero aquí empezaron los problemas: su grieta tenía más de cinco metros de anchura. No pensábamos abandonar la ascensión, nos había costado mucho llegar a este punto, así que buscamos en ambos lados y el lugar más lógico para cruzar la grieta estaba en el izquierdo. Tenía conmigo dos tornillos para asegurarme al hielo y monté con ellos una reunión. Una vez asegurado decidí saltar a una repisa de hielo duro. Después de 40 minutos de trabajo limpiando el techo de nieve de la rimaya y protegiendo cada metro, superamos finalmente este tramo.

Continuamos la escalada por más nieve suelta, por esto el tercer largo sería el más complicado. Tras 200 metros de escalada, con pendiente media de 70° a 80° y dificultad general de MD (Muy Difícil, grados UIAA), a las 9:36 de la mañana llegamos a nuestra cima del sureste, más conocida como cima Sur, hasta entonces virgen, del nevado Tunsho. En ella nuestro altímetro-gps marcaba 5520 m, en vez de 5420 m como señala la cartografía alemana.

En el descenso utilizamos cuatro rápeles, todos de cincuenta metros, dos de ellos poco seguros debido la nieve suelta, pero todo fue bien. A las tres de la tarde llegamos al campo base, donde nos esperaba nuestro cocinero Habram. Mientras almorzábamos pudimos ver con claridad, entre los 1000 metros de desnivel que nos separaban de la cima, nuestra nueva vía; llamada, en agradecimiento a nuestras respectivas novias, Mel & Lies.

Fuentes de consulta
Las referencias de fuentes consultables están en Primeras ascensiones al Tunshu Central. Ascensión y nueva vía de Pinto y Morales. Parte I y Parte II


jueves, 12 de junio de 2014

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Parque Nacional Huascarán. Reglamento de Uso Turístico. Andinismo, pagos, obligaciones y prohibiciones

Fernando Rubio en la cara noreste, bajo la arista norte, del Huandoy Este. Al fondo la cara oeste del Chacraraju. Parque Nacional Huascarán. Cordillera Blanca.
Foto Sevi Bohórquez 1988.


Contrato obligatorio de agencias y guías para entrar al PNH

La oficina del Parque Nacional Huascarán (PNH) impone esta temporada la obligación de contratar una agencia de turismo y un guía oficial para la práctica del andinismo en el parque. En Huaraz se considera que esta obligación, más lucrativa que ecológica, se debe a la presión de una parte del sector (o rubro) de empresas turísticas, aunque resulte difícil probarlo.

Quien asistiera en años anteriores a las reuniones de empresarios de agencias turísticas y representantes de guías oficiales con las sucesivas jefaturas del PNH, conocerá el principal argumento para esa imposición. Algunos gerentes de esas agencias piensan que la obligación de contratarlas, incluido guías locales autorizados, erradicará la informalidad; es decir, acabará con la competencia desleal de quienes dan el mismo servicio de manera irregular, más barato, sin garantías para el cliente y sin pagar impuestos a la SUNAT o agencia tributaria estatal peruana. Dentro de este grupo corporativo hay quien opina, además, que tal medida fomentaría el turismo de calidad y acabaría con el indeseado «turismo mochilero».

Carecemos de resultados estadísticos serios que revelen porcentajes favorables a semejante arbitrariedad. Sabemos, sin embargo, que otras empresas del sector turístico (hostelería, alimentación, transporte, etc.) están en contra; la consideran una obligación radical y clasista que beneficiará sólo a unos pocos mientras perjudicará al resto del rubro porque disminuirá el turismo.

En fin, existen puntos de vista tan dispares como la variedad de intereses de los asistentes a las reuniones mencionadas. Reuniones donde apenas se percibe sentido de la empatía, cada cual intenta arrimar a su sardina las ascuas que por derecho corresponden a otros.

La oficina del PNH intentó imponer en años anteriores, e impuso en 2013, lo establecido en su Reglamento de Uso Turístico (RUT) gracias a dicha presión empresarial; salvo a los afiliados a las federaciones de montañismo, porque protestaron.1 Esta temporada la obligación se extiende, sin excepción, a todo andinista y turista que visite el parque.

Los profesionales del andinismo contrarios a la polémica prohibición piden la divulgación mediática de tan negativa medida, además del envío a la dirección del PNH (pnhuascaran@gmail.com) de quejas serias y fundamentadas a través de autoridades y entidades encargadas de velar por el bien común. Todo, en aras de evitar que un Patrimonio de la Humanidad acabe convertido en el patrimonio particular de un grupo que antepone su afán lucrativo a la protección medioambiental, a los derechos de otros empresarios e ignora tanto sobre el andinismo y sus valores.

Notas
Véase carta de la Asociación Aire Puro, de Lima, 29 de Mayo del 2004, a Juan Carlos Castro Vargas Jefe del Parque Nacional Huascarán entonces.

domingo, 8 de junio de 2014

Andes. Perú. Cordillera de Huayhuash. Siulá Chico. Historia breve. Parte III

Aproximación de Frédéric Degoulet, Benjamin Guigonnet, Helias Millerioux y Robin Revest por el suroeste al Siulá Chico. Foto cortesía de Benjamin Guigonnet.


Breve historia de intentos, tragedia y victorias

Transcurridos 22 años desde la ascensión de Sturm, Scholz y Obster empezaron los intentos al Siulá Chico por la vertiente opuesta, la suroeste, donde se encuentra Sarapococha, lago a 4482 m.

Una expedición británica que esperaba escalar en 1988 la cara oeste del Chico se retiró por malas condiciones meteorológicas y problemas de salud. Sin embargo, dos de sus componentes, Brian Barker y Jonathan Preston, abrieron en la cara oeste del Jurau D (5674 m) una vía de 15 tiradas de cuerda por hielo empinado con una sección de grado V escocés.

Los alpinistas ingleses Mick Fowler y Simon Yates fueron con Mike Morrison y Dave Walker decididos a escalar el contrafuerte oeste del Siulá Chico entre mayo y junio de 1988. Este año, por los efectos climatológicos de El Niño, la cara oeste tenía escasa nieve. El hielo de la pendiente inicial que les llevaría al primer vivac casi había desaparecido. Tuvieron que atravesar desde muy a la izquierda, y descolgarse para ascender luego la pendiente que lleva al gran corredor del lado izquierdo de la cara. A mitad de este corredor atravesaron a la derecha y vivaquearon.2

Aspecto de la cara oeste del Siulá Chico en mayo de 1998. Foto Mick Fowler.


Fowler aún recuerda aquella velada en tan precario dormitorio: «[...] fue un vivac aterrador en una gran grieta entre el hielo y la roca y nos preocupaba que se cayera». Al día siguiente continuaron la travesía hasta el centro de la pared, preocupados por las peligrosas caidas de roca y bloques de hielo. Habían escalado 10 largos de cuerda, de hasta grado VI escocés, cuando decidieron que tales peligros objetivos eran demasiado grandes y justificaban una retirada.

Jordi Corominas y Jordi Tosas intententarían escalar en 2003 la misma cara1 que los británicos, aunque más a la derecha. En Lima, capital del Perú, les robaron un petate de pared. Perdieron, así, parte del material de escalada. Sin embargo, no renunciaron a su objetivo. Escalaron por el centro-izquierda de la cara oeste. Sin la hamacas, sustraidas con dicho petate de arrastre, maldurmieron tres noches dentro de cascadas de hielo. Cuando habían alcanzado unas dos terceras partes de la cara, comprendieron que habían «infravalorado la pared» y procedía dejar esta escalada para otro año.

Jordi Tosas justo debajo del primer vivac en la cara oeste del Siulá Chico. Foto Jordi Corominas 2003.


La expedición eslovena de 2004, compuesta por cinco miembros, entró por el noreste y estableció su campo base en Carhuacocha; como las mencionadas expediciones germanas. El 25 de julio, Ziga Ster, Tine Marenze y Anze Marenze escalaron hasta la mitad de la cara sureste del Jirishanca. Abandonaron esta escalada por los peligros objetivos y dificultades que entrañaba. Los tres partieron cinco días después hacia la vertiente sureste del Siulá Chico. Acamparon en el glaciar. Pasaron el otro día contemplando la posibilidad de escalar la cara sureste directamente a la cima del Chico, pero descartaron ese recorrido porque la pared tenía «demasiada poca nieve». Optaron por una vía directa hasta el collado entre las dos cimas del Siulá.

Los dos hermanos salieron a las 3:00 horas del 1 de agosto, mientras Ster indispuesto permanecía en la tienda. Habían dedicido «llevar sólo una mochila con equipo para un día». Tardaron once horas en escalar 600 m por hielo y nieve, un total de 14 largos de cuerda con grado UIAA 5+/VI, 60°-90°. Cuando alcanzaron el collado consideraron que «la arista [noreste] era demasiado peligrosa y difícil». Sólo pudieron avanzar por ella 50 metros, en dos horas, y dieron la vuelta.

Corominas y Tosas volvieron a la cara oeste en 2005. Esta vez escalarían más a la derecha que en 2003, pero Tosas se lesionó un tobillo al caer en una travesía y tuvieron que abandonar. Corominas subió entonces solo al nevado Sarapo (6127 m) y desde la cumbre pudo «ver la parte superior del Siulá Chico y despejar algunas incógnitas.»

Al cabo de cuarenta años, la única ascensión por la vía más factible (la arista noreste) hasta la codiciada cima daba idea de la dificultad que suponía alcanzarla.

Intentos y vías en la cara oeste del Siulá Chico.
Foto Jordi Corominas 2005.


La cima por la cara occidental

Adelantado a la temporada seca, Corominas regresó con Oriol Baró en mayo de 2007 para completar el recorrido de 2005. El 4 de julio de ese año desnivel.com lo notificó:
Hasta seis vivacs en pared, «hamaca, petate y demas aperos de Big Wall» para completar los 900 metros de pared con dificultad de ED superior, V/A1 y 5+ R.M/A2, hasta los 6.265 de la cumbre, pisada por primera vez en el 67 por Manfred Storm, R. Obster y P. Scholz. Aunque Oriol (fue miembro del Equipo de Jóvenes Alpinistas que dirigía el propio Corominas) y Jordi (¿recuerdan la Magic Line al K2?) la han firmado en estilo alpino. Sin chapas. Y presumiblemente por una ruta nueva, aunque está por confirmar.
Corominas y Baró habían conseguido la segunda ascensión al Siulá Chico, el 27 de mayo de 2007, por una nueva vía, la primera en la cara oeste, con el estilo limpio que reivindica en estos tiempos el verdadero espíritu alpinista.

También con estilo alpino, Frédéric Degoulet, Benjamin Guigonnet, Helias Millerioux y Robin Revest empezaron a escalar el 16 de mayo de 2014 casi por el mismo lugar3 que Corominas y Tosas en 2003. A partir del último punto de vivac de esta cordada catalana, los cuatro alpinistas franceses continuarían por terreno virgen. Vivaquearon un total de cuatro noches en la pared y llegaron a la cima de 6265 m el día 20 de mayo. Completaron así la vía que nombraron «Looking for the void» ('Buscando el vacío'), de 900 metros y dificultad M7, WI6, R. +info.

En la arista somital del Siulá Chico. Foto cortesía de Benjamin Guigonnet.


Notas
1) Manel de la Mata, que en una ocasión estuvo varios meses por sur América, les habló de la pared.
2) Cerca de donde vivaquearían Corominas y Tosas en 2003 y en el mismo lugar que Degoulet, Guigonnet, Millerioux y Revest en 2014.
3) Sin embargo, el equipo francés (que rapeló desde Abalakovs) no encontró los dos friends y el par de pitones que Tosas y Corominas abandonaron al rapelar.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos
Benjamin Guigonnet, Jordi Corominas, Mick Fowler, Hermann Huber, Horst Wels, Manfred Sturm, Robin Revest

Bibliografía
Climber and Hill Walker Magazine. December, 1988. Desde entonces esta revista británica sólo se llama Climber.
KINZL, Hans, SCHNEIDER, Erwin, AWERZGER, Arnold, et al. Cordillera Huayhuash Perú. Ein Bildwerk über ein tropisches Hochgebirge. Innsbruck: Verlag Tiroler Graphik, GES. M. B. H., 1954, pp. XVIII-XX.
MAILÄNDER, Nicholas. Im Zeichen des Edelweiss: Die Geschichte Münchens als Bergsteigerstadt. Zürich: AS-Verlag, 2006.
SCHNEIDER, Erwin. Gipfelbesteigungen in der Kordillere von Huayhuash [Siulá und Rasac]. En: KINZL, Hans. Die Kordillere von Huayhuash (Peru). Zeitschrift des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins. Stuttgart: Verlag des Deutschen und Österreichischen Alpenvereins, 1937, pp. 1-20.
The Alpine Journal. UK: Alpine Club, 1967 p. 147; 1999 p. 277.
The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1941 (pp. 162 y 171); 1962 (pp. 257-258); 1964 (p. 209); 1989 (p. 169); 2005 (p. 267); 2008 (pp. 88-91, 228).
STURM, Manfred. The Road to Siulá Chico. En: The American Alpine Journal. USA: American Alpine Club, 1967, pp. 322-325.