martes, 25 de septiembre de 2012

Asia. China. Tibet. Himalaya. Exploraciones. Montañas vírgenes. Sichuan occidental. Yunnan. Expedición Otoño 2012. Tamotsu Nakamura. Parte I




Plan 2012 Sichuan Oeste (China)
Por Tamotsu Nakamura

La situación política en el Tíbet es incierta y sensible. Como a ningún extranjero se le permite entrar este año en las zonas remotas de mi campo (este del Tíbet), en su lugar organizo un equipo de personas mayores del Club de Montaña Hengduan (T. Nakamura, T. Nagai, T. Shintani) para visitar las tierras altas occidentales de Sichuan y Yunnan desde finales de septiembre a finales de octubre.

En Sichuan, exploraré el inescalado macizo Gangga al sur de la ciudad de Ganzi durante dos semanas. Del macizo del Gangga de la cadena Shaluli Shan en el Sichuan occidental informó por primera vez el precoz oficial consular británico y explorador Eric Teichman, que viajó a través de las tierras altas en 1918.

No es un macizo montañoso grande y sus alturas tienen más o menos 5.500-5.600 m. Como Teichman admiró, sin embargo, tiene muchos picos de roca magníficos y desafiantes que deberían atraer a los escaladores. Todos los picos están intactos y siguen sin hollar.

Mi plan Otoño 2012 es explorar e identificar picos con el propósito de introducir estas montañas menos conocidas y poco frecuentadas a los lectores extranjeros en las noticias del próximo Japanese Alpine News. Véase abajo cuatro fotografías tomadas desde Ganzi.

En el sur de Yunnan-norte de Laos, invertiremos varios días en volver sobre los pasos de la expedición francesa del siglo 19 al río Mekong.



Los picos de las fotos de arriba (ca. 5.500-5.600 m) permanecen inescalados.

Informe original en inglés English Report

Continúa en Parte II

lunes, 24 de septiembre de 2012

España. Andalucía. Asociación Andaluza de Escaladores




La Asociación Andaluza de Escaladores (AAEE) surge como respuesta a las últimas regulaciones y prohibiciones propuestas por las delegaciones de Medio Ambiente —sin contacto directo con la comunidad escaladora— en diversas zonas de escalada de Andalucía.

Cincuenta escaladores de Málaga, Almería, Granada, Jaén, Sevilla y Cádiz reunidos en Álora (Málaga) el pasado 25 de agosto acordaron crear la Asociación. La Junta Directiva está compuesta por presidente, secretario y ocho delegados, uno por cada provincia de la Comunidad Andaluza.

La AAEE pretende una colaboración bilateral con la Federación Andaluza de Montañismo, para representar a los escaladores (sean federados o inafialiados) ante regulaciones, prohibiciones y conflictos que surjan en las zonas de escalada andaluzas.

Más información en Desnivel.com, que publicó esta noticia el 18 de septiembre de 2012, con enlaces a la web de la AAEE, sus estatutos y ficha de inscripción.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Raimundo García del Moral, secretario de la Asociación Andaluza de Escaladores

jueves, 20 de septiembre de 2012

Europa. Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo. Defensa de la escalada tradicional.


Escalada en la vía Cachondeos. Cresta del Gallo. Murcia. 1982. Esta vía fue sobreequipada después con spits, luego con parabolts y un descuelgue al final de la fisura. Hoy tiene anclajes químicos, y dos descuelgues casi en el mismo lugar.
Foto Pepe Franco


La UIAA en defensa de la escalada tradicional

La Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA) aboga por La Preservación de la Roca Natural para la Escalada de Aventura. Como publica Desnivel.com, tal defensa tiene por objeto «conseguir un buen equilibrio [...] entre [...] la escalada deportiva y la escalada tradicional.»

En los comentarios o respuestas a la noticia percibimos en algunos remitentes cierto desconocimiento sobre escalada tradicional. También notamos falta de distinción clara entre dificultad, riesgo y peligro. Parece que hubiéramos retrocedido a principios de la década de los 80 del siglo pasado, cuando en España era raro el escalador que lo distinguía. Aterroriza pensar cuántas vías clásicas serán transformadas aún para escalada deportiva debido a la carencia de nociones tan básicas.

Aunque nos guste ambos tipos de escalada, convendría recordar con frecuencia —por todos los sistemas de comunicación a nuestro alcance— que el patrimonio de vías clásicas acabará destruido si persiste la ignorancia de algo fundamental: en la escalada tradicional asumimos las limitaciones del medio al asegurarnos; contrarrestamos el riesgo con pericia, experiencia o ingenio. En esta sencilla concepción debería basarse la restauración de vías abiertas con escalada tradicional. Al parecer lo uno y lo otro todavía queda lejos del entendimiento de quienes siguen desvirtuando itinerarios motu propio. Lo lamentable es que sea con subvenciones de algunas federaciones regionales de deportes de montaña y escalada.

Véase Diferencias entre escalada tradicional y escalada deportiva. Véase además Once recomendaciones para las federaciones y Código VARN de riesgo para la escalada, publicado en Desnivel.com

viernes, 25 de mayo de 2012

Himalaya. Tibet. Exploraciones. Montañas vírgenes. The Final Frontier-Alps of Tibet. Nuevo libro de Tamotsu Nakamura


La editora Tokyo Shimbun acaba de publicar el cuarto libro en japonés de Tom Nakamura, The Final Frontier-Alps of Tibet. Tiene tapa dura, formato A5, 480 páginas, 26 mapas y 80 páginas de fotos en color con texto en inglés en sus pies.

Es más preciso decir 161 fotos en color, 50 en blanco y negro, 74 mapas en blanco y negro, 4 croquis pequeños, 1 ortofoto y 1 croquis cartográfico general desplegable (tríptico de 37 cm ancho x 20,5 cm alto) en color.

Véase la tabla de contenidos en inglés y los dos próximos libros del autor.

Véase además, Last frontier of climbing lures foreign mountaineers, by Alexandra Petri and Steve Hubrecht, publicado el 12 de junio de 2009 en China Daily US Edition.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Tamotsu (Tom) Nakamura

miércoles, 7 de marzo de 2012

Andes. Perú. Huaraz. Cordillera Blanca. Cultura. Cine documental. Revista Peripheria. Proyecto Peregrina. Carlo Brescia. Entrevista

Peripheria era una revista cultural que además de circular por la capital del andinismo peruano, Huaraz, se encontraba en los lugares más insospechados del país. Sus variados contenidos aún entretienen y revelan detalles cotidianos inadvertidos a muchos investigadores, andinistas, viajeros, turistas y lugareños. Cualquier lector consciente de la coyuntura del Perú entre 2005 y 2008 podía percibir el gran esfuerzo del editor, Carlo Brescia.

Carlo Brescia
Foto: Archivo Carlo Brescia


Entrevista a Carlo Brescia
entrevista completa

Carlo, ¿por qué decidiste editar la revista Peripheria?

Porque quería dar a conocer temas que me parecían importantes, tanto para la gente que vive en Huaraz como para la que nos visitaba. Por eso se publicaba en inglés, en castellano y en los últimos años en versión electrónica.

La publicación tenía tres objetivos. Uno era comunicar las experiencias de proyectos de desarrollo en la zona. Por lo general no hay en el departamento de Ancash muchos espacios para este intercambio de saberes.

Otro objetivo era transmitir el conocimiento generado por las personas que nos visitan desde universidades extranjeras. Vienen antropólogos, arquéologos y otros investigadores, se quedan meses, pero muy pocos de sus estudios llegan después a Perú.

El tercero fue compartir experiencias de tendencias culturales y relatos de aventura o de escaladas en la Cordillera Blanca. De las entrevistas a andinistas y los artículos sobre andinismo surgió un cuarto objetivo: divulgar información sobre las rutas de escalada en roca de la zona.


Revista Peripheria, nº 8 2007
Imagen: Carlo Brescia


¿Por qué dejaste de publicar la revista?

Después de trece ediciones, desde el 2005 hasta el 2008, el esfuerzo fue enorme y el beneficio económico mínimo. No tenía presupuesto para contratar un equipo que me apoyara. También tenía otras prioridades.

No hay mucha cultura de auspicio ni de lectura de este tipo de publicaciones en la ciudad de Huaraz. Además, yo lo hacía casi todo: decidir los contenidos, conseguir auspicios, cobrarlos, redactar artículos, traducirlos, diseñar, fotografiar… era agotador.

Era demasiado idealista pretender mantener una línea editorial independiente, que en el Perú es muy difícil. Pero las satisfacciones fueron enormes. En un futuro me encantaría lanzar una segunda época de la revista. Espero que este año podamos sacar al menos una edición sobre Chavín.


Prácticas de rescate y autorescate de guías y aspirantes a guía de alta montaña, en la quebrada Llaca de la Cordillera Blanca peruana.
Foto: Koky Castañeda


¿Cuál es tu relación con el andinismo?

Impartí un par de cursos de gestión en la Casa de Guías de Huaraz. Conozco de cerca a varios guías y andinistas locales. Incluso he escalado tanto con andinistas de Lima y Arequipa como con Guías de Alta Montaña. Subí a los nevados Urus y Maparaju por motivos cinematográficos. Al Ishinca y Chopicalqui, mi primer y único seis mil, subí por placer.

No me considero andinista, pero sí entiendo que comparto algunas cosas con la gente que escala. Me parece que es el amor por la naturaleza, la búsqueda de los grandes espacios abiertos y la admiración por los macizos de roca y hielo.


Cartel del documental Llupa
Imagen: Carlo Brescia


¿Cuáles son tus experiencias cinematográficas más destacadas en las cordilleras del norte del Perú?

Empecé a filmar en la montaña en el 2007. Para realizar un cortometraje sobre la gente del poblado de Llupa que trabaja como auxiliar de montaña, fuí con suficiente personal y equipo al nevado Vallunaraju; de 5686 metros. Grabamos a Oscar, porteador, y a su hermano Hilario, cocinero de alta montaña, en el pueblo, en el campamento de la morrena y en el glaciar. El cortometraje ganó ese mismo año el premio a la Mejor Producción Peruana en el III Inkafest.

El 2010 subimos al Maparaju (5326 m) para filmar una secuencia del documental Yaku Patsa/Mundo de agua. La secuencia contaba la perspectiva de un guía oficial de alta montaña, José Reyes Tueros, sobre lo que significaba llevar a clientes a los nevados y cómo afectaba a su trabajo el cambio climático o el retroceso glaciar.

El 2011 filmé otra vez en el Vallunaraju. Quería registrar el curso de seguridad y rescate en alta montaña. Fue una locura. Aquí trabajé también como cámara. Tenía dos guías como asistentes de producción, con los que iba de un frente de instrucción a otro en la quebrada de Llaca. Había estado antes un mes completo en Lima y fui a Huaraz para filmar el curso.

De la estación de autobuses subí a la quebrada, y al tercer día al Vallunaraju. Incluso tuve soroche a 5000 metros: estaba exhausto por las filmaciones sobre escalada en roca los días anteriores, me dio un dolor de cabeza terrible. Vomité sosteniendo la cámara. Pero, bueno, no siempre se tiene la oportunidad de filmar a 80 personas en alta montaña entrenándose para rescate en paredes. Quedé contento con las tomas.

También he filmado en otras quebradas de la Cordillera Blanca: en Ulta, Potaca, Quilcayhuanca, Purhuay, Alhuina y Carhuascancha.


Cartel del documental Yaku Patsa
Imagen: Carlo Brescia


¿Cuáles son tus inquietudes actuales?

Estoy trabajando el proyecto Peregrina, que combina muchos de mis intereses personales y profesionales. Es un video-danza, un género audiovisual, donde exploraré con otros compañeros, a través del cine y la danza, cómo se relacionan el cuerpo, la mente y el espíritu con los paisajes naturales y culturales. Es la puesta en escena de una peregrinación desde el complejo arqueológico El Brujo hasta el centro ceremonial de Chavín.

Quiero comunicar a través de las culturas ancestrales de los Andes un respeto hacia la naturaleza. Esto es algo muy necesario actualmente porque, si bien tenemos un desarrollo económico a base de la extracción de nuestros recursos naturales, la educación, la salud y la ética parece que retroceden y cada vez se respeta menos el patrimonio natural y cultural.

Es mi proyecto más ambicioso en todo sentido. Ahora está en su campaña de financiación y optamos por varias estrategias. Una de ellas es el crowdfunding o financiación colectiva a través de micro mecenazgos.


Prácticas de rescate y autorescate de guías y aspirantes a guía de alta montaña, en el glaciar del nevado Vallunaraju (5686 m) de la Cordillera Blanca peruana.
Foto: Koky Castañeda


¿Qué recomiendas para rodar en las cordilleras peruanas?

Todas mis recomendaciones tienen igual importancia. Primero, llevar uno o dos guías de montaña. Esto estará en función de la cantidad de participantes en el rodaje. Esos guías deben encargarse de la seguridad en todo momento.

Segundo, antes de subir a filmar hay que repasar con el guía o los guías el plan de rodaje día por día, secuencia por secuencia, para determinar cuánto es posible rodar en una mañana, en una tarde o en un día. Hay que considerar el clima también. No es igual filmar en temporada de lluvias que en temporada seca. En la seca no todos los días son despejados. Del plan de rodaje saldrán todos los requerimientos de seguridad: cantidad de cuerdas, cascos, arneses, piolets, linternas frontales, etc.

Hay que determinar cuántos porteadores serán necesarios para llevar todo el equipo técnico. Existen formas seguras de escalar y filmar que debemos tener en cuenta; ignorarlas sería negligente. Con falta de presupuesto para contratar guías, personal auxiliar y equipos es mejor no subir. Al alquilar material de montaña en una agencia es preciso ir con el guía para que lo revise.

Tercero, es aconsejable conocer la montaña en la que se rodará. Si se quiere filmar una escalada en el Alpamayo, hay tener en cuenta que algunas secuencias de detalles se pueden rodar en un nevado más seguro. Resultará más económico.

Cuarto, hay que seleccionar bien y preparar al equipo de filmación. Debe subir aclimatado y en buen estado físico. Subir montañas requiere estar en forma y haber descansado días antes. Se puede contratar personas que viven en el Callejón de Huailas, conocen las montañas y se dedican al audiovisual.

Quinto, hay que obtener derechos de filmación para filmar en un área natural protegida del Parque Nacional Huascarán de la Cordillera Blanca. Por esos derechos hay que pagar 350 Nuevos Soles, casi 100 euros o 140 dólares. También hay que considerar los posibles impactos al ecosistema que podría tener la filmación, minimizarlos y seguir todas las recomendaciones del Parque.


Ejemplares de Peripheria en *.pdf

Peripheria, nº 8, julio, 2007 (5,9 Mb) Peripheria, nº 9, septiembre, 2007 (5,7 Mb), Peripheria, nº 10, diciembre, 2007 (5,9 Mb), Peripheria, nº 11, junio, 2008 (22 Mb), Peripheria, nº 12, agosto, 2008 (24,4 Mb) Peripheria, nº 13, septiembre, 2008 (40,5 Mb)

Es posible que a partir de mediados de marzo dispongamos de versiones digitalizadas de estos ejemplares de la revista con mayor calidad.